31 de Octubre 2010.-Es inválido argumentar que la transparencia gubernamental lesiona la seguridad nacional de los países. Durante años, eso se afirmó en Estados Unidos “y no terminó bien; no estamos más seguros en la oscuridad”, sostiene el director del Archivo de Seguridad Nacional de ese país, Thomas Blanton. Investigadores mexicanos señalan que el sexenio de Calderón será recordado por su opacidad
Thomas Blanton presentó hace 38 años su primera solicitud de acceso a la información en Estados Unidos. Era un periodista graduado en la Universidad de Harvard y trabajaba como reportero de un semanario de Minnesota. A esa petición, siguieron cientos más que lograron revelar secretos gubernamentales, como los de los diarios de Oliver North –uno de los protagonistas del llamado Irangate– o los mensajes presidenciales ultrasecretos de la era Reagan-Bush.
En su visita a México, Blanton trajo consigo la experiencia de desclasificación de documentos oficiales que hace años lleva a cabo el Archivo de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), de la Universidad George Washington, en Estados Unidos. Blanton advirtió que, aunque a nivel global México aparece con muy buenas prácticas en el derecho a la información, esos avances están en riesgo por el incumplimiento a las resoluciones del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos (Ifai).
El director del NSA se refiere a la negativa de algunas instituciones públicas, como la Procuraduría General de la República (PGR), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Secretaría de Agricultura, a difundir la información que les requiere el Ifai. Estas dependencias apoyan su secretismo argumentando que se pone en riesgo la seguridad nacional.
Afirma que la negativa del titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de difundir la lista de los beneficiarios de los programas de esa dependencia, porque podría atentar contra la seguridad de los campesinos, “es cínica”.
Blanton agrega que la respuesta del funcionario obedece a que “se protege a sí mismo, ya que le gustaría no estar en la lista”, pues ahí no figuran las direcciones de los campesinos y “los narcos tendrían que hacer demasiado trabajo para dar con ellos. Esa respuesta es para protegerse de nuestra observación. Se debe respetar la Constitución”. Sentencia que ese avance de la transparencia es la que está bajo ataque “y por eso es que estamos luchando”.
El peor sexenio para la transparencia
Miguel Carbonell, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, asegura que, en la actualidad, los mexicanos observan que desde el Poder Ejecutivo se lanzan medidas contrarias a la transparencia. Al restringir el acceso a la información pública, el jurista considera que “éste ha sido un sexenio pésimo para la transparencia”.
Sostiene su afirmación al recordar la expresión de Fernando Gómez Mont, cuando era secretario de Gobernación, de que las resoluciones del Ifai tendrían que ser revisadas por los tribunales del orden contencioso-administrativo.
Para Carbonell Sánchez, ésa es una pretensión “manifiestamente inconstitucional” que, en la práctica, no sólo “mataría al derecho a la información”, sino que, además, vulnera el texto constitucional.
Carbonell denomina la “batalla” que libra el SAT contra el Ifai como chicanas; es decir, las medidas a las que recurre un abogado cuando sabe que no va a ganar un caso, pero decide valerse de todos los pequeños recovecos de la ley para prolongar un litigio.
Al fracaso del Estado mexicano de garantizar la seguridad e integridad física de los ciudadanos, “ahora se suma la lógica de que somos un gobierno fallido y fracasado” que no puede proteger a su población, y por eso va a recortar los otros derechos fundamentales, advierte Carbonell.“
Esto es de un cinismo, patetismo y de una mediocridad verdaderamente increíbles, y nos ubica en una senda regresiva y peligrosa”, refiere el autor del libro Los derechos fundamentales en México.
Agrega que, además, esto muestra que, en efecto, es el peor sexenio en materia de transparencia y ante una regresión evidente..
Tomado de la Revista Contralínea
Thomas Blanton presentó hace 38 años su primera solicitud de acceso a la información en Estados Unidos. Era un periodista graduado en la Universidad de Harvard y trabajaba como reportero de un semanario de Minnesota. A esa petición, siguieron cientos más que lograron revelar secretos gubernamentales, como los de los diarios de Oliver North –uno de los protagonistas del llamado Irangate– o los mensajes presidenciales ultrasecretos de la era Reagan-Bush.
En su visita a México, Blanton trajo consigo la experiencia de desclasificación de documentos oficiales que hace años lleva a cabo el Archivo de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), de la Universidad George Washington, en Estados Unidos. Blanton advirtió que, aunque a nivel global México aparece con muy buenas prácticas en el derecho a la información, esos avances están en riesgo por el incumplimiento a las resoluciones del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos (Ifai).
El director del NSA se refiere a la negativa de algunas instituciones públicas, como la Procuraduría General de la República (PGR), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Secretaría de Agricultura, a difundir la información que les requiere el Ifai. Estas dependencias apoyan su secretismo argumentando que se pone en riesgo la seguridad nacional.
Afirma que la negativa del titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de difundir la lista de los beneficiarios de los programas de esa dependencia, porque podría atentar contra la seguridad de los campesinos, “es cínica”.
Blanton agrega que la respuesta del funcionario obedece a que “se protege a sí mismo, ya que le gustaría no estar en la lista”, pues ahí no figuran las direcciones de los campesinos y “los narcos tendrían que hacer demasiado trabajo para dar con ellos. Esa respuesta es para protegerse de nuestra observación. Se debe respetar la Constitución”. Sentencia que ese avance de la transparencia es la que está bajo ataque “y por eso es que estamos luchando”.
El peor sexenio para la transparencia
Miguel Carbonell, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, asegura que, en la actualidad, los mexicanos observan que desde el Poder Ejecutivo se lanzan medidas contrarias a la transparencia. Al restringir el acceso a la información pública, el jurista considera que “éste ha sido un sexenio pésimo para la transparencia”.
Sostiene su afirmación al recordar la expresión de Fernando Gómez Mont, cuando era secretario de Gobernación, de que las resoluciones del Ifai tendrían que ser revisadas por los tribunales del orden contencioso-administrativo.
Para Carbonell Sánchez, ésa es una pretensión “manifiestamente inconstitucional” que, en la práctica, no sólo “mataría al derecho a la información”, sino que, además, vulnera el texto constitucional.
Carbonell denomina la “batalla” que libra el SAT contra el Ifai como chicanas; es decir, las medidas a las que recurre un abogado cuando sabe que no va a ganar un caso, pero decide valerse de todos los pequeños recovecos de la ley para prolongar un litigio.
Al fracaso del Estado mexicano de garantizar la seguridad e integridad física de los ciudadanos, “ahora se suma la lógica de que somos un gobierno fallido y fracasado” que no puede proteger a su población, y por eso va a recortar los otros derechos fundamentales, advierte Carbonell.“
Esto es de un cinismo, patetismo y de una mediocridad verdaderamente increíbles, y nos ubica en una senda regresiva y peligrosa”, refiere el autor del libro Los derechos fundamentales en México.
Agrega que, además, esto muestra que, en efecto, es el peor sexenio en materia de transparencia y ante una regresión evidente..
Tomado de la Revista Contralínea