El arca EL COLOR DE LA REPRESION
(PARTE DOS)
Pero las cosas no cambiarán en México y si había dudas sobre el regreso del viejo pri a los Pinos, ahí está la muestra de lo que sucedió el pasado primero de diciembre. Referimos en la primera parte de esta exposición que en el gobierno peñista continuarán los secuestros policiacos, garrotizas, desprestigio a los opositores, halconazos y demás prácticas represivas con el brazo ejecutor del ejército y la policía. La guerra contra el narco es el pretexto para mantener en las calles la amenazante presencia del ejército. Porque si la absurda guerra de Calderón contra el narco no fue más que el pretexto para sacar al ejército de los cuarteles y mantenerlos en las calles, lo por si solo constituyó una represión sicológica contra el pueblo de México, pues se pensó que, ante la falta de consenso entre las clases populares, con la presencia militar apaciguarían cualquier brote de descontento entre la gente. Y aún así, el reclamo de las fuerzas progresistas representadas por AMLO se impuso en las urnas y se tuvo, nuevamente, que recurrir al fraude para devolverle el poder que por doce años le había prestado el PRI. Hoy, Peña insiste en mantener al ejército en las calles, porque siente el mismo temor que Calderón y sabe que los militares habrán de protegerlo contra el repudio popular.
Por eso recluto a militares y policías para que se infi ltraran en las protestas del primero de diciembre y cometieran impunemente actos vandálicos, a fi n de echarle la culpa a los jóvenes manifestantes y al Movimiento de Regeneración Nacional. En Tabasco la represión también tiene su historia. En la postrevolución, los periodistas disidentes eran mandados a matar o los encarcelaban sin motivo alguno. Siendo gobernador el priista Carlos A. Madrazo, el director de Noticias, Manuel Hidalgo del Valle, fue apaleado por policías vestidos de civiles. Al amparo del gobernador Manuel R. Mora, en el 68 como universitarios sufrimos la represión personifi ca en el teniente coronel Manuel Piñera Morales, quien en repetidas ocasiones ordenó que fuera ejecutado psicológica en las playas de Paraíso Federico Calzada Valencia, director del Fuste de Tabasco. Nosotros mismos sufrimos la represión física y psicológica del funesto personaje. En una rueda de prensa organizada por el Ing. Leandro Rovirosa Wade, me atreví hacerle la pegunta incómoda al entonces jerarca del PRI nacional, Carlos Sansores Pérez, en el sentido de qué si eran ciertos los señalamientos de que era terrateniente de su natal Campeche. Mi “insolencia” enojó tanto al gobernador priista que ordenó que cancelaran mis notas en el matutino para el cual escribía y se me vetara como corresponsal de un diario nacional. Cuando Toto,
“El Monstruo”, organizó el concurso de bikinis, la Ofi cial Mayor del gobierno de Manuel Gurría, Soraya Hadad, no solo se apeló a las mil vírgenes y a la hermandad de la vela perpetua para que Isidoro Pedrero Totosaus fuera excomulgado por la iglesia, sino que hizo lo posible para negarle el uso del salón del parque Tomás Garrido Canabal. Pero como los periodistas ya estábamos mejor organizados los propósitos mojigatos de Soraya y la secundada intención del secretario de gobierno Juan José Rodríguez Prats, nos hicieron lo que el viento a Juárez. Contra RMP, MAD y AGM siempre ejercimos la crítica periodística razonada y fundada y como represión se nos cerraron los espacios en los medios para que no divulgáramos nuestras ideas. Fue Telerreportaje la única tribuna que le dio difusión a nuestros planteamientos, pues ha sido el único medio publicitario que, junto con La Verdad del Sureste, al que no han podido manchar con los millonario$ cañonazo$ del gobierno priista. Sin embargo, en esos gobiernos la represión la sentimos y la sufrimos en el ejercicio de nuestra profesión como abogado, porque en todo momento encontramos infi nidad de trabas y obstáculos, tales como la falta de atención o el extravío de expedientes y documentos de los asuntos que tramitamos. En la actualidad, existen en la PGJ varias averiguaciones previas patrocinadas por nuestro despacho que ya aún cuando ya están debidamente integradas y validadas, no las determinan conforme a derecho, con el pretexto de que, son “ordenes de arriba” de no hacerlo, según nos han confesado los mismos agentes investigadores del Ministerio Público que las tienen a su cargo. Por eso aseguramos que la represión en México y en Tabasco aduce de muchos colores, para no decir formas o procedimientos. Afortunadamente, el gobierno de la Alternancia habrá de poner fi n a ese estado de cosas. *proabogados@hotmail. com Presidente de la Asociación de Abogados Progresistas, A. C.