• La Verdad del Sureste |
  • Domingo 19 de Noviembre de 2017

Contraenfoque

La presión de MAD que no funcionó


L.E.P. Yogui Montero Hernández



“¿.. Y te vas a quedar con lo que dijo (Jorge Salomón) Azar?”, preguntó Manuel Andrade Díaz, vía mensaje de Whasap a Gustavo de la Torre Zurita, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, quien por la misma vía respondió: “Yo no tengo problemas con nadie”.
    Y no conforme, a los pocos minutos le llamó para reclamarle de manera airada el por qué no respaldaba su postura que había planteado en rueda de prensa (martes 5 de septiembre) a donde había sido invitado sólo para respaldar un posicionamiento, pero que de manera airada tomó el micrófono para solicitar la renuncia de los secretarios de Gobierno y Seguridad Pública, así como del Fiscal General del Estado.
    El asunto que crispó los ánimos entre el diputado local, el delegado nacional y el dirigente estatal del PRI, fue que al día siguiente (miércoles 6 de septiembre), el secretario de Gobierno, Gustavo Rosario Torres, acudió a Telereportaje para rechazar todas las aseveraciones hechas por Andrade contra el actual Gobierno y algunos de sus funcionarios.
    Andrade quiso presionar a Gustavo de la Torre para que se comunicara con Chuy Sibilla y desmintiera a a Rosario Torres, quien había asegurado que lo dicho por el ex gobernador en la rueda de prensa, fue a título personal y no autorizado por el CEN tricolor, cuestión que recalcó Jorge Salomón Azar, a quien, hábilmente subió al ring el encargado de la política interna.
    “Mira Manuel, yo no tengo problemas con nadie. El documento que leí fue aprobado por el Comité Ejecutivo Nacional y fue una postura a nombre del CDE”, le respondió De la Torre Zurita al súper molesto, en ese momento, diputado plurinominal.
    El pleito personal entre Manuel Andrade Díaz y Gustavo Rosario Torres, los ha llevado a romper las barreras de la civilidad política, al grado que el primero mete en problemas a su partido, y el segundo quizá olvida que su labor es conciliar con los diversos actores y fuerzas políticas y partidistas.
    Inclusive, ya se habla de la posible separación del cargo que ahora ostenta Gustavo Rosario Torres, ya que su postura fue públicamente radical y perdió el contexto”; y por el otro, que Manuel Andrade, de ahora en adelante, tomará una sana distancia de la dirigencia estatal del PRI con las consecuencias que traerá el ser coordinador de la Fracción Parlamentaria en el Congreso local.
    Así las cosas, si bien es cierto que ahora en el PRI se prendieron los focos rojos por el caso Andrade, también lo es que Gustavo de la Torre realiza trabajo de filigrana pura y ha sido importante factor para reagrupar a los diferentes grupos políticos que ahí convergen, máxime ahora que trabajan en la renovación de los Comités Municipales.
    En los pasillos de la casona de 16 de septiembre, todavía deambula la interrogante: ¿por qué le ganó a Manuel Andrade el ánimo de atacar con ‘supuestos’ y no con fundamentos?
    Cierro con una frase que gustaba repetir Manuel Andrade Díaz: “El respeto al sexenio ajeno, es la paz”. Entonces qué pasa.