• La Verdad del Sureste |
  • Martes 12 de Diciembre de 2017

HORRORES DE LOS GOBIERNOS PRIPANISTAS


EMMANUEL RUIZ SUBIAUR



El Gregueriano: Gobernar por medio de la violencia y el terror: eso hacen, pan y pri.
    Los sexenios de la “guerra”: muertos, violencia, torturados, mujeres y niñas violadas, desaparecidos, grandes negocios y latrocinio con la seguridad, fueron la constante en 6 años de gobierno del panista Felipe Calderón y se mantuvieron, a la alza, subiendo a la cúspide en el nefasto sexenio del priista Peña.
    Hasta diciembre de 2010, funcionó la Base de Datos de Fallecimientos Ocurridos por Supuesta Rivalidad Delincuencial misma que, entre 2007 y 2010 arrojó los siguientes datos que nos provocan pavor: 47,515 asesinatos vinculados en estos “enfrentamientos”. En la 27 Asamblea Plenaria de Procuradores de Justicia exigieron que desapareciera esa Base de Datos –demostraba que el gobierno federal era el principal asesino-. En 5 años del gobierno panista de FeCal: 47,515 asesinatos; 46.015 personas ejecutadas; 15,921 cadáveres no identificados. Pero la cifra de asesinatos en los 6 años del panista FeCal, ascendió a 88,321 asesinados; más 2,126 casos de desaparición forzada que la CNDH conoció e investigaba y PGR tenía 4,881 investigaciones denunciadas de personas desaparecidas –la cifra negra que no se denuncia es de 8 casos no denunciados por uno que se denuncia-. Un horror de lesa humanidad.
    Bien. Pues desaparecieron la Base de Datos, pero los asesinatos y “enfrentamientos”, muertos y desaparecidos siguieron. Y el sexenio del panista FeCal fue un opaco primer episodio de lo que seguiría con el priista Peña. Si con el panista FeCal sumaron 88,321 asesinatos y homicidios, con Peña la suma sobrepasa los 151 mil en 4 años.
    Hace dos décadas se impuso un esquema que ha fallado en todo respecto a seguridad pública. Consistió en a) destinar miles de millones de pesos del presupuesto para b) militarizar el rubro seguridad pública por medio de militarizar las policías.
    Por orden constitucional la seguridad pública es un tema de orden civil; las corporaciones de seguridad pública son obligatoriamente de carácter civil y se deben sujetar a un régimen disciplinario no militar ni castrense.
    Priistas neoliberales y panistas retrógradas –que son lo mismo y en centenas de asuntos van aliados y de la mano-, desobedeciendo la orden y el mandato constitucional, buscaron militarizar las policías y malrotaron sus violentos cerebros para procurar que se confundiesen los vocablos seguridad pública con seguridad nacional –hoy hablan de seguridad interior-.
    Pero no solo legal y constitucionalmente hay óbice a esa “política pública” de los represores; también hay rechazo, y mucho, no sólo entre la población civil, sino a la vez en las corporaciones policiacas y al interior del Ejército mismo -que se ha visto degradado a simple represor de delincuentes, cuando su cometido final es la defensa de la patria-.
    Asesinar o torturar o desaparecer a civiles no tiene, ni tendrá nunca un carácter de acto “heroico” en defensa de la patria. Y el Ejercito mexicano se inspira para su tarea patriótica en los actos heroicos de defensa de la patria. Priistas neoliberales y panistas retrógrados han prevaricado y desviado el fin del Ejército.
    Lo peor, gobiernos priistas neoliberales y panistas retrógrados acuerdan multimillonarios presupuestos para la seguridad “pública”, cada año, para desviarlo a sus cuentas privadas, financiar campañas de represión y propiciar fraude electoral. El dato que se tiene es que cada año, el gasto para “seguridad” pública a aumentado de Fox a Peña en un 14% anual.
    Pero los resultados en el rubro de seguridad pública son desastrosos. México es el país último lugar de los que forman parte de la OCDE en ese rubro. México es un país “riesgo” en primerísimo lugar de todos los países del orbe –realmente es “país de alto riesgo”- por inseguridad, aunque nunca ha entrado en guerra.
    Hoy la cifra es de 74 homicidios por día. Nos llena de horror -la mayoría de ellos perpetrados en “enfrentamientos” de fuerzas del orden y “delincuentes”-. Vaya usted a saber si realmente eran delincuentes pues muertos ya no declaran. Los abatidos en enfrentamientos: invento por el federal gobierno para ocultar sus homicidios. Ese es el resultado de la política represora de panistas y priistas para combatir la inseguridad.
    El saldo: los gobiernos del pri y del pan, al Ejército le convirtieron en un cuerpo represor, perpetrador de tortura y homicidio, de crímenes en época de paz; no en una guerra donde se defienda la seguridad nacional.
    Ese es el esquema que quieren panistas y priistas que subsista y que defienden a ultranza –ESTÁN EN EL NEGOCIO-. La seguridad y la vida de los mexicanos les importa un bledo; para ellos es un simple pretexto para seguir expoliando el erario.