El cambio climático no es la verdadera razón de las inundaciones: Von Borstel
Si bien tiene sus efectos y es una realidad en todo el mundo, no es lo que provoca los desbordamientos de los ríos en el estado
Echar la culpa al cambio climático de las inundaciones en Tabasco, no es lo más adecuado, si bien tiene sus efectos y es una realidad en todo el mundo, no es lo que provoca las inundaciones como las que están padeciendo muchas comunidades en Tabasco.
Dijo ayer Marco Von Borstel representante del Movimiento Mexicano de Afectados por Presas y Represas y de la organización Otros Mundos, con sede en San Cristóbal, Chiapas.
Al impartir un taller en el marco del Encuentro de Comunidades de Tabasco en Defensa del Usumacinta, al que asistieron representantes de varias organizaciones civiles locales, Von Borstel, entre otras cosas planteó:
“Si la Comisión Federal de Electricidad solo está utilizando el 55 ó 60 por ciento de su capacidad instalada, para qué quiere más presas? Hay una lógica perversa en esto”, dijo en relación al proyecto de la próxima construcción de una hidroeléctrica en el río Usumacinta.Mencionó que como nieto de tabasqueño, sabe de las inundaciones en T y de como sus habitantes de esta región se han adaptado al ciclo hidrológico, dos o tres meses en el agua y después la seca. Pero ahora, en el Tintillo, por ejemplo, mencionó, las tierras de esa zona pasan ocho meses del año bajo el agua, es decir, el ciclo hidrológico se ha roto, con lo cual, obviamente, ha cambiado la forma vida de las personas, es decir, puntualizó, hay una afectación directa.
Esa es una de las cosas más terribles que les puede estar pasando, el hecho de no poder producir la milpa, de tener que vivir en unas condiciones muy diferentes a las que se vivía antes. Si bien es cierto que hoy llueve más en ciertos lugares y menos en otros, y que en las inundaciones también tiene que ver con la gran deforestación tanto en la cuenca del Usumacinta como la del Grijalva, porque el agua corre por encima y ya no se filtra hacia los mantos freáticos, no es el cambio climático lo que ha causado los últimos desastres por inundaciones, reiteró el ambientalista.
Lo que definitivamente termina de romper el ciclo hidrológico, son las presas y represas y las “ventanas de alivio”, porque no son naturales.
En el 2007, mencionó, las presas estaban hasta el tope y a la CFE nunca se le ocurrió desfogar un poquito de agua, y entonces viene una tormenta tropical, y en un día decide sacar todo el excedente y luego se les ocurrió “dinamitar” un cerro con las implicaciones que tuvo eso, para detener lo que venía. Todo eso fue una provocación, la intervención del ser humano sobre una cuenca y sin una concepción, bajo la lógica de “ahorremos agua para producir energía, por si al rato necesitamos venderla”. Eso nos demuestra claramente que las presas no son ni siquiera un control de inundaciones, dijo el representante del Mapder. Por eso es importante salvar al Usumacinta y ver como se reparan los daños a todos los afectados de la cuenca del Grijalva.
Mencionó que tanto la red latinoamericana como la mexicana de afectados por las presas y represas, no son comunidades que estén luchando por un proyecto específico o a favor de un río, porque participan comunidades afectadas y desplazadas por las que se han construido. En el caso de la cuenca del Grijalva, dijo, es muy claro que hay comunidades que vienen siendo afectadas desde hace mucho tiempo y en lo que se refiere al manejo hídrico, es visible que tiene que ver con una cuestión económica, no ambiental ni sustentable ni como demanda de los pueblos, porque nunca se les consulta. Von Borstel convocó a las comunidades y organizaciones de Tabasco, a agruparse local y binacionalmente y empezar considerarse, no tabasqueños, ni chiapanecos, ni guatemaltecos, sino “hermanos del Usumacinta”. Es la única manera de de ponernos a trabajar para declarar al Usumacinta libre de represas, en el mismo momento en que ellos están queriendo llevar a cabo esos proyectos, tenemos que decir que no, hay muchas razones para hacerlo. Exigir el cumplimiento del derecho a la información, en el momento en que la Conagua dice que no hay proyectos de represas, lo cual resulta raro porque la CFE desde el 2010 tenía los tenía ya. Dijo que las comunidades chontales de Tabasco, deben recurrir a la protección de los derechos internacionales, entre otros el del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que habla del derechos de las comunidades a la consulta.
