Afuera del Vaso El ocaso de Granier
Muy atrás quedaron los tiempos de aquel hombre que vestía popularidad, que para muchos emanaba confi anza, pregonaba soluciones y unión para Tabasco, aquél que sin lugar a dudas era el respaldo y garantía del PRI para prevalecer en el gobierno Tabasqueño.
Esa maquina de popularidad llamada Andrés Granier, que conquistó primero la presidencia municipal del Centro y luego la gubernatura del estado con amplios margenes; hoy es solo, la consecuencia de ser vulnerable a las delicias del poder, a la ambición sin limites, a la búsqueda del cargo por el cargo, al pensamiento erróneo de la protección y privilegios interminables, pero sobre todo, a la confi anza ingenua en los acuerdos políticos que tienen como vigencia y condición las circunstancias y conveniencias de quien lidera el grupo de poder.
De lo anterior surgen varias interrogantes a efectos de intentar conocer y entender como se manejan los grupos de poder político en nuestro país: ¿Por qué no pasó lo mismo con Moreira, Fidel Herrera o Ulises Ruíz? ¿Qué acuerdo no cumplió Granier? ¿será que se debe a no haber retenido la gubernatura? o ¿por no pertenecer al grupo Atlacomulco? ¿Les espera lo mismo a Luis Armando Reynoso Femat ex gobernador de Aguascalientes y Jaime Sabines de Chiapas?
En fi n, varias dudas e interrogantes seguirán naciendo, lo cierto es que se robó a manos llenas como en ningún otro caso y eso podría contestar alguna de las preguntas anteriores y sí no, recordemos que hay tres cosas que no pasan mucho tiempo ocultas: el sol, la luna y la VERDAD.
Sin embargo, cierto es que al Químico se le olvidó, que la justicia no es utópica en algunos casos para un pueblo tan grande y maravilloso como el de Tabasco, que tener el honor de gobernarlo y no servirlo tiene consecuencias tan grandes como haya sido la voluntad de afectarlo, que a Tabasco se le gobierna a través del servicio y no de servirse del estado.
No entendió que la distinción de ser electo no es sinónimo de vanidad y contribución al ego personal, sino del máximo sentido de responsabilidad y de lealtad al pueblo que se gobierna. Apelo a que quienes procuran la justicia, sí entiendan que no basta la cárcel temporal para Granier, tiene que ser sentenciado y cumplir la condena que amerite conforme a derecho, recuperando el dinero robado, es urgente y justo, el garantizar que la familia del ex gobernador no disfrute de dinero mal habido, dinero de Tabasco, dinero que no les pertenece, de lo contrario, no tendría soporte el concepto de justicia y esto incentivaría a que otros “políticos” acepten el riesgo de estar “un tiempo en prisión” a cambio de que su familia haga uso y disfrute de lo que robaron en su encargo.
El sexenio del Químico nos deja una clara refl exión: “Haber levantado en vano a la esperanza debe ser un suicidio para un demócrata, un infi erno para un estadista y un encierro para Andrés Granier”. comentarios: [email protected]