Alí golpea a comerciantes
Con lujo de violencia, elementos de Fiscalización y Normatividad del ayuntamiento del Centro resguardados por la policía estatal, golpearon a los comerciantes y desmantelaron el lugar de “resistencia”. Comerciantes inconformes, cinco mujeres y un hombre, se encontraban encadenados en protesta porque Jesús Alí no les ha resuelto sus demandan
Por lo menos dos golpeados, la señora Gloria Mendoza y un estudiante de la UJAT, resultaron del enfrentamiento que provocaron ayer elementos de Fiscalización y Normatividad del ayuntamiento del Centro, cuando, resguardados por policías estatales, con lujo de violencia desmantelaron el toldo que de nuevo habían colocado integrantes del Movimiento de Resistencia de Comerciantes Fijos, Semifijos y Ambulantes de la Zona Remodelada, en la esquina de Lerdo y Juárez. Los comerciantes habían citado a los medios de comunicación a las 12 del día para una conferencia de prensa y a esa hora, la esquina y los inconformes se encontraban ya rodeados de policías y por más de una decena de empleados de Fiscalización y Normatividad, dirigidos a un poco de distancia, por Rubén Moscoso.
Y cuando con movimientos rápidos, los comerciantes comenzaron a armar el toldo, los de Fiscalización y Normatividad se abalanzaron contra ellos para tratar de impedir que terminaran de instalarlo, se dio en ese momento un primer forcejeo que los manifestantes resistieron, en tanto la policía se mantuvo a la expectativa. En ese mismo instante cinco de los comerciantes inconformes- cinco mujeres y un hombre- hicieron acto de presencia encadenados. Fue seguramente la insistencia de Pedro Olivé ante el micrófono de que sólo estaban haciendo uso de su derecho constitucional a la libre manifestación y la presencia de reporteros, fotógrafos y transeúntes, lo que impidió en ese primer momento el desmantelamiento de la carpa.
Pedro Olivé, uno de los líderes del movimiento de comerciantes ambulantes, alrededor de las 12:30 inició la lectura del boletín que llevaba preparado para los medios de comunicación. “Nuestros derechos humanos y nuestras garantías individuales están secuestradas, son rehenes encadenados por el abuso en el ejercicio del poder del ayuntamiento del Centro. Nosotros los trabajadores asalariados de la zona luz en pie de lucha hemos roto las cadenas, solo pedimos solución a nuestras demandas y respeto a nuestra legítima protesta”. Denunció que el problema que tiene con el ayuntamiento del Centro no se ha resuelto. Nuestra demanda sigue siendo que nos dejen laborar en nuestros lugares.
Tenemos a casi 80 comerciantes desalojados de sus puestos de trabajo, algunos con una antigüedad de 32 años y de ellas sólo 17 han sido reubicados. Más de cuarenta como pañeros y compañeras, luchamos por nuestros derechos laborales, y los demás han aceptado porque no les quedo otro remedio. Otros cien, en los próximos días serán retirados de la Zona Luz, advirtió. Mencionó que luego de la reunión que sostuvieron con el presidente municipal del Centro, Jesús Alí y funcionarios de Fiscalización y Normatividad, después del desalojo violento del 2 de septiembre, “no hay resultados concretos”, ya que el ayuntamiento cerró la posibilidad de una reubicación temporal, como los había aceptado, mientras responde a la propuesta de los comerciantes de la comprar un inmueble en la calle Juárez, con un crédito que los comerciantes pagarían.
Dio a conocer también que el pasado 12 de septiembre una comisión de integrantes del movimiento de resistencia se reunieron con el gobernador Andrés Granier, el secretario del ayuntamiento César Rojas y Carlos Héctor Lezama secretario auxiliar del ejecutivo estatal. En una segunda reunión, dijo, se le entregó al Gobernador una copia de la propuesta de los comerciantes que contenía dos puntos. El primero se compre o expropie un inmueble en la calle Juárez, para crear una plaza comercial que garantice su viabilidad económica, con la aportación gubernamental del 50 por ciento en caso de compre o se apoye la expropiación.
El segundo que el Gobierno del Estado salvaguarde las garantías individuales de todos sus compañeros frente a la violación al estado de derecho por parte del personal de Fiscalización y Normatividad a cargo de Jorge Alberto Broca Morales y de elementos de Seguridad Pública. No mencionó Pedro Olivé si todavía esperan una respuesta del Gobernador. Denunció que desde el día del desalojo, elementos de esas dependencias los vigilan y hostigan, por lo que como un acto de resistencia colectiva, varios de sus compañeros se habían encadenado. Por su parte el también dirigente de comerciantes ambulantes, Miguel Vera, declaró a los medios de comunicación que, esa nueva protesta “no es un capricho, sino una lucha porque les siguen impidiendo laborar como lo venían haciendo, porque con ello, no solo los afectan individualmente sino también a sus hijos.
Ambos dirigentes convocaron a sus agremiados a los eventos que tendrán lugar el sábado con la llegada a Villahermosa de la Caravana por la Paz que encabeza el poeta Javier Sicilia. Luego de la conferencia de prensa, reporteros y fotógrafos continuaban en el lugar, porque a unos pasos de esa esquina seguían agrupados los empleados de fiscalización y normatividad con Rubén Moscoso al frente, así como policías estatales, como señales de una nueva provocación de parte de los golpeadores del ayuntamiento. Alrededor de las una de la tarde con diez minutos, policías y los del ayuntamiento, de nuevo rodearon a los manifestantes, a los seis encadenados –cinco mujeres y un hombre- y a los otros, mujeres en su mayoría que se hicieron acompañar de sus niños.
