EL ARCA LA POLITICA DEL HAMBRE
El presidente Enrique Peña Nieto puso en marcha el programa social denominado “Cruzada Nacional Contra el Hambre”, lo que en términos políticos equivale al fracasado proyecto del millón de empleos que con bombo y platillo anunció el panista FCH al inicio de su administración. Es usual que los mandatarios al iniciar su sexenio anuncien magnos programas sociales, con los que -ahora si- se han dicho, terminaran con la pobreza y el hambre en nuestro país. ¿Se acuerda del Sistema Alimentario Mexicano de LEA en el que sentenció: “Que solo los caminos queden sin sembrar”, mismo que a la postre fue un total fracaso. Los mexicanos ya estamos cansados de programas sexenales que no logran acertar en el combate a la pobreza.
La política social ha sido siempre el principal instrumento para el combate a la pobreza. En este aspecto, México, inclusive, ha sido durante las últimas décadas un desastroso laboratorio de experimentación de programas impuestos por organismos internacionales, tales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, tanto en materia económica como en desarrollo.
Sin embargo, los niveles de pobreza en México siguen siendo superiores a los de los años 80. La pobreza ha llegado a ser considerada por los partidos políticos como un activo electoral. No es explicable que en un país tan rico porque tiene magníficas tierras para todo tipo de cultivos, con inmensos litorales que nos permitirían ser una potencia en la pesca, con minerales en abundancia como el petróleo, sigamos padeciendo pobreza extrema. En gran parte los programas contra la pobreza han fracasado porque son víctima del cáncer de la corrupción que permite que los recursos destinados para ese fin se queden en los bolsillos de quienes los ejecutan. También se truncan porque están limitados al período sexenal que los creo.
EPÑ adelanta que la Cruzada Nacional Contra el Hambre no será una medida asistencialista, sino una estrategia integral y asegura que las inversiones del Sector Público tendrán una mayor eficacia y permitirán de manera sensible reducir las condiciones de pobreza extrema que padecen más de 74 millones de mexicanos. Mmmm ¿habremos escuchado antes los mismos conceptos? Se dice que cuatro son los ejes que moverán dicho programa: Orientación focalizada para que los apoyos lleguen a la población que verdaderamente lo necesite; corresponsabilidad entre dependencias y gobiernos; fortalecer la capacidad productiva; e involucramiento de la comunidad. Ojalá y se contemple que es en la población indígena donde se concentra la mayor pobreza en México. En ahí donde se explica crudamente el desigual desarrollo que ha quedado petrificado en el tiempo sin que hasta la fecha se haya podido modificar esa asimetría nacional. Ojalá y esta vez los resultados sean positivos.
La pobreza en México, dice el maestro Agustín Porras Macías, investigador de Relaciones Sociales de la Universidad Metropolitana, se ha generado a la par del modelo de desarrollo capitalista que se implantó en México a partir de los años 40 del siglo pasado. “entre menor desempeño económico más alto es el índice de marginación, apunta. No debemos soslayar tampoco las desigualdades regionales que se dieron desde porfiriato, en que se priorizó la industrialización de la zona Norte y Centro del país, mientras que el Sur, principalmente el Sureste, quedaron rezagados y hasta la fecha ese abandono influye para que la población de esta región viva en condiciones de pobreza.
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Presidente de la Asociación de Abogados Progresistas, A. C.