• La Verdad del Sureste |
  • Martes 12 de Diciembre de 2017

MEADE ES FOBAPROA, INEPTITUD Y CORRUPCIÓN


EMMANUEL RUIZ SUBIAUR



El Gregueriano: Meade es un gran corrupto y un experimentado corruptor. Meade es FOBAPROA, ineptitud y corrupción; Meade es el soborno al mexicochino Zhenli Ye Gon; es “copelas o cuello”.

Meade es sinónimo de corrupción, ineficiencia, incapacidad y de entrega (a los grandes capitales y usureros financieros extranjeros) de los bienes de la nación. Valiéndole un comino el bienestar popular y la calidad de vida de la mayoría de la población, por ejemplo, propició que la deuda pública del país se triplicara. Nunca como en los sexenios de FeCal y Peña, la deuda del gobierno federal se incrementó tan exageradamente como en los sexenios en que Meade fue Secretario de Estado y se encargó del diseño de las políticas económicas del gobierno federal.
    Meade es símbolo de incompetencia e ineficiencia: el 27 de noviembre, fecha en que renunció a la SHCP, por la mañana nos desayunamos con el reportaje más demoledor en contra del gobierno del pri, del sexenio de Peña y de su Secretario de Hacienda Meade: el periódico más serio y reputado de economía del mundo, The Wall Street Journal, publicó ese día, que por la incompetencia e inutilidad de Meade y Videgaray (y del grupúsculo de “economistas” fracasados que diseñaron la política económica del Gobierno Federal de Peña), la economía de México se encuentra en franca recesión.
    El reporte apunta que no viene solo de hace 5 años la debacle, sino que desde el nefasto gobierno de FeCal se ató al país a una espiral de depresión y decadencia notoria; que con Peña se aceleró el derrumbe: pero que en ambos sexenios la responsabilidad recae en quienes han diseñado la política económica en los gabinetes de FeCal y Peña. En ambos Meade ha sido principal inspirador del desastre.
    Dice en su serio reporte The Wall Street Journal, que, para febrero de 2018, será insoportable la debacle y se sentirá agudamente la depresión; que se ahondará el ya desastroso déficit y se padecerán grandes problemas con la balanza de pagos y cuenta corriente. De ese desastre son responsables Meade y Videgaray (el destapado y el destapador).
    Meade es un clásico “tecnosaurio”, se presenta Camuflado como “limpio”, pero en realidad está metido hasta el cuello en las peores tropelías del régimen. Aparenta no ser miembro de ningún partido, pero realmente es, será y ha sido empleado del pan y del pri; peor, ha puesto en práctica todas las medidas más impopulares y contrarias a la mayoría de la población que esos partidos a los que die no pertenecer han ideado para hundir a la nación en el desastre más profundo y pronunciado en siglos.
    Inicio su carrera política con Ernesto Zedillo, en el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB). El IPAB se creó en 1998 para legalizar el enorme fraude bancario del FOBAPROA en el que el Gobierno gastó más de 60 mil millones de dólares para rescatar a los banqueros con cargo al pueblo mexicano. Andrés Manuel López Obrador lo documentó puntualmente.
    Es claro su origen: empleado de los banqueros para protegerlos en el saqueo a las arcas de la nación y para protegerlos de no ser castigados por el robo a los millones de cuentahabientes que resultaron dañados en ese desfalco.
    Como recompensa por haberles protegido y encubierto, Meade ocuparía altos cargos en el sector bancario también con Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
    Es decir, es empleado de los banqueros; de esos banqueros que entregaron la banca nacional a los capitales usureros del extranjero: no hay un solo banco cuyo capital sea realmente nacional, por lo que todas las ganancias que deja el despojo de los cuentahabientes sale del país y no se queda en México para inversión.
    Como empleado de los banqueros, Meade siempre se ha manifestado por la política financiera del lucro y del lenocinio: te dan créditos a elevadísimas tasas y te lo reciben para que ganes pírricos o insignificantes rendimientos. Esto se llama explotación ya que, con tu dinero, que es el que les prestan a otros, obtienen torrentes de ganancias, pero en la economía popular solo repercuten reducidas tasas de rendimiento. En ese aspecto Meade es una mezcla de judío y libanes.
    Como secretario de Hacienda durante las elecciones presidenciales de 2012, Meade tuvo “mano” en todos los recursos que fluían por el sistema financiero, Es decir, perpetró el fraude usando multimillonarias sumas de efectivo para financiar a Peña y candidatos mezclados con el narco. Meade es cómplice del fraude electoral con: las tarjetas monex, el “acompañamiento” de Odebrecht a la campaña de Peña, el muy pronunciado desvió de fondos públicos y la evidente triangulación de recursos privados. Meade es el símbolo de la corrupción y la impunidad.