LA BARRENA
Sindicato compra dos terrenos con millonario préstamo de Pemex STPRM justifica millonario fraude
Los 500 millones de pesos que Petróleos Mexicanos (Pemex) prestó al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) a finales de 2011 fueron usados para la adquisición de dos terrenos en los estados de Hidalgo y Tabasco, con la idea de construir 2 mil 336 viviendas.
Así lo informó el propio sindicato en un comunicado en el que detalló el terreno de Villahermosa se compró el 10 de mayo de 2012 a un precio de 448 millones 797 mil 376.40 pesos. De acuerdo con el STPRM encabezado por el senador priista Carlos Romero Deschamps, el costo del terreno ya incluye los costos de autorizaciones, licencias y permisos para la construcción de dos mil viviendas, pero no los materiales ni la mano de obra para edificar las viviendas.
El otro predio fue adquirido en la ciudad de Atitalaquia, Hidalgo, el 21 de junio de 2012, con un costo de 28 millones, 593 mil 030.79 pesos. Ahí se construirán 336 casas, de las que 68 ya están en desplante, según el STPRM.
La paraestatal indicó que el préstamo otorgado al sindicato a finales de 2011 está contemplado en su Contrato Colectivo de Trabajo y se concretó mediante un convenio aprobado por el Consejo de Administración en turno presidido por el entonces secretario de Energía, José Antonio Meade Kuribreña.
Pemex argumentó que la cláusula 154 y Anexo 5 del Contrato Colectivo de Trabajo prevé la entrega de dos mil 300 créditos anuales en promedio para satisfacer la demanda de vivienda de los agremiados del STPRM y que en esos términos el gremio tardaría aproximadamente 15 años en satisfacer la demanda de vivienda.
Además, sostuvo que conforme a la cláusula 246 del Contrato Colectivo de Trabajo, “se prevé el otorgamiento de préstamos al STPRM”.
De acuerdo con el comunicado emitido por el STPRM el dinero prestado sólo alcanzó para comprar dos terrenos que servirán para satisfacer la demanda de vivienda de un año.
El préstamo deberá cubrirse en un plazo máximo de cinco años, a razón de ocho millones 333 mil 333 pesos mensuales y según el comunicado emitido el lunes pasado por Pemex, el convenio establece una garantía para recuperar el dinero prestado al STPRM.
En caso de incumplimiento con las mensualidades pactadas en el convenio, se estableció que la empresa podrá retener y recuperar el dinero de las cuotas ordinarias y extraordinarias del Comité Ejecutivo General, así como de las ayudas que se entreguen a éste.
La redacción - Proceso.com
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Los trabajadores en su etapa productiva deben asegurarse una jubilación que permita transitar en las mismas condiciones de vida
La Jubilación y previsión social en la lucha sindical
Durante 30 y más años de salarios de cada trabajador, los empresarios actúan como intermediarios con la entidad estatal recaudadora, respecto de los aportes descontados de los salarios y de las contribuciones patronales. El mismo criterio rige para los salarios de los trabajadores estatales, realizados en este caso, por entidades nacionales, provinciales o locales.
En la contradicción capital- trabajo, el rol de las organizaciones sindicales debe abarcar a los trabajadores en su conjunto: asalariados, desocupados, subocupados, tercerizados, precarizados, jubilados.
En las relaciones de producción del sistema capitalista los trabajadores reciben como salario una parte del valor del producto o servicio producido, para su subsistencia y reproducción de su fuerza de trabajo, física y/o intelectual, para asegurar la reproducción de la ganancia del capital y el ciclo de la explotación capitalista.
A ello se agrega que en la determinación del costo de producción el empresariado incorpora la totalidad de salarios y leyes sociales para asegurar su máxima ganancia en el precio de los productos y servicios. Ese precio es el que los propios productores, los trabajadores, deben pagar con la porción recibida como salario, que resulta disminuido con las deducciones previsionales, los descuentos por obra social y encima por tributos “a las ganancias”, una contradicción en sí mismo.
El papel que el capital concentrado, centralizado y globalizado-poder real- asigna al Estado en su gobernabilidad-poder formal- para los trabajadores en su etapa jubilatoria.
Cuando los trabajadores dejan de ser factor directo de producción de ganancia del capital, el régimen capitalista y su dominación –empresaria- trasladan a los poderes del Estado la relación con la totalidad de los trabajadores jubilados.
En la lucha de clases, la clase trabajadora se organiza y lucha sindical y políticamente para garantizar el salario acorde a las condiciones de vida y de trabajo. En estas acciones reivindicativas, los sectores clasistas luchan por la elevación de la conciencia política de la clase sobre la esencia del sistema capitalista, la explotación de los trabajadores, y la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados.