Los del ayuntamiento en esta ocasión iban decididos a desmantelar la carpa y comenzaron a quitar los tubos, lo cual levantó el enojo de los comerciantes, hombres y mujeres, provocando un forcejeo que se prolongó por varios minutos cuyo saldo fue dos golpeados por los empleados de fiscalización, la señora Gloria Mendoza y un estudiante de la UJAT. En la pelea los comerciantes lograron recuperar algunos de los tubos que se habían llevado los del ayuntamiento, pero otros no, así que los manifestantes se vieron en la necesidad de desmantelar totalmente la carpa, pero no se movieron de ahí, dos grandes sombrillas salieron de no se dónde y con eso continuaron su protesta alrededor de una hora más.
Y cuando con movimientos rápidos, los comerciantes comenzaron a armar el toldo, los de Fiscalización y Normatividad se abalanzaron contra ellos para tratar de impedir que terminaran de instalarlo, se dio en ese momento un primer forcejeo que los manifestantes resistieron, en tanto la policía se mantuvo a la expectativa. En ese mismo instante cinco de los comerciantes inconformes- cinco mujeres y un hombre- hicieron acto de presencia encadenados. Fue seguramente la insistencia de Pedro Olivé ante el micrófono de que sólo estaban haciendo uso de su derecho constitucional a la libre manifestación y la presencia de reporteros, fotógrafos y transeúntes, lo que impidió en ese primer momento el desmantelamiento de la carpa.
Pedro Olivé, uno de los líderes del movimiento de comerciantes ambulantes, alrededor de las 12:30 inició la lectura del boletín que llevaba preparado para los medios de comunicación. “Nuestros derechos humanos y nuestras garantías individuales están secuestradas, son rehenes encadenados por el abuso en el ejercicio del poder del ayuntamiento del Centro. Nosotros los trabajadores asalariados de la zona luz en pie de lucha hemos roto las cadenas, solo pedimos solución a nuestras demandas y respeto a nuestra legítima protesta”. Denunció que el problema que tiene con el ayuntamiento del Centro no se ha resuelto. Nuestra demanda sigue siendo que nos dejen laborar en nuestros lugares.
Tenemos a casi 80 comerciantes desalojados de sus puestos de trabajo, algunos con una antigüedad de 32 años y de ellas sólo 17 han sido reubicados. Más de cuarenta como pañeros y compañeras, luchamos por nuestros derechos laborales, y los demás han aceptado porque no les quedo otro remedio. Otros cien, en los próximos días serán retirados de la Zona Luz, advirtió. Mencionó que luego de la reunión que sostuvieron con el presidente municipal del Centro, Jesús Alí y funcionarios de Fiscalización y Normatividad, después del desalojo violento del 2 de septiembre, “no hay resultados concretos”, ya que el ayuntamiento cerró la posibilidad de una reubicación temporal, como los había aceptado, mientras responde a la propuesta de los comerciantes de la comprar un inmueble en la calle Juárez, con un crédito que los comerciantes pagarían.
Dio a conocer también que el pasado 12 de septiembre una comisión de integrantes del movimiento de resistencia se reunieron con el gobernador Andrés Granier, el secretario del ayuntamiento César Rojas y Carlos Héctor Lezama secretario auxiliar del ejecutivo estatal. En una segunda reunión, dijo, se le entregó al Gobernador una copia de la propuesta de los comerciantes que contenía dos puntos. El primero se compre o expropie un inmueble en la calle Juárez, para crear una plaza comercial que garantice su viabilidad económica, con la aportación gubernamental del 50 por ciento en caso de compre o se apoye la expropiación.
El segundo que el Gobierno del Estado salvaguarde las garantías individuales de todos sus compañeros frente a la violación al estado de derecho por parte del personal de Fiscalización y Normatividad a cargo de Jorge Alberto Broca Morales y de elementos de Seguridad Pública. No mencionó Pedro Olivé si todavía esperan una respuesta del Gobernador. Denunció que desde el día del desalojo, elementos de esas dependencias los vigilan y hostigan, por lo que como un acto de resistencia colectiva, varios de sus compañeros se habían encadenado. Por su parte el también dirigente de comerciantes ambulantes, Miguel Vera, declaró a los medios de comunicación que, esa nueva protesta “no es un capricho, sino una lucha porque les siguen impidiendo laborar como lo venían haciendo, porque con ello, no solo los afectan individualmente sino también a sus hijos.
Ambos dirigentes convocaron a sus agremiados a los eventos que tendrán lugar el sábado con la llegada a Villahermosa de la Caravana por la Paz que encabeza el poeta Javier Sicilia. Luego de la conferencia de prensa, reporteros y fotógrafos continuaban en el lugar, porque a unos pasos de esa esquina seguían agrupados los empleados de fiscalización y normatividad con Rubén Moscoso al frente, así como policías estatales, como señales de una nueva provocación de parte de los golpeadores del ayuntamiento. Alrededor de las una de la tarde con diez minutos, policías y los del ayuntamiento, de nuevo rodearon a los manifestantes, a los seis encadenados –cinco mujeres y un hombre- y a los otros, mujeres en su mayoría que se hicieron acompañar de sus niños.
Los del ayuntamiento en esta ocasión iban decididos a desmantelar la carpa y comenzaron a quitar los tubos, lo cual levantó el enojo de los comerciantes, hombres y mujeres, provocando un forcejeo que se prolongó por varios minutos cuyo saldo fue dos golpeados por los empleados de fiscalización, la señora Gloria Mendoza y un estudiante de la UJAT. En la pelea los comerciantes lograron recuperar algunos de los tubos que se habían llevado los del ayuntamiento, pero otros no, así que los manifestantes se vieron en la necesidad de desmantelar totalmente la carpa, pero no se movieron de ahí, dos grandes sombrillas salieron de no se dónde y con eso continuaron su protesta alrededor de una hora más.