• La Verdad del Sureste |
  • Viernes 28 de Abril de 2017

A 70 años de Jackie Robinson y su bofetada al racismo


POR JUAN MANUEL DIEGO YEDRA



La segunda Guerra Mundial había concluido un año y medio antes. En México eran los tiempos del llamado desarrollo estabilizador y en Tabasco Francisco Javier Santamaría avanzaba en el primer tramo de su gobierno, el primer periodo gubernamental (1947-1952) de seis años en la historia del estado.
    Era el 15 de abril de 1947, el día en que Jackie Robinson, un nieto de esclavos, ex pandillero juvenil que desde niño sufrió desintegración familiar, discriminación racial y exclusión de participar en actividades recreativas por no ser blanco, le puso fin a 63 años de segregación racial en el béisbol norteamericano, el llamado pasatiempo nacional de aquellos.
    Antes de él, el único antecedente de un afroamericano en una liga mayor era Moses Fletwood Walker, de los Medias Azules de Toledo de la desaparecida Asociación Americana, en 1884. Paso efímero, nunca regresó a las mayores.
    Robinson nació en 1919 en el sureño estado de Georgia, diez años antes que Martin Luther King Jr, quien se volvería el icono en la defensa de los derechos civiles de la raza negra.
    Cuando Luther King era apenas un joven que aún no figuraba, Robinson ya había desarrollado habilidades en diferentes disciplinas deportivas, pero sobre todo tenía el valor para rebelarse contra quienes se creían superiores.
    En 1942, Robinson ingresó a una unidad de caballería del Ejército reservada para negros.
    En su etapa militar, fue acusado de insubordinación por negarse a sentarse en la parte de atrás de un camión del Ejército reservado para los afroamericanos, como era la costumbre –pues adelante era para blancos-, aunque finalmente fue absuelto.
    Era una época en que la discriminación racial era tal que en los deportes había competencias para blancos y otras aparte para afroamericanos.
    Tras salir de las filas militares, en 1945 Robinson recibió una oferta para jugar con los Monarcas de Kansas City en las Ligas Negras, competencia a la que nunca se adaptó por su desorganización y lo tedioso de los viajes, a pesar de lo cual se desempeñó con éxito.
    El presidente de los Dodgers de Brooklyn, Branch Rickey, estaba interesado en llevar a algún jugador negro a su equipo, y tenía que ser alguien dispuesto a soportar insultos racistas sin responder con violencia.
    El 28 de agosto de 1945, Rickey le preguntó si podía aguantar insultos racistas, a lo que Robinson respondió con su famoso cuestionamiento: “¿está usted buscando un negro que tenga miedo de luchar?”.
    Robinson aceptó y se unió a los Dodgers (Esquivadores en español) para prepararse en sucursales.
    En 1946, cuando estaba con los Reales de Montreal, sucursal de los Dodgers en la Liga Internacional de Clase AAA, comenzó a ser discriminado.
    No se le permitía quedarse en el hotel en el que se hospedaban jugadores blancos y había ciudades que le negaban al equipo entrenar en sus campos.
    Días antes del inicio de la temporada regular de 1947, Robinson fue llamado a formar parte de los Dodgers y debutó el 15 de abril contra los Bravos de Milwaukee.
    La discriminación seguía. Algunos de sus mismos compañeros de equipo no lo querían, desde las bancas de los rivales le gritaban que se fuera a trabajar como esclavo a los campos algodoneros, y hasta los Cardenales de San Luis (históricamente el segundo mayor ganador después de los Yanquis) amagaron con una huelga.
    Pero Robinson aguantó y su desempeño fue bueno desde su primer año. En la temporada regular de 1947 jugó en 151 partidos como primera base. Bateó para .297 de average con doce cuadrangulares y 48 carreras empujadas.
    Brooklyn llegó a la Serie Mundial, pero la perdieron en siete juegos ante los legendarios Yanquis de Joe Dimaggio, Phil Rizzuto y Yogi Berra.
    Para 1948 Robinson comenzó a desempeñarse como segunda base.
    Tras años de quedarse cerca, los Dodgers ganaron su primer clásico de otoño hasta 1955, derrotando cuatro juegos a tres a los Yanquis. En la temporada regular de ese año, Robinson bateó .256 de porcentaje y produjo 36 carreras.
    El pasado 15 de abril se cumplieron 70 años de que Robinson rompió las barreras raciales en el béisbol norteamericano. Todavía tuvieron que pasar 62 años más para que Estados Unidos, con Barack Obama, tuviera un presidente negro.
    El derrumbe de las barreras raciales abrió la puerta a muchos otros jugadores de descendencia afroamericana.
    Uno de ellos es Roy Campanella, uno de los mejores receptores de la historia, y quien debido a las barreras raciales tuvo que jugar algunos años en México y en las Ligas Negras, hasta que en 1948 pudo ingresar a las mayores.
    Roy Campanella produjo 107 carreras para los Dodgers de Brooklyn en la temporada regular del Béisbol de las Ligas Mayores del año 1955.
    Además bateó 32 cuadrangulares, para .318 de average, y fue nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Roy Campanella ganó la Serie Mundial del año 1955 con los Dodgers de Brooklyn.
    Campanella es miembro del Salón de la Fama y falleció en 1993.
    Por su parte, Robinson se retiró del béisbol en 1956 y murió en 1972.
    Los Dodgers se mudaron a Los Ángeles en 1958.