México, DF., 25 de junio del 2011.- Aunque todos los 40 mil muertos que ha dejado la “guerra” contra el crimen organizado fueran delincuentes, de cualquier manera la cifra es terrible, porque a quienes han infringido la ley hay que juzgarlos, y abordar el tema de la seguridad pública desde una perspectiva integral, en vez de hacerlo únicamente con el uso de la fuerza pública.
Así lo afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, al término de la presentación de un documento en el que la máxima casa de estudios reúne diversas propuestas y observaciones para darle viabilidad a la capital del país hasta el año 2025.
A propósito de la reunión que sostuvo el poeta Javier Sicilia con el presidente Felipe Calderón –en la que éste dijo lamentar la cantidad de muertos por el combate al narcotráfico, pero al mismo tiempo defendió su estrategia de seguridad pública—, Narro señaló que es fundamental abordar el problema desde la óptica más completa posible.
“Si alguien me pudiera demostrar que los 40 mil muertos fueron solamente malhechores –que no es el caso—, sería terrible. Si son delincuentes, hay que juzgarlos; si es gente que cometió delitos, que se les procese”, indicó.
En las actuales circunstancias, debemos entender que un problema de la dimensión y complejidad de la falta de seguridad en México sólo podrá resolverse con planteamientos integrales, entre cuyos elementos debe estar la fuerza pública, pero sin tomarla como la base de todo lo demás. “Sin ella, no se resuelve, pero con el sólo uso de ella, tampoco”, señaló el rector.
Con respecto a la falta de oportunidades para los jóvenes del país, que muchas veces no estudian ni trabajan, o que terminan engrosando las filas del crimen, Narro dijo que los llamados ninis “no son 200 mil: estamos frente a un problema de millones de personas, y frente a una sociedad que no les ofrece posibilidades de desarrollo educacional, de empleo, de calidad de vida”.
El país que no le da a su juventud las alternativas suficientes para desarrollarse, insistió, “comete un grave error. A los jóvenes no se les derrota, y una sociedad que no les da opciones, los está derrotando”.
Aunque no quiso comprometerse a opinar sobre el encuentro de Sicilia y Calderón, el rector celebró que haya espacios de diálogo, “porque lo que el país necesita es que hablemos, que los que pensamos que tenemos algo que decir, lo podamos decir. Ya le tocará a los demás, a los que escuchan, saber si vale la pena o no vale la pena lo que se dice”.
Luego de reivindicar su derecho a manifestarse sobre cualquier tema, subrayó que la mejor forma de resolver los problemas es diagnosticarlos con la opinión de todos los que quieran opinar al respecto. “La pluralidad es parte fundamental de las democracias, y un país tan diverso como el nuestro necesariamente es plural. Eso debe convertirse en parte de nuestra cotidianidad”.
Así lo afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, al término de la presentación de un documento en el que la máxima casa de estudios reúne diversas propuestas y observaciones para darle viabilidad a la capital del país hasta el año 2025.
A propósito de la reunión que sostuvo el poeta Javier Sicilia con el presidente Felipe Calderón –en la que éste dijo lamentar la cantidad de muertos por el combate al narcotráfico, pero al mismo tiempo defendió su estrategia de seguridad pública—, Narro señaló que es fundamental abordar el problema desde la óptica más completa posible.
“Si alguien me pudiera demostrar que los 40 mil muertos fueron solamente malhechores –que no es el caso—, sería terrible. Si son delincuentes, hay que juzgarlos; si es gente que cometió delitos, que se les procese”, indicó.
En las actuales circunstancias, debemos entender que un problema de la dimensión y complejidad de la falta de seguridad en México sólo podrá resolverse con planteamientos integrales, entre cuyos elementos debe estar la fuerza pública, pero sin tomarla como la base de todo lo demás. “Sin ella, no se resuelve, pero con el sólo uso de ella, tampoco”, señaló el rector.
Con respecto a la falta de oportunidades para los jóvenes del país, que muchas veces no estudian ni trabajan, o que terminan engrosando las filas del crimen, Narro dijo que los llamados ninis “no son 200 mil: estamos frente a un problema de millones de personas, y frente a una sociedad que no les ofrece posibilidades de desarrollo educacional, de empleo, de calidad de vida”.
El país que no le da a su juventud las alternativas suficientes para desarrollarse, insistió, “comete un grave error. A los jóvenes no se les derrota, y una sociedad que no les da opciones, los está derrotando”.
Aunque no quiso comprometerse a opinar sobre el encuentro de Sicilia y Calderón, el rector celebró que haya espacios de diálogo, “porque lo que el país necesita es que hablemos, que los que pensamos que tenemos algo que decir, lo podamos decir. Ya le tocará a los demás, a los que escuchan, saber si vale la pena o no vale la pena lo que se dice”.
Luego de reivindicar su derecho a manifestarse sobre cualquier tema, subrayó que la mejor forma de resolver los problemas es diagnosticarlos con la opinión de todos los que quieran opinar al respecto. “La pluralidad es parte fundamental de las democracias, y un país tan diverso como el nuestro necesariamente es plural. Eso debe convertirse en parte de nuestra cotidianidad”.