• La Verdad del Sureste |
  • Martes 12 de Diciembre de 2017

El twitazo que suplió al dedazo


JOSE A. VAZQUEZ



Lo que originalmente fue una convocatoria del presidente Enrique Peña Nieto para anunciar cambios y enroques en el gabinete, terminó en el destape del secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade Kuribreña, quien luego de presentar públicamente su renuncia informó que buscará su registro como aspirante a la presidencia de la República por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Una hora más tarde inició el viejo y arcaico ritual de su encuentro con los líderes de los cascarones de lo que fueron CNC, CTM y los restos de la CNOP.  
    Sobre los enroques se confirmó José Antonio González Anaya, pariente de Carlos Salinas y hombre de confianza de Peña Nieto pasaba de la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la titularidad de la SHCP y; en tanto que su lugar será ocupado por Carlos Alberto Treviño Medina, quien venía desempeñándose como director corporativo de la Empresa Productiva del Estado (Pemex/EPE).
    Ya todo estaba tramado: fíjense que inmediatamente de dar a conocer los cambios de manera pública, Peña Nieto, sorpresivamente escribió en su cuenta de twitter “le deseo el mayor de los éxitos en el proyecto que ha decidido emprender”.  ¡Y Pum!. Se concretó el twitazo. Antes “dedazo”.
    Minutos después Meada Kuri Breña declaró: “me despido de esta Secretaría con el orgullo de pertenecer a este equipo. Solicitaré mi registro como precandidato a la presidencia de la República por el PRI”. Dando por hecho que era el elegido y que con este anuncio dejaba atrás las aspiraciones del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; del secretario de salud, José Narro Robles, y del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, también señalados con posibilidades de resultar seleccionados para abanderar al PRI en las elecciones presidencial del 2018. Como bien dijo López Obrador: fueron “cepillados”
    Fue tal la noticia para la familia Meade Cuevas, que su esposa Juana Cuevas Rodríguez, comentó a los medios que su esposo es el indicado para sacar adelante al país, y que por lo tanto su familia está lista para apoyarlo. ¡A qué señora!, piensa que el dedazo de Peña le alcanzará a su marido para lograr la victoria electoral del 18. 
 
 Y ENTONCES LOS ALUDIDOS
 
En tanto Margarita Zavala, escribió en su cuenta de twitter que la designación fue una imposición al viejo estilo del dedazo priísta. Mientras que la secretaria general del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Beatriz Mojica, calificó a José Antonio Meade como el candidato de la continuidad económica y quien no representa cambio alguno para el país. Andrés Manuel López Obrador, reaccionó, lanzado el twitter “le vamos a ganar a Meade en la elección presidencial”.  
    Mientras tanto en prilandia. Tan preparado estaba el destape que Meade, inmediatamente acudió a reunirse con el jefe de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves, quien a su encuentro recordó las viejas glorias de los dichos que no dicen nada: “El PRI está hecho con el molde de José Antonio y José Antonio está hecho con el molde del PRI”, e incluso, Aceves lo bautizó como “El candidato de la esperanza”. ¿No le habrán dicho que Morena es el partido de la esperanza? ¿O ya empezamos con el plagio de lemas? Lo mismo ocurrió al reunirse con líderes y dirigentes de la Confederación Nacional Campesina (CNC), donde los elogios y la felicidad de estos sectores no podían ocultarse. Seguramente el priismo nacional cerrará filas en torno a sus aspiraciones, incluso, la yucateca Ivonne Ortega podría registrarse como aspirante a la candidatura presidencial de ese partido para cumplir las formalidades electorales y llevar acabo precampañas en estados estratégicos del país. Y todo transcurre allí como si la historia no evolucionara. Como en el cuento de Tito Monterroso: “Y cuando despertó, Meade seguía allí”…¿O Salinas?