• La Verdad del Sureste |
  • Martes 28 de Marzo de 2017

Trump contra el mundo

Al G20 le advierte que no habrá más TLC, y a Alemania que pague su defensa



 

Ciudad de México, 18 de marzo.- Estados Unidos ha dificultado las negociaciones sobre el comercio mundial en la reunión de los países del G20, las cuales se encuentran ahora paradas, si bien ha considerado el encuentro “increíblemente productivo” y “espera trabajar de forma más estrecha en el futuro”.
    La reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 en la ciudad germana de Baden Baden, bajo la Presidencia de Alemania, concluyó hoy con el compromiso de “fortalecer la contribución del comercio a las economías”, así como de no manipular los tipos de cambio de las divisas para tener ventajas competitivas en este ámbito.
    A diferencia de otras reuniones del G20, cuyos países representan el 80 por ciento del comercio mundial, esta vez no se condenó el proteccionismo económico.
    El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, escucha al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: AP
    El Secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, dijo al respecto que “lo que estaba en anteriores comunicados del G20 no es necesariamente importante ahora” y pidió que no se lea demasiado en el lenguaje del comunicado, aunque posteriormente reconoció que el texto debe reflejar las discusiones mantenidas.
    Mnuchin rechazó los múltiples ruegos de las autoridades alemanas al hacer hincapié en el “beneficio” que traerá a EU el comercio “libre, justo y equilibrado”.
        “Entiendo el deseo del Presidente [Trump] y por eso negocié aquí sus políticas, no podría estar más contento con el resultado”, dijo el Secretario en una conferencia de prensa.
    Tras ser cuestionado sobre el superávit comercial de Alemania, señaló que es necesario corregir los desequilibrios globales en el comercio en los casos que se produzcan.
    La Casa Blanca envió una clara señal de que no aceptaría las normas comerciales existentes y podría seguir un enfoque más antagónica con los socios comerciales de todo el mundo. Tal lenguaje se ha considerado “normal” y poco controvertido en las últimas reuniones del G-20.
        Pese a todo, Mnuchin calificó la reunión de “increíblemente productiva” y dijo que se van con confianza. “Queremos una situación de ganar a ganar, en la que lo que es bueno para nosotros es bueno para otros”, añadió.
    Desde su campaña presidencial, Donald Trump rechazó todos los acuerdos comerciales de Estados Unidos, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al considerar que ninguno beneficiaba al país y, por el contrario, había fuga de empleos y capital.
    Ahora como Presidente, el republicano ha amenazado con imponer aranceles y otras medidas para corregir lo que califica como “ventajas desleales” de otros países en sus relaciones comerciales con Estados Unidos, sobre todo por parte de China y México.

¿QUÉ PIENSA EL G-20?

Por su parte, el Ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, reconoció que las negociaciones fueron muy difíciles y que en cierto sentido se encuentran congeladas, pero consideró que también se abre la puerta para futuras conversaciones.
    Schäuble, anfitrión del encuentro, explicó que para el comunicado final se había llegado a ciertas formulaciones que, aunque no son demasiado concretas, muestran el compromiso común con un comercio justo, como pide Estados Unidos.
    “Hemos llegado a formulaciones con las que no se avanza mucho, pero que muestran nuestro compromiso con un comercio justo y con la no manipulación de los tipos de cambio”, declaró Schäuble.
    El Presidente del Bundesbank (banco central de Alemania), Jens Weidmann, consideró que “hay compromiso con los mercados abiertos, pero no hay consenso sobre el desarrollo que deben tener las relaciones comerciales”.
    Los países del G20 -organismo informal que se reunió por primera vez en 1999- se comprometen a trabajar “para fortalecer la contribución del comercio a nuestras economías”, así como para “reducir la desigualdad” en el objetivo de crecimiento económico.
    En el comunicado que resume las conclusiones de las negociaciones en Baden Baden, el G20 mantiene los compromisos adquiridos hasta ahora respecto a los tipos de cambio para abstenerse de realizar devaluaciones a fin de impulsar la competitividad.
    Tampoco dirigirán los tipos de cambio de las divisas con fines competitivos.
    Los miembros del G20 también se comprometen a “calibrar cuidadosamente y comunicar claramente nuestras acciones de política macroeconómica y estructurales para reducir la incertidumbre política , minimizar contagios negativos y promover la transparencia”.
    “Estamos trabajando para fortalecer la contribución del comercio a nuestras economías. Nos esforzaremos en reducir los desequilibrios globales excesivos, promover una inclusión y justicia mayor y reducir la desigualdad en nuestra persecución de crecimiento económico”, añade la nota.
    También quieren profundizar y ampliar la cooperación económica y financiera internacional con países africanos.
    Reiteran su compromiso de apoyar la implementación y finalización de los acuerdos sobre la reforma del sector financiero y no aumentar las exigencias de capital a los bancos para cubrir posiciones de riesgo.
    El G20 se convirtió en un foro para la cooperación económica y financiera multilateral tras la crisis financiera de 2008 y 2009, pero ahora parece que la nueva Administración estadounidense da prioridad a los acuerdos bilaterales.

TRUMP AHORA VA CONTRA ALEMANIA 
Este día, Donald Trump acusó en su cuenta de Twitter a Alemania de deber con “grandes sumas de dinero” a la OTAN y a EU, que le proporciona una “costosa defensa”.
    “Muchas naciones deben vastas cantidades de dinero (a la OTAN) y es muy injusto para Estados Unidos. Estas naciones deben pagar lo que deben”, señaló Trump.
    En particular, el republicano exige que sus socios de la OTAN cumplan su compromiso de elevar el presupuesto de defensa hasta el 2 por ciento del producto interior bruto (PIB).
    Las declaraciones del Presidente estadounidense se dieron luego de la reunión que tuvo con la Canciller alemana, Angela Merkel, y en la cual Trump se mostró desinteresado.
    En la conferencia de prensa que ofreció junto a Merkel el viernes desde la Casa Blanca, Trump reiteró su “fuerte apoyo a la OTAN”, pero subrayó que es necesario que todos los países miembros “paguen su parte justa”.
    Merkel, por su parte, subrayó durante esa conferencia de prensa la “importancia” de la Alianza Atlántica y aseguró que Alemania reconoce la necesidad de “aumentar su gasto” en la defensa común.
    “Vamos a trabajar en ello”, prometió la Canciller alemana.

El Gobierno de Donald Trump se empeña en romper los acuerdos comerciales con países como México y China.