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La Verdad del Sureste

Afuera del Vaso Fox: Emblema de Traición



Lamentable podría concebirse el lugar que ocupa Vicente Fox en la historia de nuestro país, el concepto de traición se encuentra en su persona, en cada acción que ejecuta, en cada palabra expresada, lo mismo ocurrente que desventurada y  a la vez desleal. Traicionó a miles de ciudadanos que votaron por él, a quienes les prometió un cambio que nunca propició, una mejora en sus bolsillos que no vieron reflejada, un combate a la pobreza y a la corrupción que tampoco se hizo visible, sino todo lo contrario tal y como lo demuestra la periodista Ana Lilia Pérez en su libro “Camisas azules, manos negras”.
    Traicionó la amistad y confianza de Manuel J. Clouthier quien lo invitó al Partido Acción Nacional y que nunca hubiera imaginado que con esa invitación le estaba enviando un caballo de Troya a su partido.
    Traicionó a la militancia azul  de quienes levantó  la esperanza con aquella  frase: “vamos a sacar al PRI de los pinos”  y 12 años después haciendo gala de su incongruencia, desairaba a los panistas convocando al voto para el regreso del PRI a los pinos. A tal grado fue la deslealtad de Fox que, en su gobierno, dejó a un lado a militantes azules para darle paso a los del PRI, fueron pocos los espacios de relevancia ocupados por panistas, y es que en el tibio y fantasioso pretexto de la sana distancia del partido en el poder y el presidente, le permitió a los del tricolor quedarse los primeros dos años de su gobierno en las delegaciones federales y en algunos casos, casi la mitad del sexenio, postergando el cambio de los titulares y congelando la estructura en manos de los tricolores por medio del servicio profesional de carrera, por ello se dice que el PRI, nunca salió de los pinos, puesto que su cuerpo operativo prevalecía en las dependencias.
    Traicionó a la democracia, que a pesar de haber sido producto de ella, que eso, es indiscutible, atentó en su contra al no permitir que el proceso electoral de 2006, se llevara a cabo con transparencia y sin su intervención y además en contra del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador, misma que en una de sus desafortunadas declaraciones confesó al referirse textualmente: “le partimos el queso a López Obrador” y que por cierto, ese proceso electoral ha sido uno de los mas cuestionados en la historia del país, del cual la mitad de los ciudadanos tuvieron una percepción dudosa de la victoria de Felipe Calderón y la otra mitad no le otorgo credibilidad a tal grado de llamarlo “espurio”.
    Y como el engaño es traición, también se traicionó a él mismo, al pensar que ha sido el mejor presidente del país, poniéndose por encima del “Benemérito de las Américas” Don Benito Juárez, una mas de sus desafortunadas declaraciones que nuevamente causan la mofa de la clase política y de los periodistas. Pero si de compararse con presidentes se trata, yo lo compararía con Victoriano Huerta, a quien sin duda alguna se lleva de calle (en su propia expresión) en eso de ser traidor; y ya que andamos recordando a personajes históricos les comparto esta frase de Emiliano Zapata: “Perdono al que roba y al que mata, pero al que traiciona, nunca”. comentarios: [email protected]

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