El movimiento zapatista con la Ley Revolucionaria de Mujeres ayudó a visibilizar las problemáticas de las mujeres indígenas.
Afirma Guadalupe Cárdenas del Colectivo Feminista “Mercedes Olivera y Bustamante” (COFEMO) en entrevista con La Verdad del Sureste al término de un taller que impartió hace unos días a organizaciones civiles.
De las dificultades de trabajar el tema de la violencia en las comunidades indígenas, la integrante de COFEMO -una organización civil con más de 20 años de trabajo- afirma que es igual en las zonas urbanas que en esa población, hay resistencias pero también alternativas en cada cultura.
Son temáticas que deben ser trabajadas por la misma población indígena y ya hay líderes formadas en esos temas y otros que abordan el tema desde su propia cosmovisión y desde su propio entendimiento cultural.
Para empezar pueden tratar esos temas en su propio idioma, no es igual que una trabaje con ellas con traductor de por medio, donde el idioma no es problema, la comunicación fluye, dice.
-¿El movimiento zapatista ha ayudado a las mujeres indígenas a conocer sus derechos y a combatir la violencia?
El movimiento zapatista con la Ley Revolucionaria de Mujeres ayudó a visibilizar las problemáticas de las mujeres indígenas y las propuestas que hay para las soluciones y alternativas que contiene esa ley.
También hizo visible la posibilidad del ejercicio de los derechos de las mujeres en todos los sentidos, desde la libertad para elegir pareja, decidir el número de hijos y participar políticamente entonces puede ejercer sus derechos.
-Esa ley ¿ha logrado anular la práctica de los usos y costumbres que afectan los derechos de las mujeres?
La contribución de la ley revolucionaria es hacer visible las problemáticas de las mujeres, un trabajo que las feministas veníamos realizando desde antes, es decir no es un trabajo que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional comenzara, es algo que ya se había iniciado
La participación de las mujeres ya estaba desde antes, por ejemplo, con la lucha histórica por la tierra; en Chiapas quienes sostenían esos movimientos con un montón de trabajo eran las mujeres que ya estaban participando.
Pero eso no era visible en el 94 con la ley, el EZLN, hace visible esa participación, esos derechos, ese trabajo previo de mucha gente en relación con las mujeres, “pero de eso a que las cosas hayan cambiado no”.
Es como todas las leyes en este país, sostuvo, por ejemplo, el Cuarto Constitucional dice que todos somos iguales ante la ley, muy bien, pero eso en la realidad no significa que exista igualdad entre hombres y mujeres en este país.
La Ley Revolucionarias de las Mujeres, es una herramienta muy útil, pero por decreto no cambia las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres, las relaciones de violencia hacia las mujeres, no las ha cambiado, pero si es una herramienta valiosa, reitera.
-¿Aún existe la venta de mujeres y niñas en Chiapas?
Aunque hay una tendencia fuerte a negarla, existe, es real; no sucede en todo el estado, pero hay lugares e la que es evidente o disfrazada.
Pero esa no es una práctica solo de las comunidades indígenas, también entre la población mestiza existen formas propias de venta de mujeres, porque cuando nos casamos pasamos a ser propiedad del marido, es como si nos hubieran comprado con invitaciones al cine, con el osito de peluche, flores, la serenata o el anillo de compromiso, es como una especie de intercambio disfrazado.
-¿Y en el caso de violaciones, también se mantienen los usos y costumbres?
Ese tema está muy protegido por usos y costumbres, incluso tuvimos un caso, que COFEMO atendió, donde la violación de una mujer fue decidida en asamblea comunitaria.
Es increíble que las reformas al Cuarto Constitucional obliga a respetar los usos y costumbres, aún cuando hay muchas prácticas que violan los derechos de las mujeres.
-¿Respecto al tema de los derechos de las mujeres ¡existen difencias entre el EZLN y las feministas?
Desencuentros, pero no solo con el EZLN sino con un montón de grupos y sectores, porque no hay un entendimiento de cómo es el feminismo, cuáles son las propuestas feministas de transformación yde relaciones para lograr una igualdad,
No existe entendimiento real de lo que es el feminismo y quienes somos las feministas, nos etiquetan muy fácilmente como antihombres, lesbianas, violadas, amargadas y todo es descalificado de entrada.
Hemos tenido muchos desencuentros con muchos sectores, con el EZLN incluido, reiteró.
-¿Las violaciones de mujeres por militares han disminuido en Chiapas?
No sabemos. Lo que si ha disminuido son las denuncias desde hace más de diez años no hemos tenido noticia de alguna, lo cual no significa que el número de agresiones haya disminuido.
Sin embargo no solo las violaciones pueden ser consideradas agresiones contra las mujeres, hay otras formas, como la seducción, lo cual ha incrementado el número de madres solteras.
Muchos militares enamoran a las mujeres y como los mueven, sostienen relaciones con ellas algunos meses, las embarazan y los tipos se van y nunca más vuelven a saber de ellos.
El Ejército los protege mucho, es impenetrable, no proporcionan información sobre el paradero de los soldados, hay mucha impunidad.
Otra agresión es el incremento de prostitución cerca de los cuarteles y con ello la generación de enfermedades de transmisión sexual porque se niegan a usar condones, eso me lo dijo una enfermera militar.
Contaminan el agua de la que las mujeres y las comunidades enteras viven, pero además, solo su presencia, genera terror, los militares son para las comunidades una presencia muy agresiva, sobre todo para la población femenina que es la más vulnerable, añadió.
