Con el inicio del periodo escolar, los padres de familia deben considerar al desayuno de sus hijos como el alimento más importante del día, ya que es fundamental para su crecimiento y desarrollo, pues el ayuno o un almuerzo mal balanceado disminuyen hasta en 50 por ciento el rendimiento escolar de los menores. No hacerlo puede ocasionar gastritis, colitis, anemia, bajo aprovechamiento escolar, desnutrición y obesidad en los niños. Un desayuno balanceado, reduce hasta en 80 por ciento el consumo de productos altos en azúcares y grasas durante la estancia escolar