Cerca de 400 niñas y niños viven con sus madres presas
En Islas Marías y penal Noroeste, donde más se violan DH
México, DF, 27 jun 13 (Cimacnoticias).- Los centros de reclusión para mujeres, sean exclusivos o mixtos, cometen una serie de violaciones a los Derechos Humanos (DH) de las internas que abarcan desde hacinamiento, castigos de aislamiento, y nulas condiciones para que sus hijas e hijos puedan crecer a su lado.
Así lo documentó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el “Informe especial sobre el estado que guardan los Derechos Humanos de las mujeres internas en centros de reclusión de la República Mexicana ”, que muestra las condiciones en las que viven las mujeres privadas de su libertad, quienes representan el 4.8 por ciento de la población encarcelada.
La CNDH destaca en su informe que debido a que las mujeres históricamente son minoría en los centros penitenciarios, toda la infraestructura, organización y funcionamiento de estas cárceles fue creada en torno a los hombres, situación que persiste pese a que de 1997 a 2013 se incrementó la población femenil en 175 por ciento.
Actualmente, de los 418 centros de reclusión en el país, sólo 10 son exclusivos de mujeres y dos de ellos se encuentran en esta ciudad. En estos sitios específi cos se alojan 4 mil 189 internas (35.9 por ciento) y en los centros mixtos hay una población de 7 mil 712 presidiarias (64.8 por ciento).
Además, en diversos centros penitenciarios del país hay 290 mujeres indígenas recluidas, de las cuales 236 están encarceladas por delitos del fuero común y 54 por delitos del fuero federal. Pero el dato quizá más relevante, considerando que no existen las condiciones para su desarrollo dentro de los penales, es que hay 377 menores de edad viviendo con sus madres y 48 mujeres embarazadas, hasta diciembre de 2012.
La CNDH basó su trabajo de observación en la Guía Nacional de Supervisión Penitenciaria, instrumento que se utiliza para verifi car el respeto de los DH, y encontró múltiples evidencias de violaciones en todas las cárceles, pero sobre todo en el Complejo Penitenciario de Islas Marías, y el Centro Federal Femenil Noroeste, ubicado en Tepic, Nayarit. Entre las principales violaciones a los DH de las reclusas, la CNDH encontró que no se respeta su derecho a la salud sexual y reproductiva, principalmente en los centros mixtos, ya que no tienen especialistas médicos para atenderlas, se les restringe la visita íntima como una medida coercitiva, y no se brindan las condiciones de privacidad para que sean atendidas durante el parto. En los centros de las Islas Marías y del Noroeste, las internas denunciaron que son obligadas a desnudarse frente a los ofi ciales en las revisiones.