• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 18 de Enero de 2018

VINO EL FARSANTE; SE FUE EL FARSANTE II


EMMANUEL RUIZ SUBIAUR



El Gregueriano: El farsante CAnaya, cambia de postura como cambia de lealtades y tuerce sus nulos principios tan frecuentemente como tuerce su rabo. Como farsante experto, engatusa a buena cantidad de políticos farsantes en Tabasco.
Hace unos años Ricardo CAnaya, Senador por el PAN, decía que la reforma energética era una gran idea; durante todo 2013 y 2014, se desgañotaba aplaudiendo esa mugrosa reforma. Con su postura oferente de glúteos, CAnaya buscaba apoderarse de la presidencia nacional del partido de la reacción. Con sus loas y elogios, con su posición genufléxa, CAnaya pedía el apoyo de Peña para ser candidato a la presidencia. Tres años después -2016-2017, logrado su objetivo de apoderarse cual mono trepador, de la dirigencia del partido de la reacción nacional y habiendo pactado con el PRI el Plan B –si no gana Meado impulsar a CAnaya-, Peña lo define para que sea el candidato del Frente.
    Hoy como precandidato trata de deslindarse de la nefasta reforma energética que apoyó con ardor. Reforma que daña al pueblo irremediablemente. El farsante CAnaya, realmente es canalla.
    Decía el farsante CAnaya en 2013: “Con la reforma las tarifas eléctricas llegaran a bajar hasta un 40 por ciento y es algo absolutamente real. Eso que muchos políticos de manera demagógica prometen, sí se puede lograr si hacemos esta reforma energética.” Farsante, mentiroso, demagogo, corrupto y ladrón: CAnaya.
    Decía CAnaya a grito abierto en 2013: “En tan sólo unos meses logramos las reformas que habían sido postergadas por décadas; telecomunicaciones, educativa, financiera, política, la lectoral, y por supuesto la más importante: reforma energética. Yo no tengo duda y ustedes tampoco deben tenerla: vienen tiempos mejores para nuestro país y la historia sólo confirmará que hicimos lo correcto.” Esos eran los discursos del farsante CAnaya. Buscaba acabar de lamerle los genitales a Peña y a los financieros dueños de los grandes negocios en el ramo energético.
    Decía el farsante CAnaya: “… la reforma energética se traducirá de manera concreta en inversión productiva, crecimiento económico, generación de empleos, soberanía energética y disminución en el precio de combustibles empezando por el precio dé la luz.” Pobre diablo este sujeto. No acertó ni una. Es un farsante que con toda perversidad dañó al país con tal de conseguir su candidatura.
    Y en 2014, volvía con su cantaleta de demagogia el farsante Ricardo CAnaya: “Convencido de que ha sido un periodo histórico para el país; (le declaraba a Pascal Beltrán del Río) en los últimos meses México vivió su transformación institucional más profunda desde que hace 100 años en 1917 nació nuestra Constitución. Fueron tantas las reformas que no hemos terminado de dimensionar la magnitud de los cambios: reforma laboral, educativa, de transparencia, de telecomunicaciones, política electoral, energética. Estoy convencido de que vamos por la ruta correcta.” Y en 2017 este farsante de pacotilla lanza un spot donde afirma: “El país no va por el camino correcto. México tiene que cambiar”.
    Lengua larga, farsante y mentiroso, CAnaya decía en 2014: “Yo estoy absolutamente convencido, de que las reformas del último año han establecido a México en la ruta correcta porque son reformas de implicación practica concreta específica en beneficio de los ciudadanos: la reforma educativa, no son simplemente buenos deseos; la reforma de telecomunicaciones, es también muy concretas más competencia para que bajen los precios y mejoren el servicio.
    La energética, nos dará beneficios en el precio del gas.”
    Y cual perro faldero, lamiéndole los genitales a Peña, dijo CAnaya en 2013: “Habremos triunfado cuando la reforma energética se traduzca en que mejore la calidad de vida de las mexicanas y los mexicanos. Señor presidente, señoras y señores: en estas extraordinarias fechas de convivencia con la familia, podremos mirar a nuestros hijos a los ojos con plenitud interior, con la plenitud que da el deber cumplir.”
    Hoy, cuando ninguna de sus bufonadas se han hecho realidad, cuando el daño a la nación es irreversible, este palurdo precandidato viene a Tabasco, como farsante, a querer deslindarse de su porquería.
    Pero, esa es la catadura y la calaña de CAnaya. Lo que realmente asusta es la actitud de los dirigentes del perderé: abyectos y lame botas ante un dictadorzuelo que se mofa de ellos, y que hoy le andan haciendo campaña al farsante que los bacalea.
    Hay más dignidad en los priistas que en estos perderistas. Vino el farsante; se rodeó de farsantes; se fue el farsante; aquí dejó ensartados a los farsantillos. ¿Qué dirá Núñez Jiménez al haber visto a su detractor furibundo, Gerardo Priego, como palafrenero del farsante CAnaya? ¿Recordara cuando le acusó de tener relaciones turbias?


Versión completa del documental "Esto soy" sobre la vida de Andrés Manuel López Obrador, producido por Verónica Velasco y Epigmenio Ibarra.

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