Busca Piñera que se respete vida privada y social
VILLAHERMOSA, TABASCO, 8 DE FEBRERO DE 2011.- El diputado del PRI, Miguel Angel Moheno Piñera, presentó una iniciativa de reforma al código penal del estado para que se tipifique como delitos “contra la moral pública” todas las imágenes de violencia y lascivia sexual que se publiciten y comercialicen en la vía pública, porque ello vulnera el respeto a la vida privada y altera el orden social. Afirmó que, por encima de cualquier “línea editorial”, en los contenidos de los medios de comunicación prevalezca “el respeto a los valores esenciales de la dignidad humana y que no sea vejatoria de esta condición, ni altere su contenido”.
En su argumentación, Moheno Piñera aseguró que la libertad de expresión “no es una concesión graciosa del Estado para los ciudadanos”, sino que implica “una gran responsabilidad ética en su ejercicio, más cuando se refiere a los medios de comunicación”. Expresó que las nuevas tecnologías de información y comunicación, han propiciado que se “configuren una serie de conductas e imagénes expuestas públicamente, que dañan no solamente la moral pública, el norma (sic) desarrollo psicocial de las personas”. Por si fuera poco, agregó, en esos contenidos publicados en medios impresos “se presentan situaciones que tienen que ver con la trata de personas, la prostitución infantil y la pedofilia.”
Consideró que el ejercicio de la libertad de expresión entraña para los medios de comunicación no sólo profesionalismo sino una responsabilidad ética con la ciudadanía “en lo que respecta al contenido editorial y gráfico de sus publicaciones, para prever circunstancias que vulneren la legalidad”.
En su argumentación, Moheno Piñera aseguró que la libertad de expresión “no es una concesión graciosa del Estado para los ciudadanos”, sino que implica “una gran responsabilidad ética en su ejercicio, más cuando se refiere a los medios de comunicación”. Expresó que las nuevas tecnologías de información y comunicación, han propiciado que se “configuren una serie de conductas e imagénes expuestas públicamente, que dañan no solamente la moral pública, el norma (sic) desarrollo psicocial de las personas”. Por si fuera poco, agregó, en esos contenidos publicados en medios impresos “se presentan situaciones que tienen que ver con la trata de personas, la prostitución infantil y la pedofilia.”
Consideró que el ejercicio de la libertad de expresión entraña para los medios de comunicación no sólo profesionalismo sino una responsabilidad ética con la ciudadanía “en lo que respecta al contenido editorial y gráfico de sus publicaciones, para prever circunstancias que vulneren la legalidad”.