EL ARCA”
HAY QUE SACARLE JUGO A LA REFORMA ENERGETICA
Se dice que es en las circunstancias coyunturales donde se presentan las oportunidades de cambiar o modificar lo adverso por lo positivo. Tal es el caso de la reforma energética que viene y que según el presidente Enrique Peña Nieto “va porque va”, aun cuando los movimientos de izquierda representados por Andrés Manual López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas están haciendo todo lo posible para impedirlo o, cuando menos, evitar las reformas constitucionales que pongan en riesgo la soberanía nacional respecto de la riqueza petrolera.
Empero, dicha reforma representa la coyuntura histórica para que los estados petroleros del Sureste conjuntamente replanteen una nueva y mejor relación con el Gobierno de la República, merced a que es de su subsuelo donde se extrae la mayor riqueza petrolera que se produce en el país.
Es esa situación coyuntural la oportunidad de introducir un nuevo modelo de desarrollo económico sustentable, ante la todavía bonanza petrolera, para los estados petroleros del Sureste, porque son los que contribuyen a esa riqueza nacional. Ya es hora que la federación vea a esas entidades, entre ellas Tabasco, como una prioridad del desarrollo de la nación. El espacio geoeconómico en que están localizados los cuatro estados del Sureste petrolero (Tabasco, Veracruz, Campeche, Chiapas) que además del petróleo tienen enorme potencial hidrológico y cuentan con vestigios de las culturas Olmeca y Maya, ameritan una seria reconsideración por parte de la presidencia de la República.
Con Núñez, Tabasco aprovechará esa oportunidad histórica para replantear sus metas como líder en la producción de hidrocarburos; pero sería más grande si el beneficio se integra una alianza con el sector agroalimentario y con la industria turística.
El gobernador del cambio cierto Arturo Núñez Jiménez así lo replantea en el Plan Estatal de Desarrollo, específicamente en el Eje Rector 7 relativo a la Protección Ambiental, Aprovechamiento Sustentable de los Recursos Naturales y Energía de Gestión de Riesgo. “En este rubro es inevitable abordar el tema de la industria petrolera, porque ha sido (y es) fundamental en el desarrollo económico de la entidad y el país, por el costo ambiental, social y cultural derivado de los impactos negativos de la industria de la producción primaria debido a la contaminación de suelos, agua y aire, así como daños patrimoniales en 16 municipios del estado”, acusa el mandatario tabasqueño. Tabasco es –apunta Núñez- el primer productor de gas natural y segundo de petróleo crudo en el país. Por ello, enfatiza, el gobierno está obligado a la construcción de una nueva relación con PEMEX que contribuya de manera significativa al desarrollo del estado, a un renovado compromiso con el cuidado del ambiente y al desarrollo de proyectos de generación de energías sustentables. Esta nueva política deberá ser construida de manera conjunta con las instancias federales, estatales y municipales, en concordancias con los compromisos y tratados internacionales en materia ambiental firmado por el Estado Mexicano, precisa. [email protected]