• La Verdad del Sureste |
  • Martes 12 de Diciembre de 2017

FREE LANCE

Obstáculos deportivos


JESÚS PÉREZ PÉREZ



Las asociaciones deportivas más que un apoyo al deporte se convirtieron en obstáculos, porque es la manera que los deportistas tienen para gestionar los apoyos oficiales o privados, pero ante la desorganización que presentan la mayoría de estos organismos son un estorbo en menoscabo del atleta.
    En los registros del Instituto del Deporte de Tabasco (Indetab) existen más de cuarenta Asociaciones Civiles (AC), pero de esa cantidad únicamente una docena cuenta con legalidad y legitimidad para recibir los apoyos que garantizan las leyes deportivas, sin embargo, un par de estas necesitan renovar sus directivas.
    Con la documentación en orden están: atletismo, baloncesto (Ademeba), tenis, natación, tenis de mesa, fútbol americano, fiscoconstructivismo, sillas sobre ruedas, TKD, karate, fútbol siete/rápido y voleibol. Dentro del enlistado no aparecen deportes cuyos representantes  trascendieron dentro y fuera del país.
    Ante la apatía de esas cofradías “tiradas a la hamaca”  la Dirección del Alto Rendimiento del Indetab sostiene que se estaría mejor sin la presencia de estas, porque el trato del órgano rector del deporte estatal sería directo con el deportista y sin intermediarios como hasta ahora.
    Cuando algunas de estas  AC piden cierto apoyo para sus afiliados y la institución deportiva se los niega por ser un ente irregular que además realiza la gestión fuera de tiempo y forma, acuden a la opinión pública para denunciar y verse como víctimas de la supuesta indolencia pública.
    Desafortunadamente los políticos, servidores públicos y hasta los diputados que hacen las leyes, se convierte en los abanderados de estas causas, para quedar bien con ellos, aun con el quebranto de las de los códigos o reglamentos que se hicieron para el deporte organizado.
    Actualmente el deporte amateur prácticamente es un negocio como es el caso de las artes marciales, donde el deportista tiene que pagar desde su afiliación, exámenes para cambio de cinta, hasta la participación en torneos que abundan a los largo de todo el año  dentro y fuera de la entidad.
    En estos tiempos para el hijo de un obrero es imposible practicar gimnasia, tenis, béisbol, natación o balompié por los altos cotos de los arreos deportivos o cuotas de los entrenadores que tienen la desfachatez de cobrar por sus servicios en instalaciones públicas, a veces, con el amparo de algún político que seguramente le pedirá el voto.
    La solución de estos problemas está en manos de la sociedad deportiva; mientras no despierte, el deporte será para la clase social que tenga para pagar y estará en manos de mercaderes que trabajan por sus intereses. El poder es el poder.