• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 18 de Enero de 2018

¿A qué le tiras mexicano?


Víctor Manuel Barceló R.



4ª Parte                                                       

La democracia como la conciben en la OEA y en otros organismos multilaterales con enorme influencia del imperio estadounidense, jamás podrá estar acorde con un régimen político en el cual exista un solo partido. Menos si este es nacido de una revolución social y el régimen emanado de él ha tenido grandes éxitos en educación, medicina y otros rubros, que han servido para darle la mano a otras naciones –Centroamérica, el Caribe y Venezuela-. Esto no lo consideran solo como ayuda humanitaria –que lo es- sino propaganda de un régimen –el cubano- que contaminaría la Región.
     Craso error pensar que un sistema político en las condiciones actuales pueda ser implantado, copiado o simplemente puesto en marcha en otro país, hermano si, pero con particularidades que se vienen apreciando en la evolución de los gobiernos progresistas de la Región. Hay rasgos generalizados porque enfrentan situaciones similares de presión extraterritorial, coludida con intereses nacionales que buscan mantener privilegios vergonzantes, ante la pobreza y miseria de millones de personas.
     Pero frente a tales circunstancias, hay condiciones específicas en cada país que le dan rasgos diferenciales en todas las actividades y especialmente en la política. La mayoría de nuestros países están bajo presión de las transnacionales, claramente apoyadas por sus poderosos gobiernos, que hacen apreciar solo como democracia, aquella que se basa en el choque partidario, en donde entran en juego capitales e intereses de aquellos que viven de la explotación generalizada de pueblos y comunidades, que coludidos con gobiernos y empresas locales, explotan irracionalmente hidrocarburos, minerales y agua, sin importarles las consecuencias nefastas que esto tiene para los habitantes de esas entidades.
     Para mantener esa situación en status quo, requieren de políticos a todos los niveles –incluso el de la presidencia- que hagan uso de la fuerza para reprimir a reclamantes, provocando en ocasiones prisiones y muerte sin explicación alguna. En los claustros universitarios de la Región, en los cenáculos de organizaciones sociales y algunos partidos políticos, queda claro que los países tienen derecho a decidir el régimen que se ajuste a sus necesidades y las demás naciones a fortalecer tales decisiones.
 Un visionario latinoamericano –cubano de origen- analizaba en el siglo XIX la conveniencia de un solo partido, de la manera siguiente: José Martí (La Habana 28-enero-1853; Dos Ríos 19-mayo-1895), en 1882 adelantó la idea de que solo a través de un partido único podía dirigirse la lucha del pueblo de Cuba por su independencia. Expresaba, en carta al mayor general Máximo Gómez, (20-julio-1882): “¿A quién se vuelve Cuba, en el instante definitivo, y ya cercano, de que pierda todas las nuevas esperanzas que el término de la guerra, las promesas de España, y la política de los liberales le han hecho concebir? Se vuelve a todos los que le hablan de una solución fuera de España. Pero si no está en pie, elocuente, erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus proyectos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país —¿A quién ha de volverse, sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces?”
     “¿Cómo evitar que se vayan tras ellos todos los aficionados a una libertad cómoda, que creen que con esa solución salvan a la par su fortuna y su conciencia? Ese es el riesgo grave. Por eso es llegada la hora de ponernos de pie”.   Cuba es una república unitaria (Art.1 Constitución de la República de Cuba). La división político-administrativa estructura el espacio geográfico del archipiélago cubano en 15 provincias, 168 municipios y un municipio especial: Isla de la Juventud.   (Asamblea Nacional, 1º agosto de 2010, Ley Modificativa de la Ley No. 1304 de 3 julio de 1976 “Ley de la División Político Administrativa”).
     El municipio es la sociedad local, con personalidad jurídica a todos los efectos legales, organizada políticamente por la ley, en una extensión territorial determinada por necesarias relaciones económicas y sociales de su población, y con capacidad para satisfacer las necesidades mínimas locales (Art.102 Constitución de la República de Cuba).
     El sistema político es monopartidista, con la característica de que el partido no es sujeto activo en el proceso electoral; no postula los candidatos. Las organizaciones que integran la Comisión de Candidaturas se configuran en sujetos electorales, a fin de permitir la participación activa de todos los sectores populares, aunando la pluralidad de intereses y fortaleciendo el cometido de la sociedad civil, en la reproducción del consenso. De allí que sean las convocadas por ley a proponer precandidatos, en ausencia de partidos electorales.   ¿Es justa la apreciación de la falta de democracia en Cuba? El capítulo 3 de la Constitución cubana señala: En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas de Poder Popular. Para integrar las Asambleas del Poder Popular hay que seguir un protocolo electoral. Veamos lo que establece su Ley electoral, vigente desde 1992.
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com

 


Versión completa del documental "Esto soy" sobre la vida de Andrés Manuel López Obrador, producido por Verónica Velasco y Epigmenio Ibarra.

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