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La Verdad del Sureste

CARTA DE UN JESUITA YO SOY 132: Rompiendo el Cerco Informativo Jorge Atilano González Candia


Las protestas de los universitarios  de la IBERO ante la presencia  de Peña Nieto ha derivado  en un movimiento estudiantil  que pretende romper el cerco  informativo establecido por las  principales cadenas de televisión  y los diarios de la Organización  Editorial Mexicana (OEM). Se  pretende informar a la ciudadanía  de la parcialidad que existe  en los medios de comunicación  más importantes del país y dar  a conocer la corrupción que habita  en el actual sistema político.  Ellos demandan democratizar  los medios de comunicación  para tener una ciudadanía bien  informada sobre los principales  problemas del país y los distintos  proyectos de nación que  ofrecen los candidatos.  ¿Qué pasó el viernes 11 de  mayo en la IBERO? Las torpezas  de Peña Nieto y su equipo  de campaña degeneró en una  inconformidad de los estudiantes  que vino a develar que no  existe esa renovación del PRI  que tanto se nos ha querido  vender en los medios de comunicación.  Ese día quedó en evidencia  las prácticas del viejo PRI:  acarreo, compra de votos, autoritarismo,  ineptitud, manipulación  de la información, control  de los medios de comunicación,  etc.

 La marea roja que venía  ganando terreno desde las elecciones  federales del 2009 se  topó con una ciudadanía crítica  e intolerante al engaño.  Según el testimonio de los  universitarios de la IBERO son  cinco los acontecimientos que  generan el enojo antes de la  aparición de Peña Nieto en el  Foro Bueno Ciudadano: 1) la llegada  de estudiantes ajenos a la  universidad con propaganda de  Peña Nieto que ingresan al auditorio  ocupando las primeras filas,  2) los agentes de seguridad  del candidato se colocan en la  entrada el auditorio para quitar  los carteles que llevaban los jóvenes,  3) la presencia de un  hombre de traje negro que ofrece  250 pesos para no hacer preguntas  críticas al candidato, 4)  Las fotos que tomaba el estado  mayor presidencial a quienes gritaban  o portaban alguna consigna,  y 5) La presencia de una dirigente  del PRI que coordinaba a  los seguidores de Peña Nieto para  invisibilizar las protestas.  En la ponencia de Peña Nieto  los estudiantes van descubriendo  a un hombre soberbio, que llega  a decir “no pasa nada si no  los convenzo”, un candidato que  responde superficialmente las  preguntas, y que utiliza discursos  prefabricados.


Pero la gota que  derramó el vaso fueron sus declaraciones  sobre Atenco al final  del Foro, donde Peña Nieto asume  la responsabilidad de las violaciones  a los derechos humanos  que se dieron en ese acontecimiento:  dos muertos (Alexis  Benhumea y Javier Cortéz Santiago),  253 personas detenidas  brutalmente y 47 mujeres violadas  por los policías del Estado de  México. Esto desató entre los jóvenes  una indignación se expresó  con el grito de ¡Fuera! ¡La IBERO  no te quiere! ¡Atenco no se  olvida! A tal grado que suspendió  la entrevista en la Radio IBERO  y salió de emergencia de la  universidad.  El dirigente del Partido Verde  Ecologista y el Partido Revolucionario  Institucional adelantan  la interpretación de los hechos  para decir cuatro cosas: fue un  grupo pequeño, no eran universitarios  de la IBERO, que eran seguidores  de López Obrador y que  era necesario investigarlos para  castigarlos. Lo cual generó mayor  indignación entre los estudiantes  de la IBERO y por medio  de las redes sociales logran  armar un video para desmentir  las acusaciones: 131 alumnos  responden.  La publicación de la noticia  con el titular “Éxito de Peña en  la IBERO pese a intento  orquestado de boicot” en la cadena  de periódicos más grande  del país (OEM) generó mayor  indignación entre los universitarios  que dieron seguimiento a  estos acontecimientos. Un hecho  que develó el control de los  medios de comunicación en el  país y mostró la prácticas del  PRI del siglo pasado. Hoy gracias  a las redes electrónicas se  pudo conocer esta manipulación  y desatar el enojo popular ante  un PRI que no se quiere en la  presidencia.  Los gritos de ¡Fuera! ¡La  IBERO no te quiere! Resonaron  en el corazón de muchos ciudadanos  que saben que el país  se está destrozando por la corrupción  y la ambición de poder.  

Esos gritos se conectaron  con el deseo de justicia, el deseo  de libertad, el deseo de recuperar  la paz del país. Las simpatías  que ha despertado está  siendo un catalizador de la inconformidad  ante la política tradicional  que termina beneficiando  a unos cuantos. Fuera la  ambición de poder, fuera la imagen  que engaña, fuera la soberbia  que no escucha.  El movimiento “Yo soy  132” puede ser ocasión de sembrar  en los jóvenes el deseo de  una nueva manera de hacer  política. Más allá de las contiendas  electorales, la chispa que se  ha encendido es una buena ocasión  para articular esfuerzos y  crear redes que permitan conspirar  a favor de una Nación herida.  La situación del país necesita  de políticos decididos a realizar  los cambios culturales que  reviertan la espiral de violencia  en que nos hemos hundido.  Necesitamos mirar al pasado  para recuperar la sabiduría de  nuestros pueblos indígenas y mirar  al futuro para imaginar el  México que nuestro corazón reclama.  La gran tarea de la política  es reconstruir el tejido social,  y ahí la energía y la creatividad  de los jóvenes tienen  mucho que aportar.   

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