Ayer, una mujer y un hombre se convirtieron en los ejecutados cinco y seis del año, cuando ambos aparecieron sin vida en el municipio de Centro.
Leydi Alvarado Badaly, de 36 años de edad, fue encontrada sin vida con un tiro en la cabeza, en la Ranchería Buenavista de la capital. El cuerpo apareció en una zona enmontada.
El otro ejecutado de ayer responde al nombre de Fernando Ascencio López, de aproximadamente 40 años de edad, cuyo cuerpo apareció cerca de un automóvil Stratus color blanco, que se presume era de su propiedad.
Tras los sucesos, peritos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado levantaron los cuerpos que permanecían hasta el filo del medio día en las planchas del Servicio Médico Forense, en espera de que fueran reclamados por sus familiares o gente cercana.
Apenas hace unos días, el gobernador Andrés Granier ofreció que en 2011 se redoblarían esfuerzos para acabar con la inseguridad, aunque en apenas siete días del año ya van seis decesos violentos.
“Estamos próximos a iniciar otro año que nos invita a renovar nuestros propósitos con optimismo y una gran esperanza. Los tabasqueños hemos sabido enfrentar los retos de este 2010 que termina. Con esa misma fortaleza y confianza iniciamos el 2011 trabajando para consolidar un Tabasco más seguro, menos vulnerable, más desarrollado y productivo, y con mejores oportunidades para todos”, expresó a finales del año pasado el químico en su mensaje.
