En manos de la IP, ¿Pemex seguiría financiando al gobierno?
Israel Rodríguez J.
Por cada peso de utilidades que ha obtenido Petróleos Mexicanos (Pemex) en lo que va de la administración del presidente Felipe Calderón, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le ha cobrado, vía impuestos, derechos y aprovechamientos, 1.20 pesos, lo que ha propiciado que entre 2006 y 2010, una de las empresas más rentables de la industria petrolera a nivel internacional, registre pérdidas acumuladas por 272 mil millones de pesos, revelan informes oficiales.
· El fisco le carga impuestos, derechos y aprovechamientos; perdió 272 mil millones en 2010.
· Paga Pemex a Hacienda $1.20 por cada peso de sus utilidades.
· Por costos de producción es una de las empresas más rentables, como Total, BP, Exxon y Eni.
· La paraestatal ha recurrido al endeudamiento interno y externo, revelan informes oficiales.
Solamente entre 2006 y 2010, Pemex obtuvo ingresos acumulados por 2 billones 716 mil millones de pesos, pero los impuestos y derechos que entregó a la SHCP totalizaron 3 billones 233 mil millones de pesos; es decir, una diferencia de 517 mil millones más al monto de sus ingresos.
Para completar la pesada carga fiscal, aprobada por el Congreso, Pemex ha tenido que recurrir sistemáticamente al endeudamiento interno y externo.
Pese a que en los últimos cinco años la industria petrolera internacional se ha beneficiado de elevados precios del petróleo, registrando importantes flujos de efectivo, en México la petrolera estatal ha registrado un incremento en su deuda en ese mismo lapso de 28.4 por ciento.
Los informes oficiales precisan que en 2006 los pasivos totales de Pemex ascendían a un billón 172 mil millones 888 mil 606 pesos y para el cierre de 2010 éstos alcanzaron un billón 506 mil millones 489 mil 691 pesos.
Pese al auge en los petroprecios, esta situación no ha sido plenamente aprovechada por el país. En 2006 el precio promedio del petróleo crudo de exportación se situó en 53.04 dólares por barril; en 2007, 61.64; en 2008, 84.38; en 2009, 57.40, en 2010, 78.83 y en lo que va de 2011 alcanzan los 99.13 dólares por barril. Con estas cotizaciones, Pemex ha tenido una de las más altas rentabilidades de la industria petrolera global, al registrar costos de producción en 2006, de 4.4 dólares por barril; en 2007, 4.9; en 2008, 6.1; en 2009, 4.9 y en 2010 de 5.2 dólares por barril.
Con estos costos de producción tan competitivos Pemex se encuentra por debajo de empresas petroleras internacionales de la talla de Total; British Petroleum (BP); Exxon; Eni, Conoco; Statoil, Chevron y Petrobras, las cuales tienen costos de producción que van de 6.1 a 10 dólares por barril.
Sin embargo, la falta de una reforma fiscal que grave a un mayor número de empresas y el sector público se aleje de la zona de confort que le representan los cuantiosos ingresos petroleros sin necesidad de ampliar el número de contribuyentes y abatir la evasión fiscal ha propiciado el sistemático deterioro financiero de la empresa más rentable del mundo, la cual ya está en quiebra técnica, al superar sus pasivos al valor total de sus activos.
Para ilustrar la gran sangría a la que está expuesta Pemex, validada por el Congreso de la Unión, baste precisar que en 2006 Pemex obtuvo utilidades por 581 mil millones de pesos, pero fue obligado a pagar 583 mil millones de pesos; en 2007 ganó 590 mil millones y pagó al fisco 677 mil millones; en 2008 registró utilidades por 571 mil millones, pero la SHCP le quitó vía impuestos 772 mil millones; en 2009 la empresa obtuvo utilidades por 428 mil millones y pagó 547 mil millones y para el cierre de 2010 el resultado de operación fue de 546 mil millones y enteró a las arcas públicas 654 mil millones de pesos. Los importantes flujos de efectivo que genera Pemex ha despertado el apetito de capitales nacionales y extranjeros, quienes continúan presionando al gobierno federal para que realice una apertura del sector petrolero, todavía reservado al Estado por mandato constitucional, para compartir parte de la renta petrolera. Actualmente, alrededor de 33 por ciento del presupuesto federal depende de los recursos que genera el petróleo.
