Expresó que ese dolo se apreció en el hecho de llegar a hasta hacer observaciones por un centavo, y brindar impunidad a otros ex alcaldes, como el de Paraíso y Cunduacán que dejaron adeudos superiores a los diez millones de pesos y para ellos no hubo ninguna observación.
Afirmó que los informes especiales se elaboraron fuera del tiempo que señala la ley, pues estos se deben hacer dentro de los 15 días siguientes al cierre de una aditoría en el caso de que se encontraran irregularidades graves.
“Los informes especiales en donde están establecidas el 95% de las observaciones que aparecen en el dictamen, se hicieron 6 meses después, 3 meses después y un mes y medio después de los cierres de las auditorias, de entrada ya son irregulares los procedimientos que realizo el órgano, pero sin embargo, aun así las observaciones no les dio para hacernos observaciones de fondo”, agregó Peralta Grappin.
Aseveró que el OSFE y la tercera Comisión Inspectora de Hacienda siguieron manejando el supuesto desvío de 14 millones de pesos a pesar que se les demostró, y en el mismo informe de resultados lo reconocen, que ese dinero se gastó para lo que fue autorizado.
Siguen insistiendo en manejarlo como un desvió de recursos cuando ya quedó demostrado plenamente que fue un traspaso entre cuentas, ellos mismos en el informe que rinden ante la tercera comisión mencionan que los recursos del fondo 3 y fondo 4 fueron aplicados correctamente, presupuestal y programáticamente en los conceptos que correspondían, añadió.
Dijo que la mayoría de las observaciones que hizo el OSFE a la cuenta pública del 2009 fueron de tipo documental, las cuales se derivaron de los informes especiales que elaboraron “ya una vez que habían terminado con las auditorias que correspondían”, y apuntó que las observaciones que el mismo ayuntamiento hizo “no pasaban de 2 o 3 millones de pesos, que es lo que normalmente se viene observando por falta de facturas, falta de documentación, falta de una firma, pero ya cuando vienen los informes especiales ya ahí si encuentran 35 millones de pesos.”
Peralta Grappin señaló que cuando comenzaron los ataques acudieron al Congreso “para poder desvirtuar lo que señalaban en los informes especiales y nos contestan que ya estamos fuera de término, que el informe especial no se abre un espacio para poder contestar y no nos toman valida ninguna de las pruebas que estamos dando”.
Una vez que te auditan no te pueden auditar dos veces el mismo ejercicio, por lo que se ve claramente que hay una intención, un dolo en el procedimiento, puesto que ya habían cerrado los procesos de auditoria y los volvieron a reabrir y es aquí en donde mandan estas observaciones, refirió.
El ex tesorero dijo que mientras a ellos les dedicaron un voluminoso expediente de 500 hojas, a los ex gobiernos de Cunduacán y Paraíso apenas les dedicaron 30 páginas no obstante que esas dos cuentas sí tenían serías irregularidades.
Inclusive, expuso, “hay aproximadamente 30 hojas en donde se dedican a observar proyectos por un centavo, hay un principio en materia de auditoria que se llama importancia relativa, no vas a observar un proyecto pro un centavo porque no tiene sentido”.
En ese sentido, dijo que el ex alcalde de Cunduacán, Francisco Sánchez Soberano dejó una deuda de 16 millones de pesos, mientras que el de Paraíso, Francisco Santo Magaña un adeudo de más de 10 millones de pesos y no aparece en las observaciones.
Qué raro, manifestó, que algo que es evidente, que la misma gente que salió dejó establecido los estados financieros y eso no aparece en las observaciones, y aseveró que
Comalcalco fue el único municipio que dejó disponibilidad financiera en positivo, un millón 234 mil pesos entregados mediante cheque de caja.
