• La Verdad del Sureste |
  • Martes 26 de Setiembre de 2017

Liliana Madrigal, un ex procurador y la campaña negra


José A. Vazquez




 
Se contradice Liliana Madrigal por la cuestión de la inseguridad; por un lado despotrica contra el Gobernador, y por otro pide resolver problemas de fondo.
    Sin duda alguna la pasión y el interés de partido domina el pensamiento de la diputada federal priísta y candidata derrotada a la alcaldía de Centro, Liliana Madrigal Sánchez, quien ante el asesinato del integrante de la Mesa de Seguridad y empresario Gerardo Barceló ocurrido el viernes pasado, facciosamente pidió la renuncia del mandatario estatal Arturo Núñez Jiménez.
    Sin embargo, enredada en su verborrea reconoció problemas de fondo en las corporaciones encargadas de procurar justicia en Tabasco. Algo que debe conocer de primera mano, porque su padre fue procurador con Roberto Madrazo. Recordemos que el señor Andrés Madrigal le dio carpetazo a la denuncia de las “cajas de la infamia” que interpuso Andrés Manuel López Obrador después de las elecciones de 1994. Entre los problemas citados, por ejemplo se requiere analizar el trabajo que realiza el personal de Base 4 que opera las cámaras de vigilancia y recibe las llamadas de auxilio por el 089 y 911, ambos dispositivos integrados a la Secretaría de Gobierno desde finales del año pasado 2016. 
    Sin embargo, en una serie de afirmaciones irreflexivas, la diputada Madrigal Méndez dijo en rápida entrevista con reporteros que la delincuencia ha rebasado la autoridad del mandatario estatal y que como consecuencia se mantiene un ambiente de inestabilidad social, producto del clima de inseguridad que -según ella- prevalece en la ciudad de Villahermosa y los municipios.         
    Pero lo que más llamó la atención es la solicitud de renuncia del Gobernador que hizo la hija del ex procurador, como si los acontecimientos ocurridos fueran responsabilidad única de él. Aunque más allá de su particular posicionamiento, evidenció que el tema de la inseguridad es para su partido un elemento sustantivo de lucha política en el que contribuyen los legisladores locales Jorge Lazo Zentella y César Rojas Ravelo.
    Con la preocupante –que prevalece en todo el país- lucran también la priista Lorena Beaurregard de los Santos y el disparatado organismo denominado Observatorio Ciudadano, cuya vocera Julia Arrivillaga, son los y las encargad@s de potencializar la percepción de inseguridad a un mil por ciento, con el propósito de mantener el tema en la conciencia social sin importar el daño que causa a los tabasqueños.
    De esta manera la inseguridad se ha convertido en la estrategia central de los adversarios al régimen encabezado por Arturo Núñez Jiménez. Podría decirse que a esta campaña no es ajeno lo más alto del Poder Presidencial, con la intención de debilitar aquellos gobiernos surgidos de partidos opositores al priismo.
    Coincido con quienes sostienen que la inseguridad debilita las instituciones y ponen en riesgo la estabilidad como en los estados de Guerrero y Sinaloa por ejemplo. Desde esta humilde tribuna pública reclamo al priismo en su conjunto abandonen su empeño de crear ambientes hostiles y desestabilizadores en Tabasco.
    Que piensen que si bien en este momento no son gobierno, más adelante podrán regresar al poder. Y qué mejor que sea sin el lacerante problema de la inseguridad en niveles inmanejables.
    Ahí se los dejo de tarea diputada… Otra cosa, Tabasco no es solo de ustedes… es de todos y en materia política cualquiera puede ser gobierno.