La actual crisis del capitalismo es estructural, existencial
Articular el sindicalismo con otros movimientos sociales
“Cuánta actualidad tiene el pensamiento de Carlos Marx, cuando dijo que el capitalismo lleva en si mismo su propio sepulturero” declaró el coordinador de la Federación Sindical Mundial de América Latina y el Caribe, Ramón Cardosa, al dar su opinión de las crisis económicas y sociales que están surgiendo en todo el mundo
Es evidente que el capitalismo, en su ansia desmedida y cruel de obtención de ganancias ha llevado las tensiones a un límite extremo que los pueblos ya no pueden resistir; eso es lo que estamos viendo en estos momentos, dijo.
La gente de muchos países ya no aguanta los niveles de explotación a los que en este momento el capitalismo ha llegado, no solo en México y otras partes del mundo, sino en el mismo Estados Unidos.
El capitalismo ya no tiene nada que ofrecer a los pueblos, no tiene respuestas, reiteró, por eso recurre a las represiones, y seguirá reprimiendo, haciendo guerras, hasta que los pueblos conquisten realmente su libertad, como ya varios lo están haciendo.
-¿Desde su punto de vista, tienen perspectiva esos movimientos?
La percepción nuestra es solamente del clásico sindicalismo, pero este tiene que reconocer esa realidad distinta que hay ahora y juntar fuerza con oros movimientos sociales, articularse, eso si, que nadie pierda su identidad, que el sindicalismo siga siendo sindicalismo pero articulando sus actividades con el movimiento social, respondió.
En la medida que nosotros veamos eso, afirmó, lograremos mejores resultados, como el que está obteniendo en Tabasco con el Frente Sindical Indígena, Campesino y Social, que está logrando unir fuerzas con un propósito determinado.
El FSCIPS ha hecho mucho esfuerzo para que unir a varias organizaciones, pero hay algunas que no lo conocen y les gustaría sumarse, el trabajo es de tiempo y de mucha más ciencia, pero estoy convencido de que van a lograr frutos.
La movilización del FSICPS ha logrado ya en dos o tres ocasiones a echar para atrás decisiones que un momento dado afectaban a determinado sector de la población, afirmó.
- Cuando se habla de las crisis del capitalismo, también se dice que siempre se reacomoda, se le hizo notar a dirigente sindicalista.
Eso es verdad, respondió, pero esta crisis que estamos viendo no es una crisis cualquiera sino estructural, existencial, del medio ambiente, de valores, una podredumbre total del sistema, y al mismo tiempo que se convierte en una amenaza, también abre una gran oportunidad a los pueblos y los trabajadores, en el sentido de que podemos aprovechar esa gran debilidad que el capitalismo está mostrando, para contribuir a que el modelo cambie, porque por si mismo no va a cambiar.
Pero también puede encontrar reacomodo, una vía para volver a respirar y con una fuerza nueva para volver a enquistarse una vez más en el poder.
-¿Esas crisis que se están viviendo en Europa son peores que las que está padeciendo Latinoamérica?
De hecho la crisis financiera, económica y social también ha afectado a los países latinoamericanos, contestó, por hasta el momento la han podido eludir mucho mejor que los de Europa, en gran medida porque se han ido construyendo medios para bloquear y blindar las economías.
En ese camino Latinoamérica sigue caminando, por ejemplo, dijo, se habla ya de un Banco de Desarrollo del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América) o de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) que ya también constituyó su fuerza de seguridad conjunta.
Es decir, dijo el dirigente cubano, se van logrando integraciones, haciendo comprender que el escudo para defendernos de esos males y del capitalismo, en alguna medida, es precisamente la unidad y la integración de los pueblos, eso fue lo que determinó, independientemente de los credos, de las ideologías y posiciones políticas, que los gobernantes del continente, en febrero del 2010, tomarán la decisión de integrar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Todos, absolutamente todos los países de Latinoamérica –incluyendo México- forman parte de la CELAC, los únicos que no están, por primera vez en los últimos 22 años, son Estados Unidos y Canadá, y bienvenida sea esa decisión, porque al final eso permitirá a nuestros pueblos, tomar las decisiones que van en función de nuestros intereses.
