LA BARRENA
Recortes y apertura del mercado ponen en riesgo a las refinerías de Pemex: Bloomberg
- La propuesta de liberar el precio de las gasolinas se estableció en la Ley de Hidrocarburos, y debería ocurrir a más tardar en 2018, sin embargo, Hacienda propuso adelantado para 2017 para abrir el mercado energético y así el precio de los combustibles sea establecido por el propio mercado. Sin embargo, Andrew Echlin,analista de Energy Aspects Ltd, dijo a Bloomberg que no sería sorpresa si alguna de las refinerías mexicanas cerraras una vez que se libere el mercado.
La competencia de energéticos importando y el recorte que la Secretaría de Hacienda y crédito Público (SHCP) le aplicó a Petróleos Mexicanos (Pemex) para 2017, son los principales obstáculos de la paraestatal, la cual ya tiene a sus refinerías operando a la mitad de su capacidad.
De acuerdo con Bloomberg, Pemex va rumbo a su a su duodécimo año consecutivo de descensos en la producción, y ahora con el recorte a su presupuesto y la competencia tras abrir el sector energético a la inversión extranjera, el CEO de Pemex está buscando socios en empresas conjuntas para sus seis refinerías en México.
Andrew Echlin,analista de Energy Aspects Ltd, dijo a Bloomberg que no sería sorpresa si alguna de las refinerías mexicanas cerraras una vez que se libere el mercado.
Durante agoto, Pemex procesó 848 mil 611 barriles de crudo diarios, la mínima producción desde 1990 y 20 por ciento menos que en 2015, de acuerdo con información del Sistema de Información Energética.
Bloomber señala que las refinerías de Pemex están operando al 51 por ciento de su capacidad de 1.65 millones de barriles al día.
La propuesta de liberar el precio de las gasolinas se estableció en la Ley de Hidrocarburos, y debería ocurrir a más tardar en 2018, sin embargo, Hacienda propuso adelantarlo para 2017 para abrir el mercado energético y así el precio de los combustibles sea establecido por el propio mercado.
Este miércoles, la SHCP dio a conocer que desde el 1 de octubre de este año el precio del diésel aumentará 0.18 centavos,para venderse en 14.63 pesos por litro. Mientras, que los precios de las gasolinas Magna y Premium se mantendrán en 13.98 y 14.81 pesos por litro.
En el Paquete Económico 2017 entregado por el Secretario de Economía, José Antonio Made Kuribreña, el Gobierno mexicano asignó un presupuesto de 19 mil 700 millones de dólares a la paraestatal, es decir, 18 porcino menos respecto a 2016, lo que llevó a Pemex a hacer recortes en exploración y producción de petróleo y gas natural, así como en mantenimiento de las refinerías.
Para el analista de mercados de refinación y productos petroleros en Wood Mackenzie en Houston, Andrew Shepard “el gasto diferido en mantenimiento puede limitar los niveles de funcionamiento y aumentar el costo de que estos activos operen eficientemente en el futuro, lo cual los haría menos valiosos para inversionistas potenciales”, señaló Bloomberg.
A 12 millones sin empleo les queda una opción: el mínimo, es decir, pobreza
El salario de los trabajadores mexicanos actual, de 73.04 pesos, es sólo una cuarta parte del que se pagaba hace 40 años. Es decir, los asalariados en México perdieron ya 75 por ciento de su poder adquisitivo, de acuerdo con daros publicados este año en la página web de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), y que ahora ya no aparece.
La gráfica que se esfumó fue presentada por Gerardo Esquivel Hernández, profesor e investigador del Centro de Estudios Económicos del Colegio de México (Colmex), en la pasada Conferencia Internacional sobre el Estado del Arte del Salario Mínimo. El mismo Esquivel Hernández planteó que se debe hablar de un salario suficiente y que el actual no cumple con su cometido: tener el ingreso de las familias por encima de la línea de pobreza.
Tanto Esquivel Hernández como Luis Foncerrada Pascal, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), coinciden en el punto anterior y también alertan que, de seguir con esta tendencia, los 12 millones de desempleados que hay actualmente en México tienen en su futuro espacios laborales que ofrecen pagos mínimos. Y con trabajos depauperados, no tendrán más opción que se sumarse a la fábrica de pobres en que se ha convertido el país.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) exhiben que del segundo trimestre de 2015 al segundo trimestre de 2016, los trabajadores que ganan un salario mínimo aumentaron en 1 millón 129 mil 748, mientras que los que ganan de uno a dos aumentaron 915 mil 278. Además, los que ganan de 3 a 5 salarios mínimo disminuyeron en ese periodo: cerca de 656 mil 626 trabajadores.
