Chisme y cotorreo
EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA
Muy pero muy buenos y felices días le briden el eterno son los mejores deseos nuestro para vosotros. Antes de comenzar nuestro desgarriate queremos hacer potentes nuestro respeto y administración por nuestro gran amigo de siempre el licenciado cesar Raúl Ojeda Zubieta actual secretario de gobernador por los apoyos que día con día nos da a su pueblo tabasqueño y de algo que si estamos seguro es que su sencillez pueblerina no la va a cambiar nunca a pesar de que nació en cuna y pañales de ceda pero prefirió hacer a un lado la burguesía a cambio de una vida campirana con amigos del mayor estrato social y que es la clases humilde que regala el corazón a los amigos en hora buena por acá te esperamos Raulito. El día de hoy queremos hacer referencia al IVA de la miseria y respectivo aumento porque como nuestros flamantes diputados priistas domiciliado en congreso de san lázaro están debatiéndose en el fango para grabar los alimentos y medicinas ya que de esta manera abran menos enfermos y mas muertos… de hambre de tal forma que la explosión demográfica e4stara mas controlada quedando obsoletos los anticonceptivo preservativos y similares a lo que es lo mismo pero mas barato. Por acá nos comenta un amigo que el DIU es muy seguro pero lo mas seguro es que si fallan el recién nacido lo saque como un aretito en la oreja o en la nariz como tarabita. Que les ponen a los becerros de medio año para que no sean tan mamones.
Cualquier parecidos o semejanza con los huéspedes del congreso de san lázaro es mera coincidencia. El impuesto ala miseria, al hambre y ala necesidad es por el súper mercado la esperanza ubicado de bajo del semáforo donde niños de color extraño vende flores marchitas y pan fermentado por el calor del sol también vendemos tortas de frijol y una señora que vende pastillas para el catarro que pregonando dice aquí esta el remedio por si le vuelve la gripa al niño tenemos también la mejor de las magias por los niños traga fuego que son inmunes al dolor que lo único que les duele y los quema es le hambre de poder del rico imperialista. También el servicio de acepción de su parabrisas que aunque usted lo vea y los adjetive de mugrosos es por el trabajo que prefieren para no robar tenemos show de payasitos que nos divierten para no llorar cuando leemos en la verdad del sureste el indulto de algún criminal por algún charlatán presidente socio de la esperanza es también el escribidor de la columna chisme y cotorreo juan pituka cuando de bajo del semáforo pregona compre usted marchantita la verdad del sureste y lea su columna favorita entérese como pretenden vender un país portátil con una gran empresa petrolera que esta por las nubes aunque su auto estima este por los suelos. También tenemos los ricos y sabrosos pastelitos que vende miguelito rueda… compre sus deliciosos pastelitos de queso, crema y carne, llévelos bien clientitos del sol a su paladar. Todo esto socio de la esperanza que se ganan el pan nuestro de cada día es el producto de la aberrantes ambiciones de los gobiernos sátrapas que han conquistado el poder por medio del regalito que reciben a cambio del sufragio de un pueblo con necesidad económica que cunado los falsos mecías llegan al poder dicen que no tienen compromiso con la gente pobre diciéndoles que voto fue comprado y de pilón su dignidad. En Huimanguillo ya se tubo una exsamarga experiencia cuando gano la presidencia el porro aniversario exactamente ese que vendía la entrada ala UJAT a los estudiantes mediocres que no fueron auto suficiente para pasar el examen de administración y que sus padres tuvieron que pagar un desembolso de treinta mil pesos que fueron a parar a los bolsillos del porro pero con esta dinero malhabido compro la presidencia municipal mas con el dinero del erario compro la inmensa cantidad de propiedades que obtuvo por la vida catastral. Pero el colmo del sinismo es que después que se porto como un perdonavidas pretende volver a participar en la contienda electoral venidera. Ojala se le conceda participar para que el repudio del pueblo le cobre la factura del desprecio