“EL ARCA”
NO ES NUÑEZ, ES LA LEY, SON LOS TABASQUEÑOS
Se duele en defensa propia el ex gobernador Granier que es víctima de persecución política por parte del mandatario ANJ. Su clamor, desde luego, no ha encontrado eco –ni encontrará- entre sus correligionarios priistas, amigos, favorecedoras y familiares, menos entre los agraviados, el pueblo tabasqueño, por la sencilla razón de que hay elementos de sobra para ser investigado por posibles delitos cometidos en contra del erario estatal. Ya la federación lo tiene sujeto a sendos procesos por delitos de índole federal.
Primero el insistente reclamo que los tabasqueños le hicieron al candidato de izquierda durante los meses de campaña, de castigar a los que cometieron el desmedido saqueo de las arcas públicas durante la pasada administración priista y después el puntual compromiso de Arturo Núñez de actuar conforme a derecho para evitar que tales hechos no quedaran impunes.Hoy, ese compromiso se está cumpliendo al pie de la letra. ¿Entonces, de dónde viene esa imaginaria “persecución política” que tanto esgrime el desafortunado químico?
Hagamos referencia: El conjunto de principios para la protección y la promoción de los derechos humanos en la lucha contra la impunidad, promulgados por la ONU el 8 de febrero de 2005, define la impunidad como “la inexistencia, de hecho y de derecho de responsabilidad penal, civil, administrativa o disciplinaria para los violadores de las normas,porque escapan a toda investigación con miras a su inculpación, detención, procesamiento y, en su caso, de ser reconocidos culpables, incluso a la indemnización del daño causado a la víctima o a la sociedad.
El documento establece que: “La impunidad constituye una infracción de las obligaciones que tienen los Estados de investigar los delitos, adoptar medidas apropiadas respecto de los autores, especialmente en la esfera de justicia, para que las personas sospechosas de responsabilidad penal sean procesadas, juzgadas y condenadas a penas apropiadas”
Y es que la impunidad supone una desprotección al tejido social porque permite su enquistamiento dentro del mismo, a tal grado que después resulta muy difícil erradicarla. Es contagiosa y termina por convertirse en algo aberrantemente “natural”. La presencia sistemática de la impunidad en una nación, pueblo o Estado fomenta la corrupción que evita que la sociedad avance y crezca porque se erige como un escollo para el desarrollo.
Aquí en Tabasco eso fue, precisamente, lo que sucedió. El Sistema que nos gobernó por más de 80 años, salvo sus honrosas excepciones, propició que en el ejercicio público se enquistara la impunidad y como en lugar de combatirla fue encubierta de manera sucesoria cada tres y seis años, se erigió como un verdadero cártel de corrupción oficial, mafias de poder en las que la regla no escrita fue la complicidad en todos sus niveles, a grado tal de que frenó el desarrollo social, introduciendo a Tabasco al estatus de pobreza que hoy se padece. Inmensas riquezas pasaron por las arcas tabasqueñas sin que jamás llegaran a su destino social, porque fueron desviadas para enriquecer y privilegiar a una clase minoritaria que a costa de todo se mantuvo en el poder.
Hoy, merced a que esa línea histórica de impunidad y corrupción ha sido cortada de tajo por la nueva corriente ideológica que gobierna en Tabasco, aquello que parecía natural de repente ya no lo es y en esa coyuntura el pueblo se encabrita y exige justicia. No cabe duda que Arturo Núñez Jiménez, por ese solo hecho, yaes dueño del mérito de haber sido el gobernante que romper con esa tradición de corrupción e impunidad. Apropósito y refiriéndose al saqueo de que fueron objeto las arcas estatales, el gobernador de izquierda ha dicho: “…no habrá impunidad para quienes hayan cometido delitos, porque eso agravia doblemente a la sociedad.
La agravia con el delito y la agravia el hecho de que no se sancione a los responsables y eso genera desanimo social”.Inclusive, en su presentación del Plan Estatal de Desarrollo 2013-2018, el gobernador Arturo Núñez Jiménez lo refrendó como compromiso ineludible: Dijo que en su gobierno habrá un “combate frontal y con resultados a la corrupción gubernamental y a la impunidad”. También ha reiterado su rechazó a una persecución política contra el ex mandatario estatal y ha ponderado más de una vez que “no se trata de un asunto de orden personal sino de los recursos de Tabasco y de los tabasqueños”
*Presidente de la Asociación de Abogados Progresistas, A. C.