Acusan mal proceder de la juez calificadora de Paraíso
Margarita de la Cruz Rodríguez , denunció a la funcionaria, ya que con dolo y mediante engaños y acciones dilatorias, provocó que fuera liberado un hombre que frecuentemente, y cada vez con mayor agresividad, la viene acosando sexualmente
Margarita de la Cruz Rodríguez , habitante de Paraíso, denunció el proceder de la juez calificadora de ese municipio, ya que con dolo y mediante engaños y acciones dilatorias, provocó que fuera liberado un hombre que frecuentemente, y cada vez con mayor agresividad, la viene acosando sexualmente desde hace dos meses, por lo que ahora teme por la vida e integridad física de ella y su familia. Su denuncia, Margarita de la Cruz, la hizo llegar ya, al presidente municipal de Paraíso, Cristóbal Javier Angulo, al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jesús Manuel Argáez y al Procurador General de Justicia del Estado,
Rafael Miguel González Lastra, solicitando a los tres que tomen carta en su asunto. Narra en su denuncia que el 30 de abril de este año y alrededor de las 10 de la noche paseaba en compañía de su esposo y sus hijos en la feria local de la ciudad de Paraíso, cuando, sin percatarse de que el individuo que la ha estado acosando sexualmente desde hace aproximadamente dos meses (tocando su rostro, genitales, el trasero y los senos), se encontraba con un grupo de hombres que ingerían bebidas embriagantes, y pasó a su lado y le tocó el trasero. Margarita menciona en su denuncia que, en esa ocasión, se quejó con su esposo de lo que le había hecho ese hombre y quiso agredirlo, pero se lo impidió y recurrieron a la policía y en un operativo de varios elementos lograron detenerlo y conducirlo a los separos. Acudieron a Seguridad Pública de Paraíso a levantar la denuncia en contra del sujeto y un policía les informó que deberían levantar la denuncia ante el juez calificador al día siguiente, domingo 1º de mayo, y que así lo hizo, a las 11 de la mañana en compañía de su esposo, se presentó en el lugar y al tocar la puerta salió una persona del sexo masculino. Preguntó qué queríamos y le explique que en los separos se encontraba un hombre al que acusaba de acoso sexual y que iba a presentar su denuncia ante el juez calificador, respondió que efectivamente ahí estaba detenida una persona acusada por ese delito, pero que ese era un delito grave por lo que debía acudir al Ministerio Público el 2 de mayo. Terminando de hablar con esa persona, se acercó a nosotros, el hermano de mi agresor para ofrecerme una indemnización, a cambio de que no hiciera nada en contra de su consanguíneo, a lo cual mi esposo respondió de manera negativa, agregando que mi vida estaba en peligro. La mañana del 2 de mayo, Margarita de la Cruz, asistió a las oficinas del MP de Paraíso, en punto de las 7 AM, y fue hasta las 11:15 que hizo su declaración, porque antes no había llegado el agente, terminando la misma, a la 1:00 PM, fue notificada que se trasladara al municipio de Comalcalco al departamento de psicología de la Casa de Justicia para que le hicieran una valoración, de manera urgente, porque el inculpado estaba aún detenido. Fue hasta las tres de la tarde cuando pasó con la psicóloga y rindió la misma declaración y más tarde cuando recibió un sobre engrapado para que se lo entregara al MP; ese mismo día alrededor de las seis de la tarde, afirma en su denuncia, puso en manos del agente el reporte de la psicóloga. El MP dio la orden, dice Margarita de la Cruz en su escrito, de que el Juez Calificador presentara al detenido ante el MP para un primer careo, pero hasta las 8:15 PM no había respuesta del juez calificador en relación al detenido, aún cuando su horario de entrada era a las 7PM. Junto a sus esposo, narra la víctima, regresó a las oficinas del MP para notificarle que el juez calificado aún no llegaba y diez minutos después un auxiliar del agente del MP, les comunicó que la denuncia seguía en pie pero que se presentara con testiigos el 1 y 2 de junio por que el detenido había sido puesto en libertad a las 10:30 de la mañana del mismo 2 de mayo.