Hundimiento de plataforma, por negligencia de Pemex
Ana Lilia Pérez
Negligencia y complicidades de Petróleos Mexicanos y su contratista Cotemar en torno al hundimiento de la plataforma Júpiter I serán exhibidos en la reunión mundial de la ITF Offshore el próximo 26 de mayo en Croacia, donde representantes de 145 países, incluido México, exigirán a Pemex que condicione sus contratos a que las compañías cumplan las leyes y normas internacionales del trabajo y seguridad industrial.
Coincidencias fortuitas determinaron que el hundimiento de la plataforma Júpiter I, el 12 de abril en la Sonda de Campeche, no dejara pérdidas humanas. Si el naufragio hubiese ocurrido apenas unas horas antes, cuando la mayoría de la tripulación dormía en el hacinamiento cotidiano, quizá hoy se contabilizarían tantas o más familias en la orfandad que las 22 que dejó la Usumacinta, porque el flotel operaba con fallas y deficiencias solapadas por los directivos de Pemex; ello, explica su tripulación, fue factor para el colapso.
Aunque acostumbrados a la precarización laboral que impera en la industria petrolera mexicana y que implica trabajar en condiciones inseguras a cambio de salarios cada vez más bajos, los huéspedes de Júpiter I reprimían el miedo de cohabitar en una plataforma vieja a la que no se le daba mantenimiento adecuado; además estaba sobrepoblada.
En las cabinas, por ejemplo, aún cuando el espacio era para dos personas, se adaptaron para cuatro colocando literas en la parte superior; los huéspedes se movían entre 50 centímetros que había entre cama y cama. Aunque en un día podían dormir allí hasta ocho personas, considerando la ley de la cama caliente (en cuanto uno se levantaba, entra a dormir el del otro turno), práctica contraria a las normas internacionales del trabajo digno en el sector marítimo. Desde que se siniestró la Usumacinta, en octubre de 2007, los plataformeros laboran temerosos de que las deficientes condiciones de los equipos ocasionen nuevas desgracias, porque las compañías no mejoraron sus estándares de seguridad ni Pemex les obligó a que lo hicieran, a pesar del escándalo internacional que envolvió el suceso, identificado en el extranjero como uno de los peores efectos de la corrupción que campea en la petrolera mexicana.
Bajo condiciones de inseguridad similares en las que en aquel martes negro zozobraron los 73 de la Usumacinta, la tripulación de la Júpiter I enfrentó su naufragio. Por ello, aseguran que si no están muertos, fue sólo por un golpe de suerte.
Golpe de timón para la minería del carbón; Rescate integral de la región carbonífera
La política pública con la cual reaccionar ante la siniestralidad e ilegalidad que abate la región carbonífera de Coahuila, ha de ser en proporción a lo que la extracción del carbón está representando y ha sido reconocido de manera nacional e internacional:Una de las actividades económicas más riesgosas de la industria del país, y una región de violación sistemática de los derechos humanos laborales de los mineros del carbón y sus familias.El problema de la región no es sólo de inspección de las minas, en cada siniestro, y en el último del Pocito 3, de Sabinas, se evidencia una situación de ingobernabilidad y de ineficacia del Gobierno Mexicano. Es sin duda, un problema de legalidad y justicia (una de cuyas aristas es la impunidad) y al mismo tiempo, un problema productivo.Es urgente dar un golpe de timón para la minería del carbón, el cual, debe comenzar por la instrucción presidencial para el reinicio del rescate de los caídos en Pasta de Conchos. Los rescatistas de la región han dado, una vez más, una muestra de su destreza y capacidad para enfrentar las dificultades inherentes a la explosión de metano y derrumbes correspondientes, en condiciones más adversas que las actuales de Pasta de Conchos. Es la hora de un rescate esperado por la Nación y hoy, nuestro llamado es a Felipe Calderón Hinojosa para mostrar su voluntad por dignificar la vida humana en la región carbonífera.Te puedes documentar e informar en nuestra página www.cnee-sur.net y enviar tus comentarios y colaboraciones a:
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