UN ARMA O UNA HERRAMIENTA
*Depende la Internet del uso que le demos; o como la usen con o contra nosotros
Estamos en Tabasco. El uso del Internet aún no se ha popularizado, pero se ha convertido en una herramienta de “hacer” política. Es casi un arma de destrucción masiva de honras, o de construcción masiva de percepciones. Nuestra infraestructura es deficiente, en lo material.
También tenemos faltantes en lo intelectual. Hoy quisiera ofrecer al lector unas reflexiones generales sobre esta tecnología.
VELOCIDAD DE VÉRTIGO
Internet como el Gran Hermano: arma de guerra. Internet como el salvador del mundo futuro: democratización de la información, organización colectiva. De la red de redes podemos esperarlo todo, igual que de la interacción humana: lo bueno, lo malo, lo que da igual. Puedes espiar, reír, llorar, compartir, construir, destruir, molestar.
Sólo una herramienta es Internet, la más poderosa entre las que hemos creado ¿acaso más que una bomba atómica? Las pistolas y cuchillos no asesinan: obedecen a la mano que los empuña. El problema no es Internet, sino lo que con él hacemos.
Impensable un mundo como el de hace 20 o 30 años. Todo depende ahora de la red: los negocios, los gobiernos, las comunicaciones, el entretenimiento. Cada vez es más difícil separar la realidad de las pantallas. ¿Quién no ha tenido una idea y al mismo tiempo la ha posteado como se dice imaginaria o realmente en Facebook o Twitter?
El desarrollo tecnológico va a una velocidad que nos supera. Apenas empieza a haber especialistas en fraude cibernético y protección de datos, cuando Internet ya saltó a los teléfonos, los carros y hasta los lentes.
La responsabilidad sobre la tecnología e información que generamos continuamente depende de nosotros.
¿Cómo regular una herramienta que tiene alcances globales? Espiar por seguridad, dicen los gobiernos; libertad de expresión y derecho a la privacidad, dicen los usuarios. Si los gobernantes no deben tomar decisiones al respecto dando la espalda a los ciudadanos, la gente de a pie tampoco puede ignorar este problema.
Construir el punto medio no será fácil, pero es necesario. Hay aquí un gran diálogo pendiente. Uno de escala global. Podemos empezarlo: tenemos la herramienta para hacerlo. La pregunta es ¿a alguien le interesa?
Me parece que debe interesar, porque afecta.