El argumento fue que no notifique al juez calificador que denunciaría ante el MP al agresor, por lo que al cumplir las treinta y seis horas de arresto, fue puesto en libertad. De la Cruz Rodríguez, califica de indignantes esas afirmaciones, porque fue ante el Juzgado Calificador a donde primero se presentó, por lo que de inmediato acudió a reclamar al funcionario su proceder, y se encontró con que la persona que la envió con el MP no era el juez calificador y que, quien ocupa ese cargo es una mujer. Al reclamar Margarita, la juez respondió que nunca estuvo ante su presencia, pero que ella dijo que había sido un hombre el que la atendió, pero que ella estaba ahí mismo y escuchó lo que le dijo cuando acudió a presentar su denuncia. Reclamé “que una persona no puede tomarse atribuciones que no le corresponden sin recibir órdenes de su superior y que fue ella quien dio la orden a su secretario de enviarme al MP para que perdiera tiempo y el delincuente pudiera ganarlo para obtener su libertad”, pero ella se lava las manos, afirma la denunciante. El 3 de mayo Margarita de la Cruz , acudió a la Dirección de Atención de la Mujer de Paraíso, en donde la directora, Adela Sánchez Chablé me envió con la abogada de la DAM –lic. Gloriaquien afirmó que eran ya muchas las quejas de mujeres contra la juez calificadora. Ella, dice, fue la que le aconsejó que presentara su denuncia al presidente municipal de Paraíso, Cristóbal Javier Angulo, porque es él quien decide quien se va o se queda, y que la DAM ya no podría ayudarla, pero que por decisión propia, también lo haría ante la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Margarita menciona que fue hace aproximadamente, cuando se dio cuenta que, cuando caminaba por las calles de Paraíso, alguien la seguía y la miraba con insistencia y que un sábado al abordar un autobús para ir a Comalcalco, el mismo individuo que la perseguía, se subió al mismo y se sentó a un lado de donde ella se encontraba sin dejar de mirarla. Al bajar del autobús en la parada de Plaza Chedraui, continuó, esa persona fue atrás de ella, levantó su vestido y tocó sus genitales, rostro y trasero, mucha gente lo vio, afirma Margarita, pero no hizo nada, por lo que no le quedó otra que correr, pero continuó persiguiéndola hasta que ella le dio un golpe en la espalda, por el individuo se fue riendo. En otra ocasión, sostiene Margarita, caminaba en el centro de Paraíso a la altura del local Telas Parisina, y de nuevo se percató de que el mismo individuo la seguía, por lo que optó por meterse a una paletería y tomó un taxi para regresar a su domicilio. A los 15 días, cuenta, se dirigió al banco y antes de llegar a la sucursal Bancomer, de nuevo sintió la presencia del acosador cerca de ella, de nuevo le alzó la ropa, y tocó sus partes íntimas para después huir. En esa ocasión busqué un policía y encontré a una agente de tránsito del sexo femenino a la que le conté lo que me había pasado y ella habló a la policía, pero los agentes no localizaron al sujeto. La oficial de Tránsito me acompañó a tomar un taxi para dirigirme a mi hogar. Hablé con mi familia sobre esta situación. Hubo días que lo buscamos, caminando con vigilancia de lejos, pero fue inútil. El último asedio fue el que provocó la detención de dicho sujeto, asegura Margarita de la Cruz.
Rafael Miguel González Lastra, solicitando a los tres que tomen carta en su asunto. Narra en su denuncia que el 30 de abril de este año y alrededor de las 10 de la noche paseaba en compañía de su esposo y sus hijos en la feria local de la ciudad de Paraíso, cuando, sin percatarse de que el individuo que la ha estado acosando sexualmente desde hace aproximadamente dos meses (tocando su rostro, genitales, el trasero y los senos), se encontraba con un grupo de hombres que ingerían bebidas embriagantes, y pasó a su lado y le tocó el trasero. Margarita menciona en su denuncia que, en esa ocasión, se quejó con su esposo de lo que le había hecho ese hombre y quiso agredirlo, pero se lo impidió y recurrieron a la policía y en un operativo de varios elementos lograron detenerlo y conducirlo a los separos. Acudieron a Seguridad Pública de Paraíso a levantar la denuncia en contra del sujeto y un policía les informó que deberían levantar la denuncia ante el juez calificador al día siguiente, domingo 1º de mayo, y que así lo hizo, a las 11 de la mañana en compañía de su esposo, se presentó en el lugar y al tocar la puerta salió una persona del sexo masculino. Preguntó qué queríamos y le explique que en los separos se encontraba un hombre al que acusaba de acoso sexual y que iba a presentar su denuncia ante el juez calificador, respondió que efectivamente ahí estaba detenida una persona acusada por ese delito, pero que ese era un delito grave por lo que debía acudir al Ministerio Público el 2 de mayo. Terminando de hablar con esa persona, se acercó a nosotros, el hermano de mi agresor para ofrecerme una indemnización, a cambio de que no hiciera nada en contra de su consanguíneo, a lo cual mi esposo respondió de manera negativa, agregando que mi vida estaba en peligro. La mañana del 2 de mayo, Margarita de la Cruz, asistió a las oficinas del MP de Paraíso, en punto de las 7 AM, y fue hasta las 11:15 que hizo su declaración, porque antes no había llegado el agente, terminando la misma, a la 1:00 PM, fue notificada que se trasladara al municipio de Comalcalco al departamento de psicología de la Casa de Justicia para que le hicieran una valoración, de manera urgente, porque el inculpado estaba aún detenido. Fue hasta las tres de la tarde cuando pasó con la psicóloga y rindió la misma declaración y más tarde cuando recibió un sobre engrapado para que se lo entregara al MP; ese mismo día alrededor de las seis de la tarde, afirma en su denuncia, puso en manos del agente el reporte de la psicóloga. El MP dio la orden, dice Margarita de la Cruz en su escrito, de que el Juez Calificador presentara al detenido ante el MP para un primer careo, pero hasta las 8:15 PM no había respuesta del juez calificador en relación al detenido, aún cuando su horario de entrada era a las 7PM. Junto a sus esposo, narra la víctima, regresó a las oficinas del MP para notificarle que el juez calificado aún no llegaba y diez minutos después un auxiliar del agente del MP, les comunicó que la denuncia seguía en pie pero que se presentara con testiigos el 1 y 2 de junio por que el detenido había sido puesto en libertad a las 10:30 de la mañana del mismo 2 de mayo.
