Aprueba Comisión de Hacienda dictamen para contratar empréstito
Villahermosa, Tabasco, 15 de noviembre.- Sin sorpresas, pero bajo la sospecha de que los diputados del PRI negociaron un pago de 3 millones de pesos por cabeza para dar su aval al empréstito solicitado por el gobierno estatal, la Comisión de Hacienda y Presupuesto aprobó el dictamen que mañana bajará al plano para ser votado y aprobado por la mayoría priista.
Con el argumento de que la solicitud de préstamo por 4 mil 130 millones de pesos se planteó “conforme a las reglas de operación del Fondo de Apoyo para la Infraestructura y Seguridad y lo establecido en la Ley de Deuda Pública del Estado de Tabasco”, fue aprobado en comisiones con cuatro votos del PRI por tres en contra, dos del PRD y uno del PAN.
La presidenta de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, Marcela González y los diputados Agustín Somellera Pulido, Yolanda Rueda de la Cruz y Andrés Ceballos Ávalos, todos del PRI, dieron su aval al nuevo endeudamiento, mientras que los diputados del PRD, Juan José Martínez Pérez y Jesús Salván García, así como la legisladora del PAN, Solange María Soler Lanz, lo hicieron en contra.
Martínez Pérez condenó que, en el último tramo de su gobierno, Andrés Granier pretenda hipotecar las finanzas estatales, “sin importarle el peso que impondrá a los contribuyentes y las limitaciones que gravitarán sobre la eficacia y sostenibilidad de las futuras políticas públicas que iniciarán a partir del año 2013.”
Aseguró que se trata de un acto de “marrullería política” y “astucia tramposa” que Granier mantuvo en “sigilo durante los últimos meses”, porque la resolución del mandatario “no está basada ni en la transparencia ni en la honestidad”, sino en la “mala intención” que afectará el margen de maniobra fiscal y financiero del nuevo gobierno”.
“Estamos frente a un gobierno que sin pudor alguno, devora los recursos públicos para satisfacer los apetitos privados de una selecta dinastía, al punto tal que no le ha importado lucrar con la tragedia causada por desastres naturales, como la inundación de 2007; desviar fondos de recursos federales aprobados para programas sociales; o hipotecar el bolsillo de los contribuyentes, en aras de cubrir los déficits de liquidez en que han incurrido por el descontrol que han acumulado en el gasto corriente y los altísimos sobreprecios con que suelen adquirir a sus proveedores favoritos”, dijo el legislador perredista.
Aseveró que finalmente el gobierno granierista recurrió a lo que siempre había negado: contratar una línea de crédito, pero en este año lo ha hecho varias veces, entre el 23 de abril y el 26 de septiembre de este año, en menos de cinco meses, contrató obligaciones financieras a nombre de todos los ciudadanos por mil 260 millones de pesos, a los que ahora quiere agregar un empréstito a través de BANOBRAS por un monto de $856 millones de pesos, para refinanciar un crédito simple con la banca Interacciones, firmado hace apenas dos meses, el 14 de septiembre de 2012.
Si el gobierno hubiera querido tener mejores condiciones de gestión financiera en 2012 y heredar una administración sana para el 2013, no habría incurrido en erogaciones por encima de sus ingresos fiscales. La gran interrogante pendiente es saber en qué ramos, partidas, proyectos y conceptos de gasto existen desequilibrios tan notables que impidieron mantener la disciplina hacendaria, puntualizó.
Con el argumento de que la solicitud de préstamo por 4 mil 130 millones de pesos se planteó “conforme a las reglas de operación del Fondo de Apoyo para la Infraestructura y Seguridad y lo establecido en la Ley de Deuda Pública del Estado de Tabasco”, fue aprobado en comisiones con cuatro votos del PRI por tres en contra, dos del PRD y uno del PAN.
La presidenta de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, Marcela González y los diputados Agustín Somellera Pulido, Yolanda Rueda de la Cruz y Andrés Ceballos Ávalos, todos del PRI, dieron su aval al nuevo endeudamiento, mientras que los diputados del PRD, Juan José Martínez Pérez y Jesús Salván García, así como la legisladora del PAN, Solange María Soler Lanz, lo hicieron en contra.
Martínez Pérez condenó que, en el último tramo de su gobierno, Andrés Granier pretenda hipotecar las finanzas estatales, “sin importarle el peso que impondrá a los contribuyentes y las limitaciones que gravitarán sobre la eficacia y sostenibilidad de las futuras políticas públicas que iniciarán a partir del año 2013.”
Aseguró que se trata de un acto de “marrullería política” y “astucia tramposa” que Granier mantuvo en “sigilo durante los últimos meses”, porque la resolución del mandatario “no está basada ni en la transparencia ni en la honestidad”, sino en la “mala intención” que afectará el margen de maniobra fiscal y financiero del nuevo gobierno”.
“Estamos frente a un gobierno que sin pudor alguno, devora los recursos públicos para satisfacer los apetitos privados de una selecta dinastía, al punto tal que no le ha importado lucrar con la tragedia causada por desastres naturales, como la inundación de 2007; desviar fondos de recursos federales aprobados para programas sociales; o hipotecar el bolsillo de los contribuyentes, en aras de cubrir los déficits de liquidez en que han incurrido por el descontrol que han acumulado en el gasto corriente y los altísimos sobreprecios con que suelen adquirir a sus proveedores favoritos”, dijo el legislador perredista.
Aseveró que finalmente el gobierno granierista recurrió a lo que siempre había negado: contratar una línea de crédito, pero en este año lo ha hecho varias veces, entre el 23 de abril y el 26 de septiembre de este año, en menos de cinco meses, contrató obligaciones financieras a nombre de todos los ciudadanos por mil 260 millones de pesos, a los que ahora quiere agregar un empréstito a través de BANOBRAS por un monto de $856 millones de pesos, para refinanciar un crédito simple con la banca Interacciones, firmado hace apenas dos meses, el 14 de septiembre de 2012.
Si el gobierno hubiera querido tener mejores condiciones de gestión financiera en 2012 y heredar una administración sana para el 2013, no habría incurrido en erogaciones por encima de sus ingresos fiscales. La gran interrogante pendiente es saber en qué ramos, partidas, proyectos y conceptos de gasto existen desequilibrios tan notables que impidieron mantener la disciplina hacendaria, puntualizó.