Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

LA BARRENA


LA BARRENA
De nuevo todo quedó en el “ya merito”, en la decepción, en el engaño.
Reforma laboral, el engaño

La gran celebración en el Senado de la República quedó en una cruda espantosa para los mexicanos. Fue más importante el pacto entre los presidentes saliente y entrante, que el compromiso de dar al país los beneficios de una verdadera reforma laboral seria y responsable.

    Aunque muchos lo dijimos desde el principio, incrédulos, que no habría reforma, que el PRI no permitiría nunca abrir las cloacas de los grandes e históricos sindicatos corporativos, que ni Calderón ni Peña Nieto tienen el valor ni la inteligencia para hacerlo, que al PAN le temblarían las corvas nuevamente y, que otra vez, al final le vendería su amor al PRI; ¡sí, lo sabíamos! Pero, al final, muy por dentro de nuestras almas, teníamos una pequeña esperanza de que algo se pudiera lograr, algo aunque fuera pequeño.
    Pero nada, nada se logró.

    Dos frases me quedaron en la mente y que sellaron el derrumbe de mis tontas esperanzas, en la sesión plenaria histórica del jueves 8 de noviembre:

    1.- “Qué lástima que la alianza (del PAN con las izquierdas) haya sido efímera, una especie de aventura extramarital por un día”. (Diputado Ricardo Monreal Ávila, del Partido Movimiento Ciudadano).

    2.- “Dicen en mi pueblo: no te pelees con un cerdo porque al final ambos quedarán enlodados, con la diferencia que a él le va a encantar, y a ti no”. (Diputado Rubén Camarillo Ortega, del PAN).

    Pero hubo una más, que buscó justificar esta decisión de los altos jerarcas del PAN, pero que, sobre todo, reconoce su infidelidad, su aventura y su desliz extramarital:

    “Esto es sólo como cuando uno llega tarde a la casa, y no por eso te vas a divorciar”. (Luis Alberto Villarreal García, coordinador parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados).

    “No se puede venir aquí a darse golpes de pecho ni de pureza, ¿ustedes saben cómo se elige al presidente del PT? ¡A mano alzada! ¿Los que votan a mano alzada a su dirigente de un partido político democrático vienen a decirnos que el voto indirecto y secreto no es democrático?

“Aquí es la Cámara de Diputados, no un hospital psiquiátrico”, dijo y hasta puso en duda la verdadera voluntad de las izquierdas por democratizar al país.

    Bueno, esa fue su justificación con la izquierda, pero ¿con los trabajadores? ¿Con el país? ¿Con sus votantes? ¿Qué les va a decir?

    Además fue salvaje y vil la reversa del PAN. Le quitó el corazón a los textos y la esencia a los artículos más controvertidos, que tanto trabajaron sus compañeros en el Senado de la República.

    Vea lo que aceptó del PRI en la nueva redacción de las reformas a la Ley Federal del Trabajo:

    En el caso del 371 se eliminó la condicionante principal para elegir a los líderes de los sindicatos mediante el voto libre, directo y secreto, y se incluyó que será “con las modalidades que acuerde la Asamblea General” y que dicha elección podrá ser “por votación directa y secreta o por votación indirecta y secreta”.

    Es decir, nada de democracia. Será como sus líderes quieran.

    En el 373 se eliminó el párrafo esencial que ordenaba a la Mesa Directiva de los sindicatos que “deberá entregar un resumen, a cada uno de los trabajadores, de la información sobre las cuentas y destinos de los ingresos, cuotas sindicales y todos los bines del sindicato”.

    El texto que fue aprobado sólo obliga al sindicato a entregar un informe a la Asamblea sindical en general, no en particular a cada trabajador. ¿Cuál transparencia? ¿Cuál fin a la opacidad en las fortunas, derroches y opulencias de Carlos Romero Deschamps, en el sindicato de Pemex; o de la señora Elba Esther Gordillo en el tan maltratado, humillado y saqueado sindicato de los maestros?

    Y la mayor sorpresa para todos, para el PRD y sus seguidores –PT y MC-, para los trabajadores ingenuos como nosotros, fue “la salida fácil” del PAN y PRI de borrar de tajo el 388 bis –en lugar de buscar una nueva redacción- que establecía la consulta directa a los trabajadores de la firma de todo contrato colectivo de trabajo

    Aunque los legisladores mostraron un pre-dictamen que buscaba acercar una redacción de consenso, y para lo que se proponía que esta disposición sólo tuviera efecto para los nuevos contratos colectivos y no para los ya existentes, al final decidieron mejor eliminarlo.
    En fin, de nuevo la misma historia. El presidente que se va prefiere su seguridad, que le cuiden las espaldas y le garanticen inmunidad e impunidad; de él y de los suyos. Mejor un acuerdo por las buenas con el que llega.

    El que llega prefiere no tener problemas para manejar su gobierno, sin sobresaltos con las grandes organizaciones sindicales, que son la base de su fuerza electoral. ¡Claro, no es lo mismo lanzar esta iniciativa preferente de reforma laboral ambiciosa al final del sexenio, cuando ya te vas, que cuando apenas inicias tu gobierno y te dejan el problema en la casa!
Víctor Chávez el Financiero

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.

En México hay exclusividad del Estado en la industria petrolera
Reforma energética: segunda aproximación

El asunto de la regulación de la industria petrolera es controversial. Es necesario preguntarse sobre la regulación misma y lo que en general debe o puede hacer un organismo regulador. Más aún, un regulador de la industria petrolera. Y –todavía más– un regulador de la industria petrolera en México. Superemos la retórica implicada en estas preguntas. No son equivalentes las funciones o tareas de un regulador en actividades como, por ejemplo, las de telecomunicaciones o las financieras (con todo y su terrible juego especulativo de derivados) que –sin duda y ya en la materia– en industrias como la eléctrica y la petrolera.

    Digámoslo una vez más. Por determinación constitucional, en México hay exclusividad del Estado en la industria petrolera, que no se reconoce como monopolio. Y, sin embargo, por los mismos principios constitucionales, debe ser benéfica para los mexicanos, para el desarrollo y bienestar nacionales. Más aún, debe ser sustentable, muy respetuosa de la salud de las personas y de la naturaleza.

    Por sí mismos estos lineamientos obligan a ejercer una regulación muy estricta sobre del operador, Petróleos Mexicanos. Pero también –sin duda– por el mandato de optimizar sus actividades y maximizar la renta petrolera en provecho del desarrollo del país (¿qué se hizo con cerca de 400 mil millones de dólares de excedentes petroleros en este sexenio?). Ha habido, hay y seguirá habiendo polémica sobre la regulación. A nivel más teórico, por ejemplo, se llega a decir que las controversias entre Pigou y Keynes, sobre los términos y condiciones del estado de bienestar en una nación y la mayor o menos intervención estatal, no hacen sino prefigurar elementos de esta polémica.

José Antonio Rojas Nieto - La jornada

    Te puedes documentar e informar en nuestra página www.cnee-sur.net y enviar tus comentarios y colaboraciones a: [email protected] ó [email protected]



¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más