El argumento fue que no notifique al juez calificador que denunciaría ante el MP al agresor, por lo que al cumplir las treinta y seis horas de arresto, fue puesto en libertad. De la Cruz Rodríguez, califica de indignantes esas afirmaciones, porque fue ante el Juzgado Calificador a donde primero se presentó, por lo que de inmediato acudió a reclamar al funcionario su proceder, y se encontró con que la persona que la envió con el MP no era el juez calificador y que, quien ocupa ese cargo es una mujer. Al reclamar Margarita, la juez respondió que nunca estuvo ante su presencia, pero que ella dijo que había sido un hombre el que la atendió, pero que ella estaba ahí mismo y escuchó lo que le dijo cuando acudió a presentar su denuncia. Reclamé “que una persona no puede tomarse atribuciones que no le corresponden sin recibir órdenes de su superior y que fue ella quien dio la orden a su secretario de enviarme al MP para que perdiera tiempo y el delincuente pudiera ganarlo para obtener su libertad”, pero ella se lava las manos, afirma la denunciante. El 3 de mayo Margarita de la Cruz , acudió a la Dirección de Atención de la Mujer de Paraíso, en donde la directora, Adela Sánchez Chablé me envió con la abogada de la DAM –lic. Gloriaquien afirmó que eran ya muchas las quejas de mujeres contra la juez calificadora. Ella, dice, fue la que le aconsejó que presentara su denuncia al presidente municipal de Paraíso, Cristóbal Javier Angulo, porque es él quien decide quien se va o se queda, y que la DAM ya no podría ayudarla, pero que por decisión propia, también lo haría ante la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Margarita menciona que fue hace aproximadamente, cuando se dio cuenta que, cuando caminaba por las calles de Paraíso, alguien la seguía y la miraba con insistencia y que un sábado al abordar un autobús para ir a Comalcalco, el mismo individuo que la perseguía, se subió al mismo y se sentó a un lado de donde ella se encontraba sin dejar de mirarla. Al bajar del autobús en la parada de Plaza Chedraui, continuó, esa persona fue atrás de ella, levantó su vestido y tocó sus genitales, rostro y trasero, mucha gente lo vio, afirma Margarita, pero no hizo nada, por lo que no le quedó otra que correr, pero continuó persiguiéndola hasta que ella le dio un golpe en la espalda, por el individuo se fue riendo. En otra ocasión, sostiene Margarita, caminaba en el centro de Paraíso a la altura del local Telas Parisina, y de nuevo se percató de que el mismo individuo la seguía, por lo que optó por meterse a una paletería y tomó un taxi para regresar a su domicilio. A los 15 días, cuenta, se dirigió al banco y antes de llegar a la sucursal Bancomer, de nuevo sintió la presencia del acosador cerca de ella, de nuevo le alzó la ropa, y tocó sus partes íntimas para después huir. En esa ocasión busqué un policía y encontré a una agente de tránsito del sexo femenino a la que le conté lo que me había pasado y ella habló a la policía, pero los agentes no localizaron al sujeto. La oficial de Tránsito me acompañó a tomar un taxi para dirigirme a mi hogar. Hablé con mi familia sobre esta situación. Hubo días que lo buscamos, caminando con vigilancia de lejos, pero fue inútil. El último asedio fue el que provocó la detención de dicho sujeto, asegura Margarita de la Cruz.