• La Verdad del Sureste |
  • Miércoles 13 de Diciembre de 2017

PAÍS DE ROSALES ¡SIN ROSAS!


EMMANUEL RUIZ SUBIAUR



El Gregueriano: Hay gente tan pobre, que solamente tiene dinero, ya que, como decía Frank Crane: “La pobreza no es carencia de cosas, es un estado de ánimo. No son ricos los que tienen en abundancia sino los que sienten la abundancia.”
    Traigo a la letra de molde dos frases de Winston Churchill sobre la democracia: “La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.” Y “Tras un recuento electoral, queda sólo un ganador; todos los demás son perdedores”. No importa el cómo se obtuvo el resultado, si hubo fraude, ajustes electorales o compra de votos: sólo queda un ganador.
    Sorprende, que como hace doce años, tantos se dejen encandilar por la “generosa actitud” de gente de los sectores productivos, “empresarios” y ricachones; sorprende que López Obrador empiece a confiar en tantos que hace poco no eran sus seguidores, ni siquiera sus simpatizantes. Un panista ícono de la derecha conservadora –al que adoran ricachones y banqueros-, el chihuahuense Manuel Gómez Morín dijo una vez respecto a los “empresarios” y ricachones: “no hay que ilusionarse mucho con ellos, para no desilusionarse mucho”.
    Luis Robles Miaja, Presidente de la Asociación de Banqueros de México dijo hace poco -antes del inicio de la 80 Convención de Banqueros en Acapulco-: “El Sistema Bancario va a trabajar con cualquier persona que ocupe los cargos públicos. Trabajará con la misma confianza en el país, pero sí hay que cuidar las instituciones.” Una eventual victoria de Andrés Manuel López Obrador no preocupa a los banqueros… con tal de que “siempre y cuando preserve la estabilidad económica del país y respete a las instituciones”.
    Como siempre, ellos en otro mundo: en un país de rosas. ¿Cuál estabilidad económica? ¿Estabilidad económica del país? ¡Ahora resulta que el bienestar que ellos viven es el país! ¡Ahora resulta que el bienestar que los banqueros viven es el del país! Respeto a las instituciones, ¿Cuáles?, ¿A las instituciones bancarias? Y con ello pintó el cuadro de divisiones en el que viven los empresarios y banqueros: para ellos una cosa es el Sistema Bancario y sus bancos y negocios; muy diferente, los cargos públicos; para ellos el Sistema Bancario son las instituciones, los cargos públicos no lo son.
    No es hoy nuestro México un país de rosas; ni mucho menos que se camine en tapetes de pétalos de rosas. Hay rosales para unos, pero para 53 millones de mexicanos no hay rosas. Y ya es tiempo de que entienda: por el bien de TODOS, primero los pobres.