• La Verdad del Sureste |
  • Martes 28 de Marzo de 2017

Voces



El pasado lunes 9 de mayo fue ejecutado Christian Iván Ramos Melchor, dirigente del Movimiento Antorchista en el municipio de Atlacomulco, Estado de México y miembro del Comité Estatal de dicha organización en ese estado, y todo parece indicar que se trata de un asesinato premeditado y con móviles políticos, aseguró esta mañana mediante boletín de prensa el Dirigente del Movimiento Antorchista en Tabasco, Francisco Guevara Martínez, y el Comité Estatal de  la organización antorchista en Tabasco.
    Los medios noticiosos dieron cuenta de que el cuerpo del líder Antorchista, Christian Iván Ramos Melchor, fue encontrado sin vida, y con un tiro de arma de fuego en la cabeza, dentro de su vehículo, sobre la carretera Toluca-Atlacomulco en el entronque hacia la comunidad de San Pedro de los Baños. Todo parece indicar, comentó Guevara Martínez, que alguien con autoridad y sin despertar sospechas, por ejemplo alguien disfrazado de oficial o algo parecido, le pidió que se orillara, lo que nuestro compañero hizo, y al acercarse le dispararon a quemarropa sin darle oportunidad de nada.
    “Además de que a este asesinato le precede una campaña negra de desprestigio y amenazas en contra de nuestra organización en ese estado, campaña que se denunció oportunamente, lo que nos hace pensar que el asesinato de nuestro compañero no es más que el cumplimiento de esas amenazas”, Afirmó por su parte el vocero estatal de Antorcha en Tabasco, Javier Martínez Jaramillo, quien además agregó que “toda la organización a nivel nacional lamenta este deceso y nos aprestamos a defendernos con todos los recursos que la ley nos otorga para exigir justicia a nuestro compañero y un alto total a la campaña de linchamiento en contra de nuestra organización en ese estado y en todo el país”.
    Francisco Guevara remarcó que el asesinato de Christian Ramos Melchor, evidentemente es un crimen político, tal como ocurrió con don Manuel Serrano Vallejo, cuya desaparición no se trató de un secuestro ordinario, común o corriente, sino de un crimen político pensado y ejecutado con el fin de desalentar y detener a nuestra organización en el Estado de México. “Tenemos la misma opinión en esta otro caso, se trata de un asesinato político, y no descansaremos hasta encontrar justicia y exigimos que no haya más víctimas políticas en el país”, finalizó el líder estatal.