Ayuntamientos se niegan a reconocer deudas de administraciones pasadas a constructores: CMIC
Centro no ha pagado más de 15 millones de pesos, Jalapa son 2 millones de pesos y en Comalcalco se arrastran deudas con constructores desde la administración de Gregorio Arias Pérez
VILLAHERMOSA, TABASCO. 24 DE ABRIL DE 2011. El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), José Ventura Priego, manifestó que sigue la negativa de los actuales ayuntamientos a reconocer las deudas con constructores que dejaron las administraciones que salieron el 31 de diciembre de 2009.
Manifestó que el ayuntamiento de Centro no ha pagado más de 15 millones de pesos que gobiernos municipales pasados heredaron; en el caso de Jalapa son 2 millones de pesos, mientras que en Comalcalco se arrastran deudas con constructores desde la administración de Gregorio Arias Pérez.
Ventura Priego indicó que en algunos casos se han puesto demandas, sin embargo reconoció que son procesos largos que llevan tiempo antes de resolverse.
Puntualizó que ante esta situación las empresas de la construcción podrían prestarle servicios a los ayuntamientos solamente hasta mediados del año próximo, pues luego se correría el riesgo de que las administraciones actuales no paguen el siguiente periodo y las próximas autoridades se nieguen a reconocer las deudas.
Manifestó que el ayuntamiento de Centro no ha pagado más de 15 millones de pesos que gobiernos municipales pasados heredaron; en el caso de Jalapa son 2 millones de pesos, mientras que en Comalcalco se arrastran deudas con constructores desde la administración de Gregorio Arias Pérez.
Ventura Priego indicó que en algunos casos se han puesto demandas, sin embargo reconoció que son procesos largos que llevan tiempo antes de resolverse.
Puntualizó que ante esta situación las empresas de la construcción podrían prestarle servicios a los ayuntamientos solamente hasta mediados del año próximo, pues luego se correría el riesgo de que las administraciones actuales no paguen el siguiente periodo y las próximas autoridades se nieguen a reconocer las deudas.