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La Verdad del Sureste

“Celos” de entrenadores impide el crecimiento deportivo de Tabasco

Luis Ronzón Solís, docente de la Escuela Normal de Educación Física, asegura que por envidia, los propios instructores, no permiten que niños destacados avancen al siguiente nivel


“Celos” de entrenadores impide el crecimiento deportivo de Tabasco

 

Villahermosa, Tab., 24 de agosto.-De manera contundente el instructor de natación del organismo rector del deporte tabasqueño Luis Ronzón Solís, dijo que por El celo profesional de los entrenadores la entidad tiene una trayectoria anquilosada en esta disciplina deportiva a nivel nacional e internacional, aun cuando se cuenta con talento para despuntar en cualquier competencia.
    El licenciado en educación física (LEF), egresado de la primera generación (1984-1988) de la Escuela Normal de Educación Física (ENEF) Pablo García Ávalos, y actual catedrático de la citada institución educativa, abundó: como instructor enseño a los niños la técnica de los estilos y después como destaquen, de acuerdo a sus edades los canalizo a los entrenadores para competencias.
    Es ahí-añadió- donde empiezan los celos profesionales; que si un entrenador tiene un niño que empieza a destacar ya no lo quiere pasar al siguiente nivel (entrenador mejor capacitado); Ahí se genera un nudo, porque no hay continuidad por celo, envidia… y por lo tanto no surgen nuevas figuras.
    Asimismo, censuró la falta de apoyos oficiales lo cual también frena el desarrollo de la natación tabasqueña, porque la mayoría de las veces que salen los tritones a competir fuera de la entidad, los padres de los niños pagan transportación, hospedaje y alimentación. Pienso que no debe ser así, porque llevan la representación del estado de Tabasco, advirtió
Ronzón Solís, nativo del Paraíso, Tabasco, hijo de Carlos Ronzón Aguilera y Domitila Solís Pérez, padre de tres señoritas: Sujei, Sarilín y Aisslím Ronzón Alamilla, ingresó a laborar a la Coordinación de Educación Física (hoy Dirección) en 1989 y dos años después al entonces  Injudet (actualmente Indetab) de donde casi de inmediato fue comisionado a la 30 Zona Militar para entrenar el equipo castrense de natación con el cual obtuvo logros que merecieron el reconocimiento a su trabajo por parte de los mandos militares.
    Llegué comisionado (de 1990 a 1992) por el Injudet y la Coordinación a la 30 Zona Militar para organizar y entrenar un equipo de natación que representará a la Zona en los Juegos Pre nacionales que se llevaron a cabo en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en 1990. Competimos y ganamos todos los primeros lugares y el Comandante de la VII región, en ese entonces, general Miguel Ángel Godínez Bravo, me pidió conformar y entrenar la selección de esa región para participar en los Juegos Nacionales en La Boticaria, Veracruz, del 15 al 25 de octubre de 1990.
    Luego de tres meses de entrenamiento Ronzón  y el equipo de natación de la VII Región militar enfrentó la competencia nacional donde     ganamos 17 medallas, Segundo Lugar Nacional Por Equipos… y eso nos dio un reconocimiento a la Región como una potencia acuática a nivel Sureste, recordó el entrevistado. Para mí fue un reto porque yo no era entrenador, mi experiencia era como instructor proclamó y agregó tuve que agarrar los libros y estudiar un poco de psicología, nutrición… para lograr óptimos resultados a nivel nacional.
    Como reconocimiento y agradecimiento al trabajo realizado por Ronzón dentro de al milicia, los  mandos castrenses expidieron oficios  a los superiores del LEF,  pero en el Injudet en lugar de darme un estimulo me presionaron tanto (acoso laboral) y tuve que dejar la plaza; misma que recuperó tiempo después con la llegada de Ernesto Espinosa Pérez como Director de Desarrollo del Deporte del organismo Rector del deporte local.
    Mientras en el sector de educación física simplemente una palmada, pero nada más, nunca hubo un incremento de horas o un reconocimiento. Uno ha sido el entrenador anónimo, decretó.
    Ronzón Solís, producto de la cultura del esfuerzo, tuvo el sueño de ser futbolista profesional y a los 16 años de edad se le presentó la oportunidad, pero su padre no lo dejó y aunque 4 años postreros hubo el consentimiento del padre, consideró que a sus 20 primaveras su tiempo había pasado:
    Me siento (malogrado) de no llegar al peldaño que me había trazado por circunstancias ajenas a mi voluntad y cuando veo jugar a la selección (mexicana de futbol), por ejemplo, ahora en la Copa de Oro, que fue un fracaso, veo que nada mas llegan (los jugadores) a ponerse el uniforme, pero no dejan el corazón en la cancha como debe ser, recriminó.
    Aparte de entrenar nadadores militares también hizo lo mismo con un representativo de la ENEF, sin embargo  señaló antes entrenador me ha gustado ser más instructor porque es el que enseña al que no sabe y entrenador es el que se dedica a aplicar un programa de entrenamiento.
    Ver a una persona que le tiene miedo al agua o hacer una flecha, superar esos temores y posteriormente ver al  niño o adulto nadar un kilómetro o kilómetro y medio,  es su mayor recompensa como instructor aseveró el aludido que arrancó su labor en 1984 durante un Curso Deportivo de Verano donde unos de sus alumnos, Daniel Urgel, tenía cerca de 3 años y un trauma porque en una alberca, en una fiesta familiar,  se estaba ahogando. Use todas las herramientas pedagógicas y la psicología infantil y el niño superó el trauma y aprendió a nadar.
 

 


 

 

 

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