La clase capitalista, poder dominante del sistema, para el aseguramiento de su ganancia y reproducción, tiene como un elemento fundamental el papel asignado a la gobernabilidad del Estado burgués, su Estado capitalista. Uno de los papeles asignados, con sus diversos matices y alternancias, como lo demuestra la experiencia, es la sobrevivencia de quienes al jubilarse son considerados gasto público.
Otro objetivo del poder del capital es la fractura entre los trabajadores activos y jubilados, para que con el aislamiento de los jubilados, la conciencia adquirida en la lucha sindical en la defensa de los intereses de clase, para aportar con la experiencia a las nuevas generaciones de trabajadores.
Esta batalla cultural tiene profundas raíces sociológicas y psicológicas en la etapa de la edad avanzada de la vida, ya que junto a los requerimientos básicos de la subsistencia se incrementan las necesidades de prevención y atención de la salud, de medicamentos, y otras necesidades. Todo lo que constituye responsabilidades asignadas históricamente como consecuencia de la lucha de los trabajadores al Estado, son por éste incumplidas, parcial o totalmente. Esto va acompañado de una ofensiva cultural de posibilismo, resignación, dependencia, y que en lugar de constituirse esta etapa de la vida, socialmente fecunda y útil, en continuidad y síntesis de la conciencia y experiencia adquiridas, la convierten en lucha por la sobrevivencia, con un criterio de subsidio a la vejez.
Solo la unidad y coordinación de los trabajadores activos y jubilados, organizados en cada sindicato y organizaciones de trabajadores, de jubilados, sociales y populares garantizaran alcanzar estos objetivos. Se ha instalado la necesidad del 82% móvil y es uno de los puntos de la plataforma de lucha de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) para la unidad de acción. Es, a la vez, un importante sector social para avanzar en las resoluciones de congresos de la CTA, con reivindicaciones incorporadas a una constituyente social y una fuerza potencial para ser parte de una estrategia política de poder popular, de acumulación de luchas sindicales, territoriales, sociales, parlamentarias, integrada a las experiencias anticapitalistas en nuestra América Latina. La construcción de un movimiento político social y cultural de liberación.
Por Marcos Wolman - Secretario Previsión Social CTA
Los 500 millones de pesos que Petróleos Mexicanos (Pemex) prestó al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) a finales de 2011 fueron usados para la adquisición de dos terrenos en los estados de Hidalgo y Tabasco, con la idea de construir 2 mil 336 viviendas.
Así lo informó el propio sindicato en un comunicado en el que detalló el terreno de Villahermosa se compró el 10 de mayo de 2012 a un precio de 448 millones 797 mil 376.40 pesos. De acuerdo con el STPRM encabezado por el senador priista Carlos Romero Deschamps, el costo del terreno ya incluye los costos de autorizaciones, licencias y permisos para la construcción de dos mil viviendas, pero no los materiales ni la mano de obra para edificar las viviendas.
El otro predio fue adquirido en la ciudad de Atitalaquia, Hidalgo, el 21 de junio de 2012, con un costo de 28 millones, 593 mil 030.79 pesos. Ahí se construirán 336 casas, de las que 68 ya están en desplante, según el STPRM.
La paraestatal indicó que el préstamo otorgado al sindicato a finales de 2011 está contemplado en su Contrato Colectivo de Trabajo y se concretó mediante un convenio aprobado por el Consejo de Administración en turno presidido por el entonces secretario de Energía, José Antonio Meade Kuribreña.
Pemex argumentó que la cláusula 154 y Anexo 5 del Contrato Colectivo de Trabajo prevé la entrega de dos mil 300 créditos anuales en promedio para satisfacer la demanda de vivienda de los agremiados del STPRM y que en esos términos el gremio tardaría aproximadamente 15 años en satisfacer la demanda de vivienda.
Además, sostuvo que conforme a la cláusula 246 del Contrato Colectivo de Trabajo, “se prevé el otorgamiento de préstamos al STPRM”.
De acuerdo con el comunicado emitido por el STPRM el dinero prestado sólo alcanzó para comprar dos terrenos que servirán para satisfacer la demanda de vivienda de un año.
El préstamo deberá cubrirse en un plazo máximo de cinco años, a razón de ocho millones 333 mil 333 pesos mensuales y según el comunicado emitido el lunes pasado por Pemex, el convenio establece una garantía para recuperar el dinero prestado al STPRM.