El salario mínimo actual al mes se ubica en 2 mil 191 pesos. Esto significa que a un trabajador le faltarían 479 pesos para comprar la canasta alimentaria mensual y 3 mil 190 para aspirar a la canasta ampliada.
Luis Foncerrada Pascal expuso que estos números muestran cómo los trabajadores se están acumulando en los trabajos que ofrecen los peores salarios.
“Es delicado y serio. La masa salarial no crece y la que sí lo hace es la aquellos los que perciben menores salarios”, afirmó Foncerrada Pascal.
Esta situación embona con el número real de desempleados, agregó. El desempleo mensual es de alrededor de 2 millones y, además, los desocupados –que son aquellos que no tienen empleo pero que están buscando, lo mismo que ya se cansaron de buscar– son casi 6 millones. Si se cuentan como desempleados, en total serían 12 millones los desocupados en el país.
“Esa es la brecha laboral que tenemos. Es enorme, es el 20 por ciento de la fuerza laboral potencial y ahí se entienden la pobreza, la delincuencia, la criminalidad. Se tienen a 12 millones de personas buscando algún trabajo y el que se ofrece es con un salario de 1 o 2 salarios mínimos”, explicó Foncerrada.
TRABAJAR PARA SER MÁS POBRE
Académicos advierten sobre una nueva oleada de pobreza; México tiene el peor salario regional
Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) muestran que en 2014, 8 millones 475 mil personas en México son vulnerables por ingresos, posición que las acerca al 36.6 por ciento de los que viven en condiciones de pobreza moderada.
En 2014, una de cada cinco personas [24.6 millones] percibió un ingreso tan bajo que aun si lo hubieran destinado íntegro a la compra de la canasta básica, no les hubiera sido posible adquirirla. Para las zonas urbanas, el costo de esa canasta fue de mil 243 pesos mensuales, mientras que para zonas rurales fue de 868 pesos.
En 2014, la proporción de personas con ingresos inferiores a las líneas de bienestar aumentó 1.6 por ciento. La población de Puebla, Veracruz y casi la mitad de Chiapas abonaron a este aumento.
Hoy, la línea del ingreso está muy por debajo, si se toma como referente una familia de sólo dos personas [no de cuatro, cuando ese es el número de integrantes promedio]. Así, toda la familia será pobre si no tiene un ingreso superior a ese registro.
Para estar por encima de ese umbral y sacar a las familias mexicanas de la pobreza, el salario mínimo tendría que aumentar 146.6 por ciento.
También, la línea de pobreza extrema –que es la que define la pobreza alimentaria– ya está por encima del salario mínimo, lo que quiere decir que un trabajador mexicano que gana esa cantidad, así sea formal y tenga una jornada laboral completa, no puede comprar para él y un miembro de la familia, la canasta alimentaria.
La brecha entre el salario y la línea de pobreza extrema está creciendo, entonces en algún momento, aunque el salario mínimo esté estable el acceso a ésta estará cada vez más lejos. Ahora, esa distancia es de 21.5 por ciento y está creciendo, de acuerdo con Esquivel Hernández. Este factor es lo que determina fundamentalmente la pobreza extrema.
“Es una situación del deterioro en la capacidad del salario mínimo en México que ha llevado a los trabajadores estén en situación de pobreza. No solo ellos, también los que están un poco por encima, aunque luego se diga que nadie gana el salario mínimo, quizá pocas lo ganen, pero hay un grupo de personas muy numeroso que está muy por encima de ese salario. Ellos no necesariamente están por encima de la línea de pobreza y no lo están”, comentó el Doctor en Economía por la Universidad de Harvard.
La conclusión que el profesor e investigador del Colmex sacó de estos datos es rotunda.
En la discusión del salario mínimo siempre hay un argumento que elimina de tajo la posibilidad de un aumento y es la posibilidad de un descontrol inflacionario. Según Esquivel, La razón fundamental por la que el salario mínimo se ha mantenido en estos niveles en los últimos años ha sido porque el Banco de México (Banxico) ha sido el instrumento más atenta en contra del aumento de salario.
