Aseguró que el militar retirado fue capturado por fuerzas federales bajo la “acusación falsa montada por el granierismo” de estar presuntamente ligado al crimen organizado y reforzada con una campaña mediática para señalarlo “como parte de la matanza de familiares de un marino muerto”.
Sin embargo, cuando la autoridad competente concedió el amparo para proteger los derechos de Sánchez de la Fuente, “las autoridades federales se deslindaron” de esa imputación, lo que dejó en claro que se trata de “una acusación falsa e infundada que demuestra lo mentiroso que es el gobierno granierista”.
Los familiares del marino Melquisedet Angulo Córdoba fueron acribillados cuando Manases aún no era director de Seguridad Pública del actual gobierno municipal de Paraíso, que encabeza Cristóbal Javier Angulo, por lo que es “evidente que para Granier y su gobierno, de nada valen 35 años de servicio intachable en el Ejército Mexicano”.
Barradas Ruiz dijo que como se denunció que la Procuraduría General de Justicia del Estado mantenía incomunicado a Sánchez de la Fuente, y ante el deslinde de las fuerzas federales, el gobierno estatal tuvo que retractarse de las acusaciones de delincuencia organizada y, para no quedar en “ridículo”, le fabricó el delito de ejercicio indebido de funciones.
Ahora, desde esta alta tribuna, yo le pregunto al gobierno granierista: ¿Cuál ejercicio indebido de funciones? Y recordó que, de acuerdo a la Ley Orgánica de los Municipios de Tabasco, es facultad del alcalde nombrar y remover a sus directores de área.
En ningún artículo de ese ordenamiento, precisó, se determina algún caso de excepción para el nombramiento del director de Seguridad Pública, y acusó que se quiere hacer a un lado esa facultad del presidente municipal para enjuiciar al jefe policiaco con el pretexto de no haber presentado un examen que la Ley General del Sistema de Seguridad Pública obliga a todos los directores de la corporación en el país.
Aseveró que esa imputación es una “patraña jurídica” para que la Procuraduría General de Justicia del Estado no lo deje en libertad ante la falta de pruebas que lo liguen con el crimen organizado, porque eso hubiera significado “dejar en ridículo al gobierno de Granier y a su prensa oficialista”, reconocer que se equivocaron y admitir que las acusaciones son falsas.
