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La Verdad del Sureste

AMLO: “FORO INDÍGENA” EN OAXACA . Rubén Mújica Vélez.


El cierre de precampaña de AMLO, dejó saldos que deben incitar reflexiones. Sobretodo, a la luz de la campaña que además de la “guerra sucia” mediática, revelará la popularidad del tabasqueño y el perjuicio de “sumas que restan”. Previo a su mensaje intervinieron el investigador Díaz Polanco: doctoral, con un mensaje para un público universitario y en ocasiones distante del que colmó el auditorio “Guelaguetza”. Nora Martínez del Centro por los Derechos Humanos Bartolomé Carrasco y Carlos Beas Torres de la UCIZONI con referencias jurídicas interesantes que dejaron en suspenso la comprensión cabal de su mensaje. Carlos Beas, estentóreo, reiteró “la deuda histórica pendiente con los pueblos originales” que por su amplitud, se desvaneció sin concreción alguna.
    Pusieron la nota justa, impecable, dos indígenas: Abundio Marcos, purépecha que con enjundia singular, ratificó la invariable decisión de 12 pueblos michoacanos de votar por AMLO. Pero enfático denunció “la corrupción de todos los partidos de izquierda”. Mencionó que los candidatos que impulsan solo garantizan la continuidad de la política tradicional de componendas, saqueo y traición a los pueblos. Por eso, puntualizó con rigor: ¡Ni un candidato a diputado que no sea indígena! No aceptan imposiciones. Como respaldo de esa exigencia, mencionó el “Plan Alternativo Indígena” que firmaron los pueblos mencionados. Su voz fue un afilado bisturí para exhibir las purulencias de la corrupción partidaria que repudian los pueblos indígenas. El rostro de los líderes nacionales de los partidos “Progresistas”, reflejaron su preocupación ante la severa acusación.
    Conmovedora fue la entrega del bastón de mando por Mario Hernández Morales, indígena de la Mixteca de la Costa. Por la emoción, se le quebró la voz al dirigirse a AMLO. Se escuchó con vigor declinante:
      Y cuando llegue a la Presidencia ¡No se olvide de nosotros los indígenas!
     El precandidato recibió el valioso presente con respeto y atención singular al mixteco. Algunos de los citadinos visitantes, indiferentes, revelaron su ignorancia sobre la solemnidad del momento.
    El Auditorio, casi repleto, reflejó la capacidad de convocatoria de las organizaciones sociales. El MULT destacó con un contingente nutrido que embanderado, puso una nota de alegre a su identificación con AMLO. Diversas etnias, triquis, istmeños, tacuates, mazatecos, chontales, con sus hermosos vestuarios, imprimieron un alegre colorido al acto que pareció el ungimiento de AMLO como candidato indiscutible a la Presidencia de México más que Foro Indígena. Diversos precandidatos de los diversos partidos con un puñado de seguidores, pretendieron capitalizar el evento. Fracasaron ante las repetidas peticiones de no promoverse para respetar la normatividad electoral.
    El cierre de campaña tuvo por eso mismo un destacado ambiente no partidista. Los presentes se cobijaron bajo las siglas de “MORENA”, sin duda el mejor resultado del esfuerzo y liderazgo de López Obrador. Pero al mismo tiempo, reveló aspectos que deben atenderse para garantizar el éxito en julio de 2012. Fue apabullante la presencia de seguidores de AMLO de las diversas regiones. Contrastó con una rala participación de “MORENOS” capitalinos. No es comprensible puesto que, en junio pasado varios miles de partidarios acompañaron a AMLO en la Alameda de León. Ahora algo sucedió: faltó promoción o hubo desinformación. Además la cúpula partidaria estuvo incompleta: ausente la del PRD. Los otros, en momentos parecían indiferentes a la emotividad del público. Uno del presidium, fastidiado, movía sin cesar sus piernas.
    En la ola creciente de seguidores de lopezobradoristas se percibió un aroma que puede envenenar la votación a su favor. Fantasmales aparecieron viejos priístas que, frenéticos buscan cobijo en el lopezobradorismo. Será imposible que los partidarios del tabasqueño los identifiquen  con su ideario renovador, plasmado en el Nuevo Proyecto de Nación, que por cierto muy pocos han analizado. Son saldos de un pasado reciente en agonía.
    Finalmente, la insuficiencia de partidarios para colmar el Auditorio Guelaguetza, hasta pocos momentos antes de iniciar el Foro Indígena, dio pie para que se temieran acciones policíacas o militares, para cerrar caminos y carreteras a contingentes de las diversas regiones. No obstante, concluyó el acto, con compromisos de AMLO que cimbraron al público. Al triunfo de su candidatura: protegerá las tierras comunales (90% del territorio oaxaqueño) y ejidales; se solventarán los problemas de límites estatales (Chimalapas, prioritario); se apoyará decididamente al campo; todos los proyectos se sujetarán a la aprobación previa de los pueblos originales; se rescatará la economía; se eliminará la corrupción de PEMEX y Comisión Federal de Electricidad; se legislará para apoyar a los ancianos, discapacitados, madres solteras y estudiantes; se pavimentarán todos los caminos a las cabeceras municipales, hoy semidestruídos; se atenderá la salud y medicamentos para el pueblo; se garantizará el ingreso de todos los jóvenes a los centros de estudio. Criticó duramente el desempeño de una dependencia oaxaqueña: CAO que burlonamente llamó “CAOS”.
    Un detalle: el entusiasmo por estrechar su mano fue tremendo, como nunca. Lograrlo costó empellones y apretones. Dentro y afuera del recinto, abundaban las sonrisas y el optimismo del pueblo. Se renovó la esperanza del cambio democrático.   16-02-2012
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