Dijo ayer Marco Von Borstel representante del Movimiento Mexicano de Afectados por Presas y Represas y de la organización Otros Mundos, con sede en San Cristóbal, Chiapas.
Al impartir un taller en el marco del Encuentro de Comunidades de Tabasco en Defensa del Usumacinta, al que asistieron representantes de varias organizaciones civiles locales, Von Borstel, entre otras cosas planteó:
“Si la Comisión Federal de Electricidad solo está utilizando el 55 ó 60 por ciento de su capacidad instalada, para qué quiere más presas? Hay una lógica perversa en esto”, dijo en relación al proyecto de la próxima construcción de una hidroeléctrica en el río Usumacinta.Mencionó que como nieto de tabasqueño, sabe de las inundaciones en T y de como sus habitantes de esta región se han adaptado al ciclo hidrológico, dos o tres meses en el agua y después la seca. Pero ahora, en el Tintillo, por ejemplo, mencionó, las tierras de esa zona pasan ocho meses del año bajo el agua, es decir, el ciclo hidrológico se ha roto, con lo cual, obviamente, ha cambiado la forma vida de las personas, es decir, puntualizó, hay una afectación directa.
Esa es una de las cosas más terribles que les puede estar pasando, el hecho de no poder producir la milpa, de tener que vivir en unas condiciones muy diferentes a las que se vivía antes. Si bien es cierto que hoy llueve más en ciertos lugares y menos en otros, y que en las inundaciones también tiene que ver con la gran deforestación tanto en la cuenca del Usumacinta como la del Grijalva, porque el agua corre por encima y ya no se filtra hacia los mantos freáticos, no es el cambio climático lo que ha causado los últimos desastres por inundaciones, reiteró el ambientalista.
Lo que definitivamente termina de romper el ciclo hidrológico, son las presas y represas y las “ventanas de alivio”, porque no son naturales.
En el 2007, mencionó, las presas estaban hasta el tope y a la CFE nunca se le ocurrió desfogar un poquito de agua, y entonces viene una tormenta tropical, y en un día decide sacar todo el excedente y luego se les ocurrió “dinamitar” un cerro con las implicaciones que tuvo eso, para detener lo que venía. Todo eso fue una provocación, la intervención del ser humano sobre una cuenca y sin una concepción, bajo la lógica de “ahorremos agua para producir energía, por si al rato necesitamos venderla”. Eso nos demuestra claramente que las presas no son ni siquiera un control de inundaciones, dijo el representante del Mapder. Por eso es importante salvar al Usumacinta y ver como se reparan los daños a todos los afectados de la cuenca del Grijalva.
Mencionó que tanto la red latinoamericana como la mexicana de afectados por las presas y represas, no son comunidades que estén luchando por un proyecto específico o a favor de un río, porque participan comunidades afectadas y desplazadas por las que se han construido. En el caso de la cuenca del Grijalva, dijo, es muy claro que hay comunidades que vienen siendo afectadas desde hace mucho tiempo y en lo que se refiere al manejo hídrico, es visible que tiene que ver con una cuestión económica, no ambiental ni sustentable ni como demanda de los pueblos, porque nunca se les consulta. Von Borstel convocó a las comunidades y organizaciones de Tabasco, a agruparse local y binacionalmente y empezar considerarse, no tabasqueños, ni chiapanecos, ni guatemaltecos, sino “hermanos del Usumacinta”. Es la única manera de de ponernos a trabajar para declarar al Usumacinta libre de represas, en el mismo momento en que ellos están queriendo llevar a cabo esos proyectos, tenemos que decir que no, hay muchas razones para hacerlo. Exigir el cumplimiento del derecho a la información, en el momento en que la Conagua dice que no hay proyectos de represas, lo cual resulta raro porque la CFE desde el 2010 tenía los tenía ya. Dijo que las comunidades chontales de Tabasco, deben recurrir a la protección de los derechos internacionales, entre otros el del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que habla del derechos de las comunidades a la consulta.