La CELAC constituye un reto para el movimiento sindical latinoamericano, en el sentido de cómo construir cada sociedad con puntos de vista diferentes y cómo los movimientos sindicales serán capaces de avanzar en ese sentido.
El sindicalismo latinoamericano califica como un hecho de mucha importancia la integración de la CELAC, por creer que será la promesa histórica que puede llegar a ser potencial, si efectivamente logra llevar a la vía de los hechos, sus pretensiones.
En ese marco, desde las posiciones clasistas de la FSM, alentamos y motivamos, en gran medida que se depongan los criterios que nos separan, que hagamos a un lado todo aquello que no nos permita unirnos, haciendo a un lado lo que nos divide para llegar a un acuerdo, porque son mas las cosas que nos unen que las que nos separan.
Tomando en cuenta lo anterior, mencionó, estamos construyendo un espacio, los encuentros sindicales de nuestra América, para la concertación de todo aquel que tiene criterios y opiniones y que está dispuesto “de verdad” a defender los intereses de los trabajadores.
El próximo Encuentro Sindical de Nuestra América, dio a conocer, tendrá lugar en la ciudad de México a finales de mayo y auguramos que tendrá un gran éxito, será “un gran reto al gobierno oligarca existente, el que el movimiento sindical latinoamericano y caribeño venga, entre otras cosas, a brindar su solidaridad al Sindicato Mexicano de Electricistas, a los mineros y a todo aquel que en este país lucha en contra de aquello que le afecta.
-¿Y a Cuba también le está afectando esta crisis mundial?
Debo decir que vengo representando a la FSM, no a Cuba, pero eso no niega mi condición de cubano, dijo primero.
En contraste con esa realidad de la que estamos hablando, hoy en Cuba, después de la celebración del Congreso del Partido Comunista Cubano, el partido único que viene desde la época de José Martí, cuando se estaba luchando contra nuestra condición colonial de España, hay cambios.
Se ha decidido incorporar a todo el pueblo para decidir cuáles son las cosas que debemos hacer, ha sido siempre una práctica de la revolución cubana, sostuvo, de no ser por ese gran consenso, no hubiera subsistido a lo largo de cincuenta años frente al imperialismo norteamericano y las condiciones en las que hemos estado.
El consenso se construye sobre la base de la adopción de las opiniones de la gente, y las opiniones y sugerencias transformaron en un 65 por ciento el documento inicial de discusión para el Congreso del PCC.
No fue solamente la presión de una organización social determinada o de un sindicato, venía de las bases mismas, de los centros de trabajo, de las poblaciones, de manera que eso ha permitido construir un programa que llamamos de “lineamientos políticos para la acción”, con un plan de ajuste de nuestro socialismo, con un objetivo esencial, encontrar respuestas para las dificultades y problemas.
Eso significa compromisos para trabajar más y ser más eficientes, ser disciplinados, más coherentes y más coordinados para lograr avances en un lugar determinado y mantener ese avance, no perderlo. Por ese camino estamos transitando, sostuvo.
Hay cambios sustanciales en la Cuba de estos momentos. Por ejemplo son ya 400 mil los trabajadores que laboran por cuenta propia, pero algo muy significativo es que de esos 400 mil, el 87 por ciento están afiliados a un sindicato, porque se sienten obreros, no patrones, ni por encima de los demás, es decir no ajenos al proceso revolucionario.
“El pueblo esta contento, esperanzado, viendo esas transformaciones, esos cambios con mucha esperanza, aunque siempre la hubo, con la voluntad de contribuir para tener lo que merecemos como trabajadores, como pueblo bloqueado”, agregó Ramón Cardosa.