• La Verdad del Sureste |
  • Martes 12 de Diciembre de 2017

LA INSEGURIDAD ES CAUSADA POR LA “POLÍTICA DE SEGURIDAD”


EMMANUEL RUIZ SUBIAUR



El Gregueriano: La militarización de las policías y de la seguridad no da seguridad: solo muertos, desaparecidos y gasto exagerado dejan. Los muertos, desaparecidos y el dinero, lo aportan el pueblo. Es causa principal de la inseguridad: la “política de seguridad”.
    Lo han dicho todos, incluso la Iglesia Católica calificó a esa política represora como un rotundo y atronador fracaso, sin rumbo y sin resultados positivos. El 26 de noviembre el Semanario Católico “Desde la Fe”, expresó la opinión de la jerarquía católica: es un fracaso total la supuesta lucha de panistas y priistas contra la inseguridad.
    “Hoy, la agenda del Gobierno Federal parece no tener rumbo cierto para conseguir la paz prometida hace … años. … se ha transformado en la peor de las crisis”, dijo la Iglesia Católica sobre esa “política” de seguridad.
    Por decenas de razones más, la propuesta de Andrés Manuel y Morena en este rubro, es adecuada. Contiene, entre otras acciones: la creación de la Constitucional Guardia Nacional y la sensibilización de la nación para sosegarla.
    Gobiernos del pan y del pri han defendido hasta la ignominia la política represora que impusieron en el tema de combate a la inseguridad. Los priistas neoliberales junto con los panistas retrógrados la defenderán hasta sus últimas consecuencias: es su modus vivendi –se llevan a sus cuentas privadas los fondos del erario destinados para sostener esa política represora; les permite darles contratos a las “empresas” de sus cuates y socios para adquirir los elementos de represión y vigilancia-; y les da el poder de controlar (es su modus operandi) -ofreciéndoles y brindándoles impunidad y protección- a las bandas delincuenciales y del crimen organizado afines, teniendo a sus sicarios a la mano. La seguridad de la población les da igual y les importa un bledo.
    El esquema impuesto hace 2 décadas ha fallado en todo respecto a seguridad pública. Consistió en a) destinar miles de millones de pesos del presupuesto para b) militarizar las policías. En la realidad: perseguir a unos y encubrir a otros; asesinar y extirpar “abatiendo” a unos y protegiendo a otros fue la “estrategia” de panistas y priistas. Le llamaron la “guerra contra los Cárteles”; realmente era una guerra de exterminio de unos cárteles y para protección e impunidad de otros cárteles.
    Por orden constitucional, la seguridad pública y sus corporaciones, deben ser forzosamente de tipo civil, sujetas a un régimen disciplinario no militar. Priistas neoliberales y panistas retrógrados desobedecieron la orden constitucional para hacer de ese esquema su negocio principal: desviar fondos públicos y entrar en contubernio con ciertas bandas del crimen organizado brindándoles protección.
    A causa de esa política represora, México es un “país de alto riesgo” en primerísimo lugar entre los países del orbe, aunque nunca ha entrado en guerra. (Solo un idiota como Peña hace la brutalidad que hizo hace unos meses.
    “Declararle la guerra” al Estado Islámico; ¡pero si ni a los cabecillas de las bandas delincuenciales comunes puede combatir! Idiota. Pero ¿Quién cree usted que sugirió tal brutalidad? Pues el ex Canciller Meade en acuerdo con el Canciller Videgaray). Suma de idiotas, diría mi tío Matías Gordillo.
    Esos 2 elementos de la política represora de seguridad “pública” sostienen al régimen neoliberal antipopular y apátrida: a) el dinero del presupuesto lo desvían; le dan contratos multimillonarios para compra de armas, uniformes, chalecos antibalas, vehículos, cámaras de vigilancia a sus cuates y socios empresarios –sin licitarlos-, y obligan a los Estados a endeudarse pidiendo préstamos millonarios a los bancos de sus socios y financieros para destinar fondos de esos emprestamos a “seguridad”.
    El elemento de esa política represora (militarizar a las policías civiles), se refleja en la inoperancia del cuerpo militar para realizar tareas de seguridad pública. Los datos dan horror.
    En los sexenios de FeCal y Peña, más de 230 mil personas -centenas de niños y miles de mujeres- han sido asesinadas –es la palabra exacta- o desaparecidas, en “combates o enfrentamientos” –la mayoría de ellos enfrentamientos ficticios, creados por la propaganda y en el papel de los periódicos o en las pantallas de la televisión- entre civiles y el Ejército con el pretexto de la “lucha contra la delincuencia” y el crimen.
    Sólo en un rubro con un dato se les demuestra lo aquí afirmado: en el sexenio panista de Fox se presentaron mil 135 quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos contra las fuerzas armadas. En tanto que en 10 años que abarcan el sexenio del panista FeCal y los primeros 4 del priista Peña, se presentaron más de 10 mil 751 quejas.
    Ese es el esquema que quieren panistas y priistas que subsista y que defienden a ultranza. Violación sistemática a los derechos humanos y asesinatos a granel: no importan. ¡Su negocio debe seguir!