• La Verdad del Sureste |
  • Sábado 19 de Agosto de 2017

“Más pobres” con la reforma energética

A unos días de conmemorarse la expropiación petrolera, la iglesia católica cuestiona los avances de esta iniciativa impulsada por Peña Nieto, sólo ha beneficiado a los altos funcionarios y creado a “nuevas generaciones de humildes”



Ciudad de México, 12 mar 2017.-  A unos días de conmemorarse la expropiación petrolera, la Arquidiócesis Primada de México cuestionó los avances de la reforma energética impulsada por el Presidente Enrique Peña Nieto. Sólo ha beneficiado a los altos funcionarios y creado a “nuevas generaciones de pobres”.

    En su editorial Desde la Fe, la Arquidiócesis recordó que la Reforma Energética fue anuncia, “con bombo y platillo”, como una “reforma esperanzadora, con vocación social, que insistía en la propiedad del Estado sobre los hidrocarburos y reafirmaba su rectoría en áreas estratégicas para asegurar que la riqueza energética se tradujera en bienestar para todos”. Fue exhibida, señaló, como una de las más trascendentes desde 1917.
    La Iglesia mexicana admitió que una de las promesas de dicha Reforma parece dar resultados: el fortalecimiento de las empresas productivas del Estado. Puso de ejemplo a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que tuvo utilidades netas de 85 mil 517 millones de pesos en 2016. “Lo anterior podría aplaudirse, pero queda lejos de la insistente ‘vocación social’ que se pretendía”, sentenció. “La población carga con el fardo más desigual de esta grandísima fuente de riqueza de algunas empresas, sean de participación estatal o privadas, engrosando los bolsillos de pocos”, se refirió en el texto titulado “Tratamiento de electroshock”.
    Asimismo, recordó la presión social que recibió el Gobierno federal ante el aumento a los precios de las gasolinas implementado el pasado 1 de enero, luego de que el Presidente Enrique Peña Nieto prometió suprimir los llamados gasolinazos impuestos por la administración de Felipe Calderón.
    “El resultado [de estas medidas] es más que evidente. Aunque negado por las autoridades hacendarias, la inflación de más del 4 por ciento en el primer trimestre del año impactó la economía de las familias mexicanas”.
    Otro escenario, resaltó la Arquidiócesis, es el incremento desmedido en el precio de los energéticos ordinarios: luz y gas. “A inicios de marzo, el tratamiento de electroshock fue recetado a las industrias y hogares con el aumento de tarifas de entre el 13 y 17.2 por ciento, alzas significativas que rebasaron las expectativas de ajuste mensual discreto”.
    “La decantada Reforma Energética, conforme pasa el tiempo, se desinfla por la insuficiencia argumentativa que la pretende defender. Marañas y marañas, verborrea y retórica, exhiben lo que jamás se previó cuando fue creada. No hubo sensibilidad social y sí mucha voracidad excusada en demagogia, que nos recetan todos los días con la pueril advertencia: “de no haberse liberado el precio de los energéticos, se hubieran recortado programas sociales”, concluyó.

 

En el documento, se criticó que los consumidores se “rascan” los bolsillos pese a las promesas de que todos, sin excepción, se beneficiarían con las reformas estructurales.