3 mil mujeres beneficiadas con talleres de prevención de la violencia de Genero
Concluye Encuentro de Mujeres Promotoras para la Prevención de la Violencia de Género y la Conservación de la Biodiversidad
Con el Encuentro de Mujeres Promotoras para la Prevención de la Violencia de Género y la Conservación de la Biodiversidad concluyeron una serie de talleres que a lo largo de cinco meses impartió un Grupo de Consultoras especialistas en la materia, en beneficio de alrededor de 3 mil personas, en su mayoría del sexo femenino.
El proyecto, según explicó la licenciada Guillermina Cruz, quien encabeza al grupo de feministas de la entidad se realizó con recursos de la Secretaria de Recursos Naturales y Protección Ambiental y Petróleos Mexicanos.
Presidieron el Encuentro la titular de la Sernapam, Silvia Whízar Lugo, la directora del Instituto Estatal de las Mujeres, Carmen Leticia Torres Pulido y un representante de Pemex, Hernán Barrueta García.
Asistieron además, decenas de mujeres de varias comunidades de Tacotalpa, Huimanguillo y Jalapa que fueron beneficiadas, algunas de las cuales narraron sus experiencias en los talleres y lo que les aportó. .
Las comunidades beneficiadas, explicó la Secretaria de Sernapam, forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano, un viejo proyecto financiado por el Banco Mundial, con el objetivo de crear espacios de reflexión sobre el medio ambiente en comunidades en donde todavía existe biodiversidad.
Con el propósito de aplicar políticas ambientales de manera más concentrada, explicó a La Verdad del Sureste, Whízar Lugo, quien mencionó que el responsable de la selección de las comunidades de todo el país, incluídas en el Corredor Biológico Mesoamericano, es la Comisión Nacional de la Biodiversidad (Conabio)
La licenciada Guillermina Cruz, integrante del grupo de consultoras especialistas en temas de género, en el que participan otras profesionistas y feministas de la entidad pero también otras de larga trayectoria como la antropóloga Nora Lorena Estrada González, mencionó que ese proyecto que fue ganado en concurso.
Nora Lorena Estrada desarrolló en el evento la conferencia magistral, “Historia de coraje y valor en el Corredor Biológico Mesoamericano”.
Abordar el tema de la violencia contra las mujeres, explicó, se insertó muy bien en el del cuidado del medio ambiente. “Este mundo no puede concebirse sin las mujeres, ellas son las que más conviven con el medio ambiente”, mencionó.
La ex coordinadora de Atención de las Mujeres de Cunduacán y ex directora de enlace municipal del IEM, explicó que cada una de las comunidades seleccionadas, de las que forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano en Tabasco, se impartió tres talleres a grupos de mujeres.
El objetivo principal fue la formación de promotoras para la equidad de género y la conservación de la biodiversidad, para lo cual además de los talleres se incluyeron otras actividades como, sesiones intinerantes, en los municipios de Jalapa, Tacotalpa y Macuspana.
El objetivo de las sesiones intinerantes, dijo, fue tratar de visibilizar la violencia contra las mujeres pero también sus derechos.
Mencionó que los conocimientos que adquirieron las beneficiadas, tuvo réplica en sus familias y comunidades, en donde se encontró situaciones como la que narró un habitante de Chivalito, en el sentido de que en esa comunidad hay un reglamento que dice que las mujeres no deben participar en las reuniones.
Mencionó que por el efecto de la réplica calculan que los beneficios que aportó la formación de las promotoras -ya con el conocimiento de lo que es la violencia contra las mujeres en todas sus expresiones y sus derechos- fue para 3 mil personas, hombres y mujeres, aunque en mayor número estas.
Aprendimos sobre nuestros derechos, dijo Dora Alicia Alvarez de los Santos de Tacotalpa, a la salud, a la educación, a ser respetadas, a hablar y ser escuchadas.
Dirigiéndose a la titular de la Sernapam, a la directora del IEM y al funcionario de Pemex, Dora abundó: aprendimos también que tenemos derecho a proyectos productivos, algo que nosotras no sabíamos, ahora sabemos con quien tocar puertas, “así que agárrense”.
También aprendimos a convivir, a organizarnos. Y en relación a la violencia, ahora sabemos que “el amor no es como lo pintan cuando los velos se caen”.