En caso de incumplimiento con las mensualidades pactadas en el convenio, se estableció que la empresa podrá retener y recuperar el dinero de las cuotas ordinarias y extraordinarias del Comité Ejecutivo General, así como de las ayudas que se entreguen a éste.
La redacción - Proceso.com
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Los trabajadores en su etapa productiva deben asegurarse una jubilación que permita transitar en las mismas condiciones de vida
La Jubilación y previsión social en la lucha sindical
Durante 30 y más años de salarios de cada trabajador, los empresarios actúan como intermediarios con la entidad estatal recaudadora, respecto de los aportes descontados de los salarios y de las contribuciones patronales. El mismo criterio rige para los salarios de los trabajadores estatales, realizados en este caso, por entidades nacionales, provinciales o locales.
En la contradicción capital- trabajo, el rol de las organizaciones sindicales debe abarcar a los trabajadores en su conjunto: asalariados, desocupados, subocupados, tercerizados, precarizados, jubilados.
En las relaciones de producción del sistema capitalista los trabajadores reciben como salario una parte del valor del producto o servicio producido, para su subsistencia y reproducción de su fuerza de trabajo, física y/o intelectual, para asegurar la reproducción de la ganancia del capital y el ciclo de la explotación capitalista.
A ello se agrega que en la determinación del costo de producción el empresariado incorpora la totalidad de salarios y leyes sociales para asegurar su máxima ganancia en el precio de los productos y servicios. Ese precio es el que los propios productores, los trabajadores, deben pagar con la porción recibida como salario, que resulta disminuido con las deducciones previsionales, los descuentos por obra social y encima por tributos “a las ganancias”, una contradicción en sí mismo.
El papel que el capital concentrado, centralizado y globalizado-poder real- asigna al Estado en su gobernabilidad-poder formal- para los trabajadores en su etapa jubilatoria.
Cuando los trabajadores dejan de ser factor directo de producción de ganancia del capital, el régimen capitalista y su dominación –empresaria- trasladan a los poderes del Estado la relación con la totalidad de los trabajadores jubilados.
En la lucha de clases, la clase trabajadora se organiza y lucha sindical y políticamente para garantizar el salario acorde a las condiciones de vida y de trabajo. En estas acciones reivindicativas, los sectores clasistas luchan por la elevación de la conciencia política de la clase sobre la esencia del sistema capitalista, la explotación de los trabajadores, y la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados.
La clase capitalista, poder dominante del sistema, para el aseguramiento de su ganancia y reproducción, tiene como un elemento fundamental el papel asignado a la gobernabilidad del Estado burgués, su Estado capitalista. Uno de los papeles asignados, con sus diversos matices y alternancias, como lo demuestra la experiencia, es la sobrevivencia de quienes al jubilarse son considerados gasto público.
Otro objetivo del poder del capital es la fractura entre los trabajadores activos y jubilados, para que con el aislamiento de los jubilados, la conciencia adquirida en la lucha sindical en la defensa de los intereses de clase, para aportar con la experiencia a las nuevas generaciones de trabajadores.
Esta batalla cultural tiene profundas raíces sociológicas y psicológicas en la etapa de la edad avanzada de la vida, ya que junto a los requerimientos básicos de la subsistencia se incrementan las necesidades de prevención y atención de la salud, de medicamentos, y otras necesidades. Todo lo que constituye responsabilidades asignadas históricamente como consecuencia de la lucha de los trabajadores al Estado, son por éste incumplidas, parcial o totalmente. Esto va acompañado de una ofensiva cultural de posibilismo, resignación, dependencia, y que en lugar de constituirse esta etapa de la vida, socialmente fecunda y útil, en continuidad y síntesis de la conciencia y experiencia adquiridas, la convierten en lucha por la sobrevivencia, con un criterio de subsidio a la vejez.
Solo la unidad y coordinación de los trabajadores activos y jubilados, organizados en cada sindicato y organizaciones de trabajadores, de jubilados, sociales y populares garantizaran alcanzar estos objetivos. Se ha instalado la necesidad del 82% móvil y es uno de los puntos de la plataforma de lucha de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) para la unidad de acción. Es, a la vez, un importante sector social para avanzar en las resoluciones de congresos de la CTA, con reivindicaciones incorporadas a una constituyente social y una fuerza potencial para ser parte de una estrategia política de poder popular, de acumulación de luchas sindicales, territoriales, sociales, parlamentarias, integrada a las experiencias anticapitalistas en nuestra América Latina. La construcción de un movimiento político social y cultural de liberación.
Por Marcos Wolman - Secretario Previsión Social CTA