• La Verdad del Sureste |
  • Lunes 23 de Octubre de 2017

VOCES



Villahermosa, Tabasco, México, 8 de Marzo de 2016.
 Al pueblo de México.
   Al pueblo de Tabasco.
   A los pueblos del Mundo.
   Nos dirigimos a ustedes, uniéndonos a las voces que en todo el mundo exigen justicia para la compañera Berta Cáceres, dirigente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), quien el pasado día 3  de  marzo   del   2016   fuera   artera   y  cobardemente  asesinada  debido a su trabajo en defensa de los derechos fundamentales de los pueblos originarios de esta  región  mesoamericana y  de   sus recursos  naturales.
    Es obligado para  las organizaciones sociales y civiles, así como de luchadoras y luchadores sociales de Tabasco hacer un pronunciamiento para denunciar y para exigir justicia respecto a los lamentables acontecimientos.
   De   igual   manera,   y   no   menos   importante,   alzamos   nuestra   voz   para   exigir   el regreso seguro de Gustavo Castro, compañero de la organización Otros Mundos, Chiapas, que se encontraba en ese momento trabajando con COPINH.
   Hemos sabido que no son pocos los malos tratos que ha sufrido al estar en custodia y que su vida corre peligro, por ser testigo presencial del asesinato de la compañera Berta.
    Al parecer y de manera subrepticia el gobierno (léase autoridades) de Honduras buscan la manera de hacer que Gustavo inculpe a alguien del mismo COPINH, según   palabras   y   deducciones   del   propio   Gustavo,   quien   mantiene   contacto constante con gente de la Organización que coordina en México, Otros Mundos Chiapas;   y   además   integrante   también   la   Red   Mexicana   de   Afectados   por   la Minería   (REMA)   y   el   Movimiento   Mesoamericano   contra   el   Modelo   Extractivo Minero (M4). Pues el trato y las actitudes de estas autoridades así lo dejan ver.
   Gustavo   permanece   en   la   Embajada   Mexicana   en   Honduras,   según   sus compañeros de organización y abogados de confianza “por ahora el lugar más seguro, teniendo en cuenta cómo está el país y las implicancias de las empresas con el gobierno y con el crimen organizado”. Por eso tememos mucho por la vida del compañero.
   En base a  ello:
1.- Exigimos castigo a los criminales materiales e intelectuales de Berta Cáceres, coordinadora  del  Consejo   Cívico  de  Organizaciones  Populares   e  Indígenas   de Honduras   (COPINH),   priorizando   la   línea   de   investigación   que   apunta   a   las Empresas contra las que Berta mantenía una lucha constante.
2.-  Exigimos que se garantice la integridad física y emocional de Gustavo Castro, así como su pronto regreso a México.3.- Hacemos un enérgico llamado a Secretaría de Relaciones Exteriores y a la misma Presidencia de la República Mexicana para que se le garantice el respeto a sus derechos que en función de ser mexicano le amparan.
4.-   Exhortamos   a   las   autoridades   y   gobiernos   hondureños   a   respetar   y salvaguardar la persona de Gustavo Castro. ¡Justicia para Berta Cáceres y cese a los ataques constantes al COPINH y sus bases!
   Respeto y Libertad para que Gustavo regrese con bien a México.
    Desde la Zona de Ríos y Pantanos del Sureste Mexicano: Academia de Ciencias Sociales-URUSSE-U.A.  Chapingo, Asociación ecológica Santo Tomas AC., Centro Juvenil Generando Dignidad A.C ., Colectivo Cultural Corazón de Piedra Verde, Comité de Derechos Humanos de Comalcalco, Comité de Derechos Humanos de Tabasco, Coordinadora Mexicana de Apoyo al Estado Nacional y Soberano de Borinken Educación Rural Interdisciplinaria en Tabasco SC., Horizontes Creativos, Liga Estudiantil Democrática DACSyH/UJAT, La Sexta Tabasco,  Mujeres Solidarias en Acción Social,  Organización Maíz Tabasco AC., Promoviendo la Equidad, Voces de la Tierra A.C., Waterkeeper.
 A título Personal:
    Alma Delia de la Cruz Ascencio, estudiante de maestría, ECOSUR; Andrea Serrano Ysunza estudiante de maestría  ECOSUR; Elda Miriam Aldasoro Maya, académica de ECOSUR; Rubí Fabiola Alderete Domínguez, estudiante de maestría,  ECOSUR; Teresita Avilez López, estudiante de maestría  de ECOSUR.