Antes de esos talleres nadie se atrevía a hablar, nuestros oídos no daban crédito a lo que estábamos escuchando, y cuando abrimos nuestros corazones y compartimos nuestras experiencias personales, hubo lágrimas, no me da penas decirlo, porque la violencia es un tema que nos llega mucho, que nos da que pensar.
El proyecto, según explicó la licenciada Guillermina Cruz, quien encabeza al grupo de feministas de la entidad se realizó con recursos de la Secretaria de Recursos Naturales y Protección Ambiental y Petróleos Mexicanos.
Presidieron el Encuentro la titular de la Sernapam, Silvia Whízar Lugo, la directora del Instituto Estatal de las Mujeres, Carmen Leticia Torres Pulido y un representante de Pemex, Hernán Barrueta García.
Asistieron además, decenas de mujeres de varias comunidades de Tacotalpa, Huimanguillo y Jalapa que fueron beneficiadas, algunas de las cuales narraron sus experiencias en los talleres y lo que les aportó. .
Las comunidades beneficiadas, explicó la Secretaria de Sernapam, forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano, un viejo proyecto financiado por el Banco Mundial, con el objetivo de crear espacios de reflexión sobre el medio ambiente en comunidades en donde todavía existe biodiversidad.
Con el propósito de aplicar políticas ambientales de manera más concentrada, explicó a La Verdad del Sureste, Whízar Lugo, quien mencionó que el responsable de la selección de las comunidades de todo el país, incluídas en el Corredor Biológico Mesoamericano, es la Comisión Nacional de la Biodiversidad (Conabio)
La licenciada Guillermina Cruz, integrante del grupo de consultoras especialistas en temas de género, en el que participan otras profesionistas y feministas de la entidad pero también otras de larga trayectoria como la antropóloga Nora Lorena Estrada González, mencionó que ese proyecto que fue ganado en concurso.
Nora Lorena Estrada desarrolló en el evento la conferencia magistral, “Historia de coraje y valor en el Corredor Biológico Mesoamericano”.
Abordar el tema de la violencia contra las mujeres, explicó, se insertó muy bien en el del cuidado del medio ambiente. “Este mundo no puede concebirse sin las mujeres, ellas son las que más conviven con el medio ambiente”, mencionó.
La ex coordinadora de Atención de las Mujeres de Cunduacán y ex directora de enlace municipal del IEM, explicó que cada una de las comunidades seleccionadas, de las que forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano en Tabasco, se impartió tres talleres a grupos de mujeres.
El objetivo principal fue la formación de promotoras para la equidad de género y la conservación de la biodiversidad, para lo cual además de los talleres se incluyeron otras actividades como, sesiones intinerantes, en los municipios de Jalapa, Tacotalpa y Macuspana.
El objetivo de las sesiones intinerantes, dijo, fue tratar de visibilizar la violencia contra las mujeres pero también sus derechos.
Mencionó que los conocimientos que adquirieron las beneficiadas, tuvo réplica en sus familias y comunidades, en donde se encontró situaciones como la que narró un habitante de Chivalito, en el sentido de que en esa comunidad hay un reglamento que dice que las mujeres no deben participar en las reuniones.
Mencionó que por el efecto de la réplica calculan que los beneficios que aportó la formación de las promotoras -ya con el conocimiento de lo que es la violencia contra las mujeres en todas sus expresiones y sus derechos- fue para 3 mil personas, hombres y mujeres, aunque en mayor número estas.
Aprendimos sobre nuestros derechos, dijo Dora Alicia Alvarez de los Santos de Tacotalpa, a la salud, a la educación, a ser respetadas, a hablar y ser escuchadas.
Dirigiéndose a la titular de la Sernapam, a la directora del IEM y al funcionario de Pemex, Dora abundó: aprendimos también que tenemos derecho a proyectos productivos, algo que nosotras no sabíamos, ahora sabemos con quien tocar puertas, “así que agárrense”.
También aprendimos a convivir, a organizarnos. Y en relación a la violencia, ahora sabemos que “el amor no es como lo pintan cuando los velos se caen”.
Antes de esos talleres nadie se atrevía a hablar, nuestros oídos no daban crédito a lo que estábamos escuchando, y cuando abrimos nuestros corazones y compartimos nuestras experiencias personales, hubo lágrimas, no me da penas decirlo, porque la violencia es un tema que nos llega mucho, que nos da que pensar.