Azúcares naturales, no la carne, impulsaron la evolución del cerebro humano

Un estudio publicado en la revista Science concluye que los azúcares naturales de frutas y miel fueron el combustible que permitió al cerebro humano triplicar su tamaño a lo largo de cuatro millones de años de evolución.


Investigadores de la Universidad de Sídney hallaron que los azúcares de frutas y miel fueron clave para que el cerebro humano triplicara su tamaño en 4 millones de años.
Investigadores de la Universidad de Sídney hallaron que los azúcares de frutas y miel fueron clave para que el cerebro humano triplicara su tamaño en 4 millones de años.

Los azúcares naturales presentes en frutas, miel y otros alimentos dulces fueron determinantes para que el cerebro humano pasara de unos 300 gramos en los primeros homininos a cerca de 1,500 gramos en los humanos modernos, según un estudio publicado este sábado 8 de agosto de 2026 en la revista Science por investigadores del Centro Charles Perkins de la Universidad de Sídney, Australia.

El hallazgo desafía la visión científica predominante que atribuye a la ingesta de carne el papel central en la evolución humana, y ofrece además una explicación biológica a por qué los humanos sienten atracción frecuente por los alimentos dulces.

Un modelo de cuatro millones de años

El equipo australiano construyó un modelo que abarca aproximadamente cuatro millones de años de evolución para determinar si los carbohidratos de la dieta podían cubrir las crecientes necesidades energéticas de un cerebro en expansión. Para ello calcularon lo que denominan "demanda obligatoria de glucosa": la cantidad requerida no solo por el cerebro, sino también por los glóbulos rojos, los riñones y los tejidos reproductivos, incluidos el feto, la placenta y las glándulas mamarias.

Los investigadores cruzaron datos de composición de alimentos, metabolismo, fisiología, estudios de isótopos fósiles, morfología dental, arqueología, dietas de primates y genética para reconstruir cómo los antepasados humanos cubrían esa demanda en cada etapa evolutiva.

"La glucosa habría provenido durante gran parte de la evolución humana de los carbohidratos presentes en alimentos como la fruta o la miel", señalaron los investigadores.

El modelo sugiere que los primeros homininos dependían principalmente de alimentos ricos en carbohidratos, sobre todo frutas. Con la generalización del fuego y la cocina, los almidones de fuentes subterráneas como el ñame silvestre, los rizomas de nenúfar y la patata africana comenzaron a complementar esa ingesta de glucosa, al volverse más fáciles de digerir una vez cocidos.

Las mujeres en edad reproductiva, las más demandantes de glucosa

El estudio subraya que las mujeres en edad reproductiva requieren cantidades de glucosa considerablemente mayores que otros adultos, debido a las exigencias del embarazo, la placenta y la producción de leche materna. Los investigadores señalan que este factor nutricional debió tener un peso significativo en los patrones alimentarios de las poblaciones ancestrales.

El cerebro humano es desproporcionadamente grande respecto al tamaño corporal en comparación con otros mamíferos, lo que implica un consumo energético sustancial. La glucosa, su principal fuente de energía, habría provenido durante la mayor parte de la evolución de carbohidratos simples antes de que la cocción de almidones complejos se convirtiera en una opción viable. Los autores anticipan que sus conclusiones abrirán nuevas líneas de investigación sobre la relación entre dieta, cognición y desarrollo cerebral en la historia de la especie.

#TomaNota

  • El estudio fue publicado el 8 de agosto de 2026 en la revista Science.
  • El cerebro humano pasó de unos 300 gramos en los primeros homininos a cerca de 1,500 gramos en humanos modernos.
  • El modelo analiza aproximadamente cuatro millones de años de evolución humana.
  • La investigación fue realizada por el Centro Charles Perkins de la Universidad de Sídney, Australia.
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más