“La teoría de la inflación y de los efectos que podría tener aquí el aumento salarial han sido propagados por el Banco de México (Banxico), que ha evitado sistemáticamente el crecimiento de los ingresos de los trabajadores. El Gobernador Agustín Carstens Carstens incluso llegó a decir que el simple hecho de estar discutiendo el aumento del salario generaba inflación”, dijo.
Se refirió también a los estudios realizados por el Banxico y la Conasami que se contraponen al salario aún cuando se tienen los niveles más bajos de inflación.
“Los análisis econométricos con los que sustentan sus argumentos no se sostienen, son equivocados metodológicamente y llegan a una conclusión equivocada. Lo único que pretenden hacer es un estudio –donde están fijadas las conclusiones a priori– que señalaban que aumentar el salario mínimo es generar inflación, devaluación, crisis, catástrofe, muerte y destrucción, básicamente. Es una exageración por parte del Banxico. Lo denuncio: ha sido el órgano que más se ha opuesto a que se aumente el salario”, sostuvo.
Foncerrada Pascal también destacó lo falso del argumento de que los salarios provocan la inflación, ya que actualmente el desorden en las finanzas públicas, el nivel de deuda pública que se ha alcanzado y la devaluación del peso son componentes que han generado el impacto en los precios. A todo esto se añade un gasto que no generó infraestructura ni empleos, consideró.
“Esto demuestra que la inflación no está provocada por los salarios, pero sí por el tipo de cambio, fundamentalmente […] El tipo de cambio está arrastrando la inflación subyacente. El tipo de cambio no es psicológico. Sí hay un proceso complicado de inflación y no parece que la victoria de Hillary Clinton en el debate presidencial haya tranquilizado las aguas. La baja en el dólar es de 35 centavos y seguirá intranquilo”, comentó.
En este escenario económico y global, la estimación del CEESP es que este año el salario en México podría perder otro 3.5 por ciento de su poder adquisitivo.
“Se tiene que entrar urgentemente a esta discusión de un salario suficiente para comer. No importa que tenga un salario mínimo de 500 pesos si una naranja cuesta esos mismo 500 pesos. Se necesita un salario suficiente, un salario que se apegue a la realidad”, afirmó Luis Foncerrada.
ASF DENUNCIA ERRORES METODOLÓGICOS
El salario mínimo vigente en México no sólo ha perdido su valor adquisitivo a través de los años y es el más bajo entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sino que de acuerdo con la más reciente revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) este indicador se fija sin metodología, sin análisis macroeconómico e, incluso, sin información sobre las condiciones de vida de los trabajadores y del presupuesto que requieren para satisfacer las necesidades de sus familias, lo que respalda también las afirmaciones de los especialistas Esquivel y Foncerrada.
“Tampoco se identificó la realización de estudios para analizar el presupuesto indispensable para la satisfacción de las necesidades de cada familia y las condiciones de vida de los trabajadores del salario mínimo, lo que limita conocer con precisión si el salario mínimo se fijó en forma razonable a las necesidades básicas de la población”, agrega el informe.
La investigación de la ASF llega a esta conclusión luego de revisar catorce años de información sobre el cumplimiento de la Conasami a las obligaciones que le impone la Ley Federal del Trabajo para determinar el pago base a los trabajadores.
Así, luego de auditar los Informes Mensuales y Anuales generados entre 2001 y 2014, encontró que, en ese periodo, la Conasami realizó sólo el 40 por ciento de los estudios necesarios para el establecimiento del salario y dejó fuera, por ejemplo, incluso análisis “macroeconómicos” que sustenten el monto de los cambios al precio del trabajo.
“Se presenta el análisis económico general del país y, en el ámbito internacional, las perspectivas para 2015 y estudios internacionales acerca de las condiciones del empleo. Sin embargo, no se identificaron los factores cualitativos ni cuantitativos que afectaron los cambios al salario mínimo”, advierte la ASF.
La ASF indica que revisó también las resoluciones que cada año publica la Conasami para establecer los “factores considerados para el incremento de los salarios”, detectando, de la misma forma, que el establecimiento de metas para variables como inflación, poder adquisitivo, inversión y productividad, dice la investigación, carecen en realidad de criterios metodológicos.
Por Daniela Barragán - SinEmbargo