Afuera del Vaso Peña: Ciego, Sordo e Insensible
Ya son varios meses del conflicto magisterial en la Ciudad de México y el gobierno federal sigue sin resolverlo, lejos de demostrar capacidad de interlocución y negociación solo ha demostrado un gobierno cerrado al diálogo pero abierto a la violencia y represión.
Tal parece que Peña Nieto no aprende de errores pasados, como por ejemplo el caso Atenco, en donde no le quedó más recurso que la violencia e intolerancia, que trajo como consecuencia muchas víctimas por su incapacidad para resolver conflictos sociales desde un plano político.
Los bloqueos siguen, los maestros no dejan de manifestarse realizando bloqueos que afectan cada vez con mayor intensidad a la gobernabilidad de la ciudad, pero eso a Peña poco le importa ya que para él, es muy cómoda la situación porque la garantía del libre tránsito en la Ciudad es responsabilidad del Gobierno de la misma, por lo que el descontento y costo social lo absorbe el Jefe de Gobierno, quien como siempre queda en medio del conflicto y cuando ya es necesaria la toma de acciones relativas a la recuperación del orden social, es quien paga los platos rotos y no el gobierno federal a quien le toca resolver el conflicto por ser una demanda de ámbito federal y no local.
Juzgar a los maestros es muy sencillo, pero entender su postura es difícil, justificarla aún más, sobre todo si tomamos en cuenta las pérdidas económicas que producen sus manifestaciones, el caos vial que se genera con motivo de lo mismo y lo más lamentable, que está en riesgo la vida de un elemento de seguridad pública a causa del último enfrentamiento entre docentes y seguridad pública. Pero también hay que ponernos en su lugar, su causa es comprensible, el método debatible, lo claro es que, el responsable es el Gobierno Federal quien ya prácticamente ha dado por agotado el diálogo y si concede la atención a los maestros, es por los enlaces que las áreas de gobierno del Distrito Federal realizan a cambio de liberar los bloqueos, pero en muchas ocasiones lo que las dependencias federales ofrecen en cuanto a nivel de atención, no son las propicias para la toma de acuerdos, toda vez que no tienen capacidad de decisión, lo que provoca que los maestros tomen tal ofrecimiento como burla y vuelvan a bloquear las calles. Lo anterior pasa siempre en la mayoría de las manifestaciones que se producen en el Distrito Federal.
Sin lugar a dudas, el conflicto magisterial debe resolverse de manera urgente, Peña Nieto, no sólo pone en riesgo la gobernabilidad de la ciudad, también la del país, este conflicto puede escalar niveles de intensidad, es una bomba de tiempo y sería lamentable seguir contando lesionados y pérdidas de vida.
“La ingobernabilidad y debilidad institucional son productos de la ceguera, sordera e insensibilidad de quien gobierna “
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