Burda imposición de Lorena Beaurregard como candidata del PAN
De corta memoria, los panistas pisotearon la aspiración legítima de Silvia Cano al optar por la priista
- Formó parte de dos gobiernos corruptos y que cambia de color de acuerdo a su conveniencia, dicen panistas
Al puro estilo priista, el PAN tabasqueño consumó el dedazo al imponer como su candidata a la gubernatura a Lorena Beuarregard de los Santos en una amañada sesión de la Comisión Permanente del Consejo Estatal panista. Esto provocó reacciones.
Simularon un proceso interno para imponerla. No hubo democracia, sino una burda imposición ordenada por la dirigencia nacional, sin importar que en el acatamiento de esa instrucción pisotearan la aspiración legítima de Silvia Cano.
Registró su precandidatura contra viento y marea, pues su propio partido no quería que participara para que no le hiciera sombra a su contendiente priista. Sabía que iba a una contienda en franca desventaja.
La cúpula nacional del blanquiazul ya había decidido de antemano quién sería su candidata a la gubernatura. Solo hacía falta formalizar el procedimiento electivo. Pese a ello, Silvia Cano decidió seguir hasta el final.
El desenlace de esta especie de crónica de una imposición anunciada ocurrió el sábado pasado. Los consejeros que integran la Comisión Permanente, por unanimidad, votaron a favor de Lorena Beaurregard.
Ahora solo resta que la dirigencia nacional valide el resultado, lo que ocurrirá en los próximos días. Ese es el procedimiento interno que se tiene que seguir para que quede en firme su postulación.
AVASALLAN AL
PANISMO
A su compañera de partido, los dirigentes panistas no le otorgaron siquiera el beneficio de la duda. No le dieron ni la más mínima posibilidad de demostrar su valía. Simplemente no la tomaron en cuenta, pues todo ya estaba decidido desde que la dirigencia nacional le hizo la invitación a la priista para que represente al PAN en las próximas elecciones del dos de junio.
Consumada la imposición, Silvia Cano se desahogó en sus redes sociales. Fijó su postura tras concretado el dedazo. No se guardó nada y le cantó sus verdades a la flamante candidata a la gubernatura.
En su cuenta de Facebook escribió: “Es inaudito que los panistas hayan votado por ese fatal proyecto para Tabasco, son de corta memoria”. Se les olvidó a sus compañeros de partido que Lorena Beaurregard de los Santos formó parte de los dos “peores” gobiernos que han tenido los tabasqueños.
Tabasco, subrayó Cano, “está harto de estas gentes que se sirven del poder y cambian de color por conveniencia”, y afirmó que el único que salió perdiendo fue el PAN. Pintó desde ahora su raya. No piensa apoyar por ningún motivo a la priista, ni aunque ande “vestida de azul” en la campaña.
La flamante candidata a la gubernatura no soportó las críticas y bloqueó a la panista en su cuenta de la red social X, antes Twitter, por decir lo que piensa de ella. Demostró tener la piel muy sensible.
Es buenísima para criticar sin argumentos a sus adversarios a quienes incluso ha llegado a calumniar –como lo ha hecho con Javier May-, pero no soporta que le digan sus verdades.
No quiere que le recuerden su origen, los intereses mezquinos que están detrás de ella, sus vínculos con personajes siniestros, especialistas en guerra sucia y que trabajó con gobernantes corruptos, como el químico Andrés Granier Melo, quien igual que Lorena Beaurregard, ahora se presenta y pasea como si fuera una honorable persona cuando los tabasqueños sabemos de qué pie cojea. Le dieron una sopa de su propio chocolate.
Las últimas encuestas demuestran que el PAN tomó una mala decisión al designarla su candidata a la gubernatura. Fue relegada al cuarto lugar por su excompañera de partido Minés de la Fuente, quien es la precandidata de Movimiento Ciudadano. Y eso que ella inició su precampaña mucho después que excompañera de partido.
Al puro estilo priista, el PAN tabasqueño consumó el dedazo al imponer como su candidata a la gubernatura a Lorena Beuarregard de los Santos en una amañada sesión de la Comisión Permanente del Consejo Estatal panista. Esto provocó reacciones.
Simularon un proceso interno para imponerla. No hubo democracia, sino una burda imposición ordenada por la dirigencia nacional, sin importar que en el acatamiento de esa instrucción pisotearan la aspiración legítima de Silvia Cano.
Registró su precandidatura contra viento y marea, pues su propio partido no quería que participara para que no le hiciera sombra a su contendiente priista. Sabía que iba a una contienda en franca desventaja.
La cúpula nacional del blanquiazul ya había decidido de antemano quién sería su candidata a la gubernatura. Solo hacía falta formalizar el procedimiento electivo. Pese a ello, Silvia Cano decidió seguir hasta el final.
El desenlace de esta especie de crónica de una imposición anunciada ocurrió el sábado pasado. Los consejeros que integran la Comisión Permanente, por unanimidad, votaron a favor de Lorena Beaurregard.
Ahora solo resta que la dirigencia nacional valide el resultado, lo que ocurrirá en los próximos días. Ese es el procedimiento interno que se tiene que seguir para que quede en firme su postulación.
AVASALLAN AL
PANISMO
A su compañera de partido, los dirigentes panistas no le otorgaron siquiera el beneficio de la duda. No le dieron ni la más mínima posibilidad de demostrar su valía. Simplemente no la tomaron en cuenta, pues todo ya estaba decidido desde que la dirigencia nacional le hizo la invitación a la priista para que represente al PAN en las próximas elecciones del dos de junio.
Consumada la imposición, Silvia Cano se desahogó en sus redes sociales. Fijó su postura tras concretado el dedazo. No se guardó nada y le cantó sus verdades a la flamante candidata a la gubernatura.
En su cuenta de Facebook escribió: “Es inaudito que los panistas hayan votado por ese fatal proyecto para Tabasco, son de corta memoria”. Se les olvidó a sus compañeros de partido que Lorena Beaurregard de los Santos formó parte de los dos “peores” gobiernos que han tenido los tabasqueños.
Tabasco, subrayó Cano, “está harto de estas gentes que se sirven del poder y cambian de color por conveniencia”, y afirmó que el único que salió perdiendo fue el PAN. Pintó desde ahora su raya. No piensa apoyar por ningún motivo a la priista, ni aunque ande “vestida de azul” en la campaña.
La flamante candidata a la gubernatura no soportó las críticas y bloqueó a la panista en su cuenta de la red social X, antes Twitter, por decir lo que piensa de ella. Demostró tener la piel muy sensible.
Es buenísima para criticar sin argumentos a sus adversarios a quienes incluso ha llegado a calumniar –como lo ha hecho con Javier May-, pero no soporta que le digan sus verdades.
No quiere que le recuerden su origen, los intereses mezquinos que están detrás de ella, sus vínculos con personajes siniestros, especialistas en guerra sucia y que trabajó con gobernantes corruptos, como el químico Andrés Granier Melo, quien igual que Lorena Beaurregard, ahora se presenta y pasea como si fuera una honorable persona cuando los tabasqueños sabemos de qué pie cojea. Le dieron una sopa de su propio chocolate.
Las últimas encuestas demuestran que el PAN tomó una mala decisión al designarla su candidata a la gubernatura. Fue relegada al cuarto lugar por su excompañera de partido Minés de la Fuente, quien es la precandidata de Movimiento Ciudadano. Y eso que ella inició su precampaña mucho después que excompañera de partido.