Afuera del Vaso Caso Granier: Manejo e Impunidad
Es evidente y diáfana la administración que por el momento se le esta dando al caso Granier por parte del gobierno federal que con solo un arraigo intentan calmar las aguas, mientras que se las ingenian en la búsqueda de una salida con el menor de los costos políticos para el partido en el poder y el gobierno federal. Resulta imposible entender el regreso de Granier con la intención de “lavar su nombre” sin que haya posible acuerdo previo con el gobierno federal, en el que le pudieran garantizar el no someterse a la procuraduría de Tabasco y por ende no pisar el reclusorio del estado que gobernó. Desde su llegada a la ciudad de México hasta su hospitalización por “dolor de pecho” parecen obvias estrategias del químico para evadir su declaración en Tabasco y ganar tiempo para operar tanto política como jurídicamente una posible salida al caso.
También el mantener caliente este tema le resulta favorable al gobierno federal ya que propicia la distracción de la opinión publica mientras se debate el tema del petróleo y la modificación al 27 constitucional para estar en condiciones de permitir inversión privada en el energético, que realmente es lo que tiene ocupado operando a través del Pacto por México al gobierno federal.
Por lo anterior es posible entender un manejo mediático y político del caso Granier desde presidencia, lo que habría que analizar es el tiempo del manejo y lo que pasará después de el, si la PGR determinará ejercer acción penal o como en el caso de Humberto Moreira será la impunidad la que se hará presente en el caso, pero no será fácil brindarle esta ultima a Granier sin demostrar legalmente que no tuvo conocimiento del desvío de recursos lo que resulta un gran reto tanto jurídico como lógico.
Mucho sorprendería al país entero que Granier fuera a la cárcel, es mas fácil someterlo a la justicia que darle impunidad, hasta resulta conveniente para la imagen del gobierno federal, la detención de Elba Gordillo y la de Granier serian presumibles en las campañas electorales o bien podrían manejarlo como legitimación al gobierno federal que tanta falta le hace. Al menos que algún funcionario del gobierno federal o el propio Peña Nieto esté vinculado con Granier, la aprehensión del ex mandatario tabasqueño debe darse, de lo contrario, tomarían fuerza muchos de los rumores que existen en cuanto a que parte o gran parte del dinero que se desvío en la entidad de Tabasco, fue dirigido para la campaña de Peña Nieto.
Queda esperar a ver que sucederá con el caso Granier, si prevalecerá la impunidad y los acuerdos o bien será alcanzado por la justicia, y una de las cualidades de esta según Francisco de Quevedo es que “Debe